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Santo contra la Mafia del Vicio


El doctor Moon planta un doble del Santo para tratar de recuperar las drogas que le ha incautado la policía.
A primera vista es una de las películas del Santo menos interesantes, ya que carece de aspectos fantásticos y es básicamente una película de crimen. Sin embargo, tiene lo suficiente para hacer que verla valga la pena.
Comienza con una horrenda secuencia de créditos filmada en Acapulco: Jimmy Santy canta una canción más bien pegajosa mientras tres mujeres en bikini revolotean por el lugar y el Santo (que lleva un bañador blanco) mira.
De regreso en Ciudad de México, el comandante de policía despide a sus detectives por su incapacidad para resolver una ola de atentados contra plantas químicas mexicanas. Envía a Raúl a Acapulco a terminar con las vacaciones de Santo.
Entretanto, el abogado de la mafia, Fidel, recibe un telegrama: Mabel Moon llegará a México de visita con su amiga la bailarina Patricia Ferrer. Fidel manda a su matón Sergio a secuestrar a Mabel. A la novia de Fidel, Elsa, se le despierta la curiosidad, pero él consigue mantenerla engañada.
Sergio trata de recoger a Mabel en el cabaret donde trabaja Patricia, pero ella lo rechaza. Como resultado, Sergio y sus matones irrumpen en el apartamento de Patricia esa noche y secuestran a Mabel (abandonando a Patricia en su camisón de noche). Patricia va a la policía y se encuentra con el Santo. Se enteran de que el tío de Mabel es el rico propietario de una planta química en los Estados Unidos.
A Mabel la mantienen oculta en la casa de Fidel, aunque se la permite que se pasee en bikini por la piscina. Él la cuenta que su tío pagará una gran suma de dinero por su rescate.
Entretanto, Fidel se ofrece para introducir a Elsa al Santo. Elsa: "¿El campeón de luche libre y el agente secreto?" Esa noche miran su pelea. Después, el Santo es atacado en su camerino por Sergio y sus hombres, aparentando ser reporteros y fotógrafos de prensa.
Al Santo lo conducen a la casa de Fidel y lo arrojan a una celda en el sótano. Uno de los hombres de Sergio se hará pasar por el enmascarado de plata. Sin embargo, el Santo se las arregla para cambiar de lugar con su doble, al que Sergio mata y echa a la chimenea. Santo no hace nada, pretendiendo que es otro miembro más de la banda.
Llegan el dcotor Moon, el tío de Mabel. Sin que ella lo sepa, su tío conspira con Fidel. Por alguna razón, deciden que Patricia tiene que ser asesinada. Cuando varios matones están colocando una bomba en su camerino, irrumpe un enmascarado de plata y les planta cara. Patricia, que charla con Raúl -designado por Santo para que proteja a Patricia-, no está en la habitación cuando estalla la bomba. Patricia y Raúl vuelven a su apartamento -decorado modestamente por un gigantesco primer plano de su propia cara, cubriendo casi toda una pared- y pasan la noche juntos.
Más tarde, para protegerla, Raúl deja a Patricia en casa de su madre. Su madre dice que su marido, también policía, murió en servicio: "Una medalla y una tumba, eso es todo lo que dieron por dedicar su vida a luchar contra el crimen". Advierte a Patricia que no se enamore de Raúl.
Fidel y el doctor Moon quieren recuperar un embarque de drogas que ha sido confiscado por la policía mexicana, y eso es por lo que han creado un Santo falso. Entretanto, Santo se mete al dormitorio de Elsa y descubre que ella trabaja para la Interpol. Más tarde, después de que logra salvarse de los traicioneros avances de Sergio, Elsa le pide que le devuelva sus credenciales, y se abrazan.
Sergio, Santo y la banda atacan a la policía con bombas de gases y recuperan las drogas antes de que la policía las pueda incinerar. El comandante sospecha que Santo se ha corrompido, pero Raúl señala que el gas ha sido adulterado, de modo que no es letal y es probablemente obra del Santo. Santo se conecta por radio con Raúl, informándole que el doctor Moon es el cabecilla de la organización y que las drogas serán sacadas de México esa misma noche.
Santo, Elisa y Mabel están atrapadas en el almacén donde se encuentran las drogas. Fidel, el dr. Moon, Sergio y los otros de la banda tratarán de matarlos, pero Raúl se aparece a echar una mano, seguido de más policías. Al doctor Moon le disparan y matan; Elsa mata a balazos a Fidel y el resto de la pandilla es capturado o matado.
Elsa y el Santo se quedan a pasar un tiempo en Acapulco cuando recibe la orden de dirigirse a Hong Kong. Sus carreras les mantendrán siempre separados. Al Santo se le ve un poco deprimido, hasta que aparecen dos rubias tetonas en bikini a hacerle compañía en la playa. La película termina cuando el Santo y las vikingas dan vueltas en una lancha.
Es interesante observar que la película recibió la categoría B al momento de su publicación. Debe deberse al hecho de que la trama gira en torno a las drogas y a la posibilidad del sexo premarital (entre Patricia y Raúl). También hay una divertida escena en la que Elsa vuelve a su habitación cuando el Santo la registra. El Santo se oculta y la mira desvestirse, luego sale cuando piensa que ella está durmiendo. Se sugiere que ella sabe que él está mirando.

1970 Director Federico Curiel Guión Fernando Osés, Lic. Jorge García Besne Historia Fernando Osés Reparto Santo (él mismo), Elsa Cárdenas (Elsa), Patricia Ferrer (Patricia), Dagoberto Rodríguez (Fidel), Fernando Osés (Sergio), Mabel Luna (Mabel Moon), Harry Gainer (Teniente Raúl Urrutia), César del Campo (Comandante), Víctor Junco (Dr. Moon), Jimmy Santy (cantante), Carlos Suárez (matón), Sonia Fuentes, María Fernanda (rubia despampanante en Acapulco), Domingo Bazan, Rebelde Rojo, El Jaibo, Marco Antonio Arzate, Rolando Valentino, Mario Prado.

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©ciudadela 65, enero 2004

Santo frente a la Muerte


[Santo Contra los Asesinos de la Mafia]. "¿Crees que el doctor se salve?" El Santo: "No, hay muchos cocodrilos por aquí".
Una de las peores películas del Santo, con una trama rebuscada y aburrida. Se filmó principalmente en Colombia.
Santo frente a la Muerte empieza con un ataque a una mina de esmeraldas en Colombia. Una pandilla de malhechores dirigidos por Alicia, una luchadora, roban la enorme esmeralda Cruz del Sur. Han sido contratados por el misterioso Gran Desconocido, que piensa vender la gema al doctor Igor. Alicia es obligada por el Gran Desconocido a trabajar para él porque él tiene secuestrado a su padre.
El Santo llega a Colombia y se encuentra con el teniente Víctor Valle, de la policía local. Valle tiene sospechas de Lina, una rubia que trabó amistad con el Santo durante el viaje en avión. Finalmente ella es la mensajera que llevará la esmeralda de vuelta a Nueva York cuando se la entreguen a Igor. La fachada del Santo exige que pelee algunas veces. En la primera pelea, un francotirador en la planilla del gángster Mario le dispara, pero yerra. El asesino informa a Mario en un club nocturno cercano, que también es el lugar donde suelen reunirse el doctor Igor, su ayudante, y Lina. Valle ve a Lina hablando con Igor, lo que confirma sospechas acerca de ella.
Al día siguiente, el Santo y Valle tratan de seguir a Lina e Igor a través del centro de Bogotá (con el acompañamiento de una versión instrumental de Sunny). La ven pasar algo -o recibir algo- de manos de Alicia. Alicia y sus hombres escapan hacia su escondite, con Santo y Valle pisándoles los talones. Pero Alicia escapa.
Los matones de Mario sobornan al siguiente oponente del Santo en el ring, que trata de matarlo durante la pelea. La bailarina de la danza del vientre del cabaret es en realidad la agente de policía X-25. Le envía al Santo un mensaje citándolo en su camerino. Sin embargo, mientras el Santo platica con Lina en una mesa vecina, el asesino -que lleva casualmente la misma tenida que el Santo y que también casualmente tiene una máscara del Santo en sus bolsillos- mata a X-25. El Santo y el asesino sostienen una breve pelea. El falso Santo escapa.
Alicia gana una pelea y le pide a Mario que la acompañe a su camerino. La novia de Mario los sorprende besándose y en una ataque de rabia llama al doctor Igor y le dice que Mario quiere traicionar a su jefe. Luego le informa al Santo que Igor dejará la ciudad en un avión privado. [Esta misma escena fue usada en Perla Negra].
El Santo se sube a su avión y llega así al escondite de Igor, donde el padre de Alicia ha sido obligado a reducir la enorme esmeralda en una piedra más pequeña. Aparentemente, el Santo roba el avión y vuelve a la ciudad, donde informa a la policía. Más tarde, el asesino -nuevamente vestido como el Santo- ataca al Santo en su hotel. Después de una pelea decente, el asesino se lanza al vacío desde la azotea del edificio.
El Gran Desconocido resulta ser el doctor Igor. Ha empujado a Mario desde un arrecife para castigarlo por su supuesta traición. La siguiente víctima debe ser la novia de Mario, pero la llegada del Santo y la policía la salvan. Alicia muere en la balacera con la policía. Santo tiene una pelea de espada con el ayudante de Igor. Igor y Lina huyen en una avioneta, con el Santo y Valle persiguiéndoles en un gigantesco avión de transporte del ejército colombiano. Paracaidistas del ejército ocupan el escondite. Igor y Lina aterrizan y escapan por el río, hacia Brasil. El avión del Santo es demasiado grande para aterrizar en la misma pista, de modo que salta en paracaídas. Lo recoge un helicóptero, que lo deposita en el bote de Igor. Igor -que es más bien un hombre viejo y frágil- trata de enfrentarse al Santo y termina en el río. Lina: "¿Crees que el doctor se salve?" El Santo: "No, hay muchos cocodrilos por aquí".
El Santo informa que Igor y Lina se han ahogado, para que Lina tenga una posibilidad de rehacer su vida. Más tarde, sin embargo, Lina le roba la esmeralda al Santo, que la hace detener en el aeropuerto. Su misión terminada, el Santo vuelve a México.

1969 Dirección/Guión Manuel Bengoa y Enrique Eguiluz Guión Manuel Bengoa Reparto Santo (él mismo), Mara Cruz (Lina), Angel Menéndez (Dr. Igor), Elsa Cárdenas (Alicia), César del Campo (Teniente Víctor Valle), Celia Roldán (novia de Mario), Fernando Osés (asesino), Johana Aloha (Agent X-25), Frank Braña (Mario), Antonio Pica (matón de Igor), Ramiro Corso, Jimeno González, Luciano Merchan, Nelson Cuellar, Francisco Tejada, Antonio Granados, Guillermo Morales, Manuel Velázquez.

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©ciudadela 63, noviembre 2003

Santo contra los Cazadores de Cabezas


Los indios jíbaros se proponen sacrificar a Mariana en honor a sus dioses. El Santo viaja al Amazonas y combate con cocodrilos, jaguares, murciélagos e indios reducidores de cabezas.
La película abre con un primer plano distorsionado del Santo cuando pelea contra cuatro hombres en un departamento abandonado. Llega la policía y arresta a tres de los malvados, pero el jefe -al que Santo identifica como el jefe extranjero de una banda de contrabandistas de drogas- logra escapar, dejando un puñal de bambú. (La escena transcurre en México).
Es el mismo tipo de puñal que -según cuenta el rico explorador Alonso Grijalva a un grupo de amigos- usaban los indios jíbaros para cortar las cabezas de sus enemigos: al llegar a este punto les muestra una cabeza reducida. (Pareciera que don Alonso vive en América del Sur, pero no queda claro).
Entretanto, el hombre que peleó con el Santo, Tirso, está de regreso en las selvas del Amazonas. Trata de convencer al jefe de una tribu de jíbaros de que deja de hacer guerra contra otras tribus y se unan para luchar contra los blancos. Los jíbaros son los descendientes de los incas, a los que los españoles les robaron el imperio. En venganza, Tirso propone secuestrar a Mariana, la hija de don Alonso, y sacrificarla a los dioses.
Mariana recibe, por correo, un enorme amuleto de oro y, más tarde, una orquídea negra y algunas esmeraldas. Alonso consulta al profesor Castro, que está de acuerdo en que Mariana ha sido elegida ‘Novia del Sol'. Los nativos la colman de riquezas y entonces, con luna llena, la sacrifican. Castro se contacta con el Santo por radio, pero el Santo dice que tiene que viajar a Londres y que no volverá en tres días.
Cuando el Santo aterriza su ligero avión en algún lugar de América del Sur y se encuentra con Castro, ya es demasiado tarde: Mariana ha sido secuestrada gracias a la traición de Husca, el mayordomo de toda la vida de don Alonso y que resulta ser un topo de los jíbaros. El Santo, Alonso, Carlos (el novio de Mariana) y el profesor Castro conducen una expedición para rescatarla.
Ahora comienza la larga marcha. Durante la expedición Santo y sus amigos son amenazados por cocodrilos (Santo lucha con uno de ellos), jaguares (Santo bate a uno), murciélagos, anguilas eléctricas, guerreros jíbaros y traidores. Finalmente, sólo el Santo, Carlos y Alonso quedan con vida. Llegan a una aldea jíbara justo cuando comienza la ceremonia: estalla una pelea y Husca es matado por uno de sus propios hombres por amenazar con apuñalar a Mariana. El Santo derrota al jefe, pero le perdona la vida, ganándose así un pasaje libre hacia la seguridad. Tirso trata de intervenir y el Santo agarra una lanza y pone fin a su vileza. El Santo, Alonso, Carlos y Mariana vuelven a la civilización.

1969 Dirección/Guión René Cardona Sr. Argumento Adolfo Torres Portillo Reparto Santo (él mismo), Nadia Milton (Mariana de Grijalva), Freddy Fernández (Carlos), René Cardona Sr. (don Alonso Grijalva), Enrique Lucero (Husca), Enrique Pontón (Prof. Castro), Guillermo Hernández (Tirso), Manuel González, Margarito Luna (aldeano matado por un dardo), Antonio Miranda, M. Moreno Orozco, Sergio Llanes, Víctor Almazán, Carlos Suárez (Pancho, guía), René Barrera (Rito, cargador), Carolina Barret (nativa), Gloria Chávez, Arturo Silva.

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©ciudadela 63, noviembre 2003

El Mundo de los Muertos


Alicia, la novia del Santo, es poseída por una antigua bruja del siglo diecisiete.
En 1676, la Inquisición está tratando de erradicar de México una secta satánica. Cuatro de sus miembros son quemados en la hoguera, mientras Damiana, la gran sacerdotisa, mira desde lejos. Al regresar al cementerio, donde la esperan sus seguidores, Damiana invoca la asistencia de Satanás. Aparece repentinamente el Caballero Azul (Blue Demon): ha sido enviado a ayudarla a ejecutar su venganza (más tarde se revelará que es una buena persona cuya alma había sido poseída por el demonio).
Entretanto, el Caballero Enmascarado de Plata se encuentra con su amada, la pechugona y rubia Aurora. Se quiere casar con ella, pero sin exponerla a los peligros que lo amenazan. Más tarde, el Caballero hablará con el obispo. Sospechan que la rica doña Damiana es una aliada del demonio, pero no pueden probarlo. El obispo visita a Damiana en su casa, y cuando trata de desarmarlo, le muestra una cruz y la mira encogerse. Su siguiente visitante es el Caballero. Damiana le ofrece su amor, riqueza, poder, y más, si vende su alma a Satanás. Él rehúsa, ella trata de apuñalarlo, y el puñal deja un triángulo marcado en su piel cuando él la detiene.
Más tarde el Caballero es atacado por tres de los miembros de la secta que fueron quemados en la hoguera (parecen normales, aunque la piel es un poco gris), pero huyen cuando él les muestra un crucifijo. Se aparece el Caballero Azul para una pelea realmente buena (rompen y vuelcan un buen montón de muebles), pero desaparece en una nube de humo cuando (a) sale el sol y (b) cuando el Caballero de Plata le muestra su crucifijo.
Entretanto, Damiana ha ido a ver a Aurora -que duerme-, a la que apuñala hasta la muerte. El Caballero llega justo a tiempo para encontrar a su amada en la cama, cubierta de sangre, con el puñal clavado en su amplio busto (luego el puñal se esfuma). Atrapan a Damiana y la condenan a morir quemada en la hoguera. Mientras se quema, dice que en 300 años sus descendientes matarán a los suyos (Carlos León, como verdugo de la Inquisición, sonríe satisfactoriamente cuando enciende la hoguera, tanto le gusta su trabajo).
Oímos en voiceover: "Y 300 años más tarde, la maldición se cumplió". Alicia, que es la imagen de doña Damina, despierta gritando. Ha tenido otra pesadilla. Su padre, don Alfonso (que se parece al jefe de la Inquisición), la consuela. En una escena algo torpe, el Santo y Alicia visitan un viejo convento con un grupo de turistas. Se ven algunas momias y Alicia dice que siente como que ha estado allí antes. Es justo el lugar donde quemaron a Damiana.
El Santo y Alicia se comprometen en nupcias, pero sin determinar aún la fecha. En la fiesta, donde la mitad de los invitados son réplicas exactas de gente del período colonial, el padre Francisco (cuyo ancestro era el obispo) le cuenta a otro invitado que Alicia ha estado sufriendo de alucinaciones y sonambulismo.
Más tarde, después de que se ha ido todo el mundo, Alicia sigue a una figura cubierta con un velo negro (doña Damiana; en el subterráneo encuentra el puñal, guardado en un viejo armario. Lo lleva a su cuarto y lo esconde. Entonces, por medio de una doble exposición, Damiana entra en posesión del cuerpo de Alicia. Llevando una enagua negra, ahora puede atravesar las murallas. El Santo se está preparando para una pelea en el estadio. Su asistente Alberto cree que ha visto pasar algo (Damiana). Luego se la verá entre el público. El oponente del Santo se vuelve loco, trata de estrangular al Santo con una toalla, le pega al referí, y termina sacando al Santo a patadas del cuadrilátero. Lo descalifican.
El padre Francisco se encuentra leyendo acerca de la muerte de doña Damiana en 1670 (¿o era 1676?); se aparece la borrosa figura de Damiana tratando de apuñalarlo, pero se ve repelida por el crucifijo que hay en su escritorio. Alberto, el ayudante del Santo, no tiene tanta suerte. Escucha ruidos en su departamento y luego las luces se apagan. Con una pistola en la mano, llama al Santo; dispara, sin ningún resultado, por cierto, y grita.
El Santo, que acude en ayuda de su amigo, es atacado por tres luchadores fantasmas. La pelea continúa afuera, pero los luchadores huyen cuando escuchan el cacareo de un gallo anunciando el alba. [Esta secuencia es terriblemente irritante: el decorado del interior de la casa del Santo es razonablemente lujoso, pero cuando los púgiles salen fuera se encuentran repentinamente en una calle de un pueblo del Oeste en los estudios de Churubusco].
El padre Francisco, don Alfonso y el Santo discuten sobre el asunto. Cuando don Alfonso muestra su incredulidad con respecto a la posesión de su hija, el padre Francisco lee la historia del cerdo de Gadarene, del evangelio de San Lucas. Cuelgan un crucifijo del cuello de Alicia, pero cuando ella duerme, Damiana echa una maldición a don Alfonso. La posesa Alicia/Damiana le entrega un puñal a los luchadores fantasmas y les dice que maten al Santo.
El Santo vuelve al estadio. Sospechosamente, su contrincante sube al ring con la cara cubierta completamente por una toalla. Suena el gong y el Santo se da cuenta de que es un fantasma. Así aparecen otros dos fantasmas en el ring. Lo sujetan en la lona y lo apuñalan. Lo trasladan al hospital, de donde, después de una operación le darán de alta.
Más tarde, Damiana echa una enorme tarántula sobre el Santo cuando este se distrae leyendo. El padre Francisco y el Santo se enfrentan a Damiana y a los luchadores fantasmas en el cementerio. Pero cuando se les muestra un crucifijo, desaparecen. Damiana/Alicia se desmaya. La llevan a casa, donde el doctor dice que se está muriendo. El padre Francisco, siempre deseoso de compartir las buenas nuevas, dice que si muere mientras sigue poseída, su alma se perderá para siempre. El Santo cree lo mismo y la salva. Mirándola fijamente, entra en el rojo mundo de los muertos.
Esta secuencia es muy imaginativa: pues también hay lamentos, lava borboteando y aullidos de monstruos. El Santo alcanza a Alicia y trata de llevarla de vuelta, pero son atacados por luchadores fantasmas. El Caballero Azul aparece repentinamente y ayuda al Santo a derrotarlos. Damiana desaparece en una columna de fuego. El Santo agradece al Caballero, que replica: "De nada. Con esto me liberé después de más de 300 años". Le advierte al Santo que debe cruzar con Alicia el puente de cuerda que hay entre la vida y la muerte antes de que se acabe el tiempo y se queden atrapados para toda la eternidad. Aunque casi completamente rodeado por el fuego, cruza la pasarela con Alicia en los brazos.
La película termina con el Santo y Alicia alejándose tomados de la mano. El narrador dice que las fuerzas del mal han sido derrotadas.

1969 Director Gilberto Martínez Solares Guión Rafael García Travesí Historia Rafael García Travesí, Jesús Sotomayor Martínez Reparto Santo (Caballero Enmascarado de Plata; él mismo), Blue Demon (Caballero Azul), Pilar Pellicer (doña Damiana Velázquez; Alicia), Carlos León (verdugo; invitado a la fiesta), Antonio Raxel (jefe de la Inquisición; don Alfonso), Guillermo [Álvarez] Bianchi (obispo; Padre Francisco], Carlos Suárez (miembro de la Inquisición; el ayudante del Santo), Mary Montiel (mujer torturada; invitada a la fiesta), Betty Nelson (Aurora), Eduardo MacGregor (sacerdote), Ramiro Orsi [sic] (Alberto, entrenador del Santo), Marcelo Villamil (invitado a la fiesta y anunciador de ring), Fernando Yapur (guía turístico), Juan Garza (rival en el ring).

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©ciudadela 62, octubre 2003

Operación 67


Una banda de japoneses falsificadores de dinero se establece en América Central.
Esta es una de las aventuras más ingeniosas del Santo, una película al estilo de James Bond con el Santo y Jorge Rivero como agentes secretos. Como en las películas de Bond, ésta incluye mujeres en bikini, montones de acción, trucos y efectos especiales, e intriga internacional.
Es interesante recordar que esta película es una de las pocas en las que aparecen mujeres desnudas. La versión mexicana no incluía escenas de desnudo, ya que habría excluido a los niños de la audiencia. Sin embargo, al menos una versión de Operación 67 contiene un número musical con Midori Nagashiro (que en los créditos se la ve en bragas), que se saca las bragas y se pasea en tetas durante un rato.
Una organización internacional de mafiosos, con base en Hong Kong, abre una sucursal en América Latina, que es dirigida por Ruth Taylor. La organización ha robado las planchas de impresión originales de un billete de alta denominación y reemplazado por planchas falsas. Así, es el gobierno el que comienza a imprimir moneda falsa mientras los espías imprimen la verdadera. Ellos esperan que esto perturbará el funcionamiento de la economía, de lo que la banda podrá sacar ventajas.
Ruth dice a sus agentes que se les dará grandes cantidades de dinero para gastar e invertir, pero primero deben ponerse, todos, un reloj de pulsera en la muñeca. Estos relojes sirven para comunicarse radialmente con el cuartel general.
Entretanto, el Santo y Jorge se divierten en la playa con dos mujeres en bikini. Cesa repentinamente el sonido de olas y gaviotas - es sólo un recuerdo, y la playa es falsa y se ubica en algún lugar de los jardines de la mansión del Santo. Los héroes oyen un pitido que les indica que están siendo llamados por Interpol. (Jorge les dice bruscamente a las mujeres que se vistan y llamen a un taxi). El jefe de la Interpol en París les informa que un agente de Interpol se dirige hacia ellos para explicarles todo. Después del número de striptease en un cabaret nocturno, Jorge y el Santo se enfrentan a dos rivales, El Vikingo y Jean Safont. Aunque Rivero hace él mismo algunas de las escenas de lucha libre, su doble es dolorosamente obvio en otras, ya que luce varios michelines en la cintura que no corresponden con la cincelada figura de Rivero. En la audiencia se encuentra el agente de Interpol recién llegado, una bailarina exótica japonesa (que se cita a susurros con Jorge después del match) y algunos de los espías de la organización.
Después del match, dos de los agentes planean escapar a Río de Janeiro con el dinero que se les ha dado y con el que han ganado apostando por el Santo sin darse cuenta de que el reloj permite a Ruth y a Suki, su asistente, enterarse de la conspiración.
El agente de la Interpol visita a Santo y a Jorge y les muestra los billetes falsos. Jorge se ofrece a llevarlo a su hotel. Cuando salen, irrumpen dos espías que tratan de asesinar al Santo. Después de una pelea decente, uno de los espías cae a su muerte desde la ventana del segundo piso. Su colega está a punto de hablar, pero antes de que pueda decir algo Suki enciende el aparato y lo electrocuta (y entonces también se cae por la ventana). Santo mira todo esto con una boba expresión en su cara. Llama entonces a Jorge, que está en cama con la bailarina japonesa.
Al día siguiente una avioneta con ametralladoras montadas en sus alas persigue el carro de Jorge. Después de la cacería Jorge saca una bazuca del maletero y echa abajo al avión. Vuelve entonces al departamento de la bailarina, donde ella se sorprende de verlo vivo. Al salir, la policía la detiene (más tarde la encontrarán muerta en la celda, pues se suicida con una píldora venenosa). Jorge vuelve a la casa y espera; pronto aparece uno de los espías (Juan Garza), con un bastón de caña. La pelea que sigue no es gran cosa, pero los dos tratan de hacer lo mejor, rompiendo un montón de muebles y telones de madera prensada.
Santo casi se transforma en víctima de un tiroteo. Se sube a su carro y persigue a los espías, a los finalmente mata activando el lanzallamas incorporado de su coche y apuntándolo hacia sus Mercedes. Estos intentos fallidos de matar al héroe irritan a Ruth. Sus agentes arman un aparato en el estadio para matar al Santo, pero Jorge -que se encuentra entre el público- lo advierte y cuando la araña cae sobre el ring, tanto Santo como sus oponentes se han puesto a salvo.
El agente de la Interpol no tiene demasiada suerte. Cuando habla con el Santo y Jorge y está a punto de darles una pista, los espías lo eliminan con un rifle de larga distancia. Jorge y el Santo les dan caza, siguiendo a los asesinos hasta una aldea cercana. Santo atrapa a un espía (Jorge mata al otro) y se apropia de su reloj, quedando en evidencia que es un radio cuando Ruth llama. Le entregan el aparato a un científico de Interpol (curiosamente todo el personal de Interpol habla español con acentos extranjeros).
Ruth, haciéndose pasar por un periodista extranjero, se las arregla para encontrarse con el Santo y Jorge. Jorge se cita con ella y van a la playa. Se besan y Ruth, en un devastador bikini verde, le dice: "Pase lo que pase, yo te quiero de verdad". Entretanto, un hombre-rana coloca una bomba en la lancha de Jorge. Ruth se lanza al agua, pero Jorge -advertido por el Santo, que está en otro bote y que lo ha estado observando todo con sus binoculares- también escapa de la explosión. Pronto Santo y él serán atacados por hombres-ranas asesinos, pero logran matar a sus atacantes.
Con el radio-reloj, Santo, Jorge, el científico y un montón de agentes locales tratan de descubrir el cuartel general de los espías. Ruth, al darse cuenta de que uno de sus radios ha sido robado, lo enciende para matar a todos los agentes que lo llevan. Los agentes de la Interpol descubren el escondite y Suki escapa, dejando sola a Ruth para enfrentarse a la justicia. Cae herida mortalmente y le da Jorge un anillo de esmeraldas diciéndole: "Recuerda lo que dije, yo nunca miento". Entonces muere (con los ojos abiertos). Jorge: "Qué pena". El científico le dice al Santo (que lleva el reloj) que ha desactivado la pequeña cantidad de uranio de su interior, lo que explica porqué no ha sido eliminado junto con los otros. Al cierre los billetes falsos están siendo quemados mientras el Santo y Jorge observan. Una buena película.

1963 Dirección René Cardona y René Cardona Jr. Guión Rafael García Travesí & Mauricio Wall [Gregorio Walerstein] Reparto Santo (él mismo), Jorge Rivero (Jorge Rubio), Elizabeth Campbell (Ruth Taylor), Noé Murayama (Sadomi Suki), Midori Nagashiro (bailarina japonesa), José Luis Carol (agente de Interpol), Miguel Gómez Checa (jefe de una organización diabólica), Olga Morris (la cita de Sancho en la playa), María Salomé (la cita de Jorge en la playa), Juan Garza (agente 8), Gerardo Cepeda (agente 7), René G. Barrera (agente 4), Alfonso Torres [Juan Miranda], Henry Pilusso, Manuel Galavis El Vikingo, Ray Mendoza, Tony Sugar, Ramiro Orci (agente 2), Fernando Yapur (agente con soplete), Armando Acosta (empresario), Jean Safont (luchador rival), Manuel Dondé (detective de policía), Rubén Márquez (detective), Julián de Meriche (empresario pugilístico), Antonio Raxel (jefe de Interpol).

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©ciudadela 61, septiembre 2003

Santo en el Tesoro de Drácula


El Santo viaja al pasado para rescatar a una doncella en manos de los vampiros del Conde Drácula.

Esta es una de las películas más notorias del Santo, pero sobre todo porque existe una versión titulada El Vampiro y el Sexo que contiene escenas de desnudos.
Santo, en una demostración de conocimiento científico que no le conocíamos, ha inventado una máquina del tiempo. Con la ayuda de su amigo el doctor Sepúlveda, se la enseña a un grupo de científicos. Pero, como no la había probado, se burlan de él. Después, el Santo expresa su malestar y el doctor Sepúlveda se ofrece para ser el conejillo de Indias. El Santo dice que no, es demasiado arriesgado y él podría necesitarlo. El cobarde ayudante del Santo se niega a hacerlo. Además, dice el Santo, el sujeto ideal sería una mujer joven. Luisa, la hija de Sepúlveda, entiende la indirecta y se ofrece de voluntaria. Pronto, vestida con un traje espacial, se sube a la máquina (que tiene un diseño en espiral, dejando en evidencia que el Santo era un fan de la serie de televisión El Túnel del Tiempo. En una buena pero incongruente toma, Luisa (con un camisón) cae del espacio (en cámara lenta) en una lujosa cama de un dormitorio en el siglo 19.
El Profesor Van Roth se acerca a consultar con el Profesor Soler, el padre de Luisa. Soler dice que Luisa ha estado padeciendo de fatiga y anemia últimamente y tiene dos pequeños orificios en el cuello. Como si esto no fuese lo suficientemente sospechoso, el nuevo vecino de Soler se detiene a saludar -es un noble llamado Conde Alucard.
De vuelta en su escondite subterráneo, el Conde gana nuevos conversos: primero los muerde y luego los apuñala, para después ponerles un sello en el cuello con su anillo. En una nube de polvo, se transforman en murciélagos y se alejan en búsqueda de presas. Drácula pasa a morder a Luisa nuevamente. Entretanto, Van Roth experimenta con el nombre Alucard y descubre que mirándolo en el espejo se lee Drácula. Aparece el Conde mismo, que rompe el espejo, pero Van Roth blande una hebra de mandrágora. A Luisa le dan un collar con hierbas antivampiros, pero Drácula hipnotiza a la criada, que se lo saca. Ahora Luisa está libre de seguir a Drácula. Le muestra un ataúd lleno de oro y joyas (el tesoro del título).
Entretanto, Soler y Van Roth -en una escena sacada de la novela original de Stoker- se dan tiempo para clavarle una estaca a otra mujer vampiro. Con un perro trazan a Drácula y Luisa a la caverna donde se encuentran sus ataúdes (Luisa ha sido mordida tres veces y es ahora una vampira completa que puede incluso transformarse en murciélago). A Drácula le toca padecer el método de la estaca, pero antes de que golpee a Luisa se aparece el Santo (que ha estado observándolo todo en un televisor) y la devuelve al presente.
Una figura encapuchada de negro ha estado siguiéndolo todo. Quiere el ataúd lleno de oro y le dice a sus maleantes que espíen al Santo y a los otros. Santo, todavía resentido por el rechazo de la comunidad científica, dice que puede probar que su máquina del tiempo funciona si encontrará el tesoro de Drácula. A Luisa no la convence la idea, pero van a la cripta de Drácula y sacan el medallón de su pecho. Capucha Negra y su banda la siguen y estalla una pelea. En la confusión, el Santo se olvida del anillo de Drácula, que contiene otra parte del puzzle. Capucha Negra y su banda se apoderan del anillo. En un encuentro con los maleantes, el Santo rehúsa entregarles el medallón. El doctor Sepúlveda propone que pelee con Atlas y que el ganador se quede con el medallón, que Capucha Negra acepta.
Dos semanas más tarde, el Santo derrota a Atlas y Capucha le entrega el anillo de Drácula. Sin embargo, ha tomado la precaución de hacer una copia y se le ocurre revivir a Drácula para que él le ayude a encontrar el tesoro. Le saca pues la estaca del cuerpo. Drácula se dirige a la casa de Sepúlveda, donde la pequeña Paquita (una huérfana adoptada por Luisa) juega con el medallón. Cuando la está robando (mientras ella duerme), Drácula ve a Luisa y reconoce a su compañera tanto tiempo perdida. La hipnotiza y salen, dándole de paso una paliza a algunos de los gángsteres de Capucha y al jardinero de Sepúlveda. El jardinero se lo cuenta al Santo, que se aleja con Perico y Sepúlveda; Capucha y sus hombres lo siguen y finalmente obligan al Santo a detener su coche. Llega la poli y arresta a los delincuentes. Se descubre la identidad de Capucha como el doctor Kur.
Santo, Perico y Sepúlveda se dirigen al escondite de Drácula. El vampiro ha reconstituido su división de mujeres vampiro (dice que habían estado durmiendo) y se prepara para morder a Luisa. Drácula atrapa al Santo y sus amigos con una red, pero se abre de repente un enorme agujero en el techo de la caverna y la luz del sol mata a Drácula y su equipo. El Luchador X, amigo de Santo, que ha sido alertado por el Santo a través de su radio-reloj (que le ha dado el Santo antes), hace volar el techo con dinamita. Cuando X y sus amigos luchadores le preguntan sobre los peligros corridos por el Santo, les muestra los penosos restos de unos murciélagos, esparcidos por el suelo. No les impresiona demasiado y se alejan. También Santo, Luisa y Perico se retiran.

1968 Director René Cardona [Sr.]; Scr: Alfredo Salazar Reparto Santo (él mismo) Aldo Monti (Conde Drácula), Noelia Noel (Luisa), Roberto G. Rivera (Dr. Kur), Carlos Agosti (Dr. César Sepulveda), Alberto Rojas (Perico), Pili González (Paquita), Jorge Mondragón (Prof. Soler), Fernando Mendoza (Prof. Van Roth), Javier Rizo (¿dandy?), Carlos Suárez (Ratón), Víctor Manuel González (¿Atlas?), Guillermo Hernández Lobo Negro (luchador X), Roberto Y. Palacios (José , jardinero), Gina Moret (Lupe, criada); ¿mujer vampiro?: Jéssica Rivano, Diana Arriaga, Magali, Sonia Aguilar, Paulette.

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El Tesoro de Moctezuma


El microfilm con el mapa del tesoro escondido de Montezuma se encuentra en un anillo de esmeraldas.
La organización criminal con base en Hong Kong de Operación 67 sigue existiendo, pero ahora con un nuevo plan: gracias a las investigaciones de un arqueólogo renegado se ha descubierto el tesoro escondido del Emperador Montezuma. Sin embargo, el mapa se encuentra en la base de una pequeña roca con un grabado de un coyote emplumado en un museo de ciudad de México. Además, la clave para descifrar el mapa está en un microfilm que fue insertado en el anillo de esmeraldas de Ruth Taylor -el que ella da a Jorge Rubio antes de morir, al final de la primera película.
Interpol se ha enterado de la intriga y alertan al Santo. Un agente, de nombre secreto Flor de Loto, lo contactará. Cuando se preparan para asistir a un match de lucha libre, Santo informa a su colega Jorge de la inminente cita. "¿Es guapa?", pregunta Jorge. "No lo sé", dice el Santo, bruscamente.
"Recuerda que tus aventuras amorosas nos han causado peligros y dificultades". "Si el amor no causará peligros y dificultades, ¿cuál sería el punto?", pregunta Jorge. Cuando salen del camerino Jorge es atraído por una bella morena y el Santo lo tiene que apartar.
Jorge y Santo suben al ring y Jorge nuevamente divisa a la morena, que ahora se está chupando un dedo y entrecerrando los ojos hacia Jorge. "Ponte serio", le dice el Santo; "la pelea va a comenzar". A medio camino del match la joven se levanta y abandona el lugar. Entra al departamento de Jorge y busca minuciosamente el anillo. Santo y Jorge ganan, por supuesto.
Entretanto, miembros de la organización han robado la figura del coyote emplumado del museo, usando un gas que ‘congela' a los guardias de seguridad. Durante la fuga los maleantes arrollan a dos policías que trataban de detenerlos por exceso de velocidad.
Jorge vuelve a casa y encuentra a la morena en su cama. Ella le ofrece comprarle el anillo, pero él está interesado en otra cosa. (Hay que observar que Maura Monti se ve excepcionalmente sensual en sus escenas; lleva un vestido muy ajustado y aparentemente un mínimo de ropa interior). Cuando se dan de achuchones, dos miembros de la banda -que han entrado silenciosamente- lo golpean por la espalda. Encuentran el anillo en una cadenilla que lleva Jorge en el cuello y se preparan a matarlo cuando irrumpe el Santo. Jorge recupera el conocimiento y le hace una llave a la morena, dejando que el Santo se ocupe de los dos matones. Finalmente dominan a los espías, pero antes de que llegue la policía la morena se saca uno de sus pendientes y lo arroja al aire, provocando un intenso resplandor y un grueso humo que permite que se den a la fuga.
Flor de Loto llama al Santo por teléfono, pidiéndole que se encuentren a la mañana siguiente en una de las pirámides aztecas. Se aparece en su Jaguar plateado y divisa una pequeña figura en la cima de uno de esos monumentos.
Sin embargo, cuando sube los últimos peldaños hacia la cima, se da cuenta de que es un muñeco -pero un muñeco cargado con explosivos- y apenas escapa con vida cuando el muñeco estalla. Entonces reaparecen los matones del departamento de Jorge y después de una batalla uno de los espías se cae de la pirámide y el otro, asustado, dice: "Te diré todo, Santo". En ese momento aparecen sus cómplices, en coche a los pies de la pirámide, y lo rellenan de plomo.
Cardona, el científico de Interpol le pasa al Santo y a Jorge radio-televisores en miniatura que deben llevar en las solapas. Les explica que la cámara no sólo muestra lo que está frente a ella, sino también a la persona que lleva la cámara. "Les explicaré más tarde cómo funciona", promete. Santo, como el mayor del dúo, recibe una bomba que debe llevar atada a su cuello por una cuerda.
Un atildado señor asiático llamado Li Chan se aparece con una maleta llena de dinero y propone comprar el anillo de esmeraldas. Jorge accede y le entrega una caja, que resulta ser una de esas de las que saltan serpientes de trapo cuando uno las abre. El furioso Li Chan dice: "Nos volveremos a ver, hijo mío".
Jorge sale y choca con la guapa rubia Estela. Dice: "Estás detenida, eres demasiada peligrosa con tu belleza". Acuerdan cenar juntos, y revolcarse. Santo ha estado observando todo esto a través de la cámara de Jorge, con una expresión divertida en la cara. Esa noche Estela y Jorge nadan en la piscina de Jorge y se besan debajo del agua. Santo todavía los está mirando por el televisor. Al día siguiente, Jorge se aparece silbando ‘Solamente una vez', extasiado con su nuevo romance. "Lo vi todo por el televisor", le informa el Santo. "¿Todo?", pregunta Jorge. "Hasta la escena de debajo del agua. Luego lo apagué", dice el Santo. Jorge comienza con su entrenamiento, dando vueltas a una enorme barra. "Con tanto peso terminará compitiendo para ser Míster Universe", le dice el Santo. "Pero para ser un campeón de lucha libre necesitas otros ejercicios". Desafortunadamente, el Santo no explica cuáles podrían ser y la escena termina non sequitur.
Jorge y Estela visitan al torero Manuel Capetillo que se está preparando para una corrida. Le dedica el toro a Estela. Sin embargo, Jorge descubre a dos tipos siniestros en los establos (uno está poniendo un silenciador a su arma). Después de una persecución por las entrañas de la plaza de toros, a Jorge lo arrinconan en una pasarela sobre un redil donde hay un hosco toro en plan de espera. Los matones se aprestan a empujarlo cuando aparece el Santo y es entonces uno de los espías (en realidad un muñeco) el que cae para ser corneado y aplastado.
En el estadio esa noche, el Santo debe luchar contra un tipo gordo cortado al rape llamado el Oso. Uno de los espectadores no deja de gritar que quiere ver sangre y una vieja dama anima al Santo. Entretanto los guapas mellizas hacen su aparición: una se dedica a hacerle ojitos a Jorge mientras la otra observa al Santo. Después de la lucha, Santo es casi arrollado por un coche en el estacionamiento. También le disparan (para variar). El Santo se esconde en el vestíbulo y atrapa a uno de sus perseguidores y resulta ser una de las mellizas. Jorge y la otra melliza vuelven al departamento, donde se encuentra el Santo y su hermana. Las actrices que hacen de mellizas son guapísimas, pero no aparecen nunca más.
Entretanto, el doctor Cardona ha estado estudiando el anillo de Jorge. Localiza el microfilme pero es estrangulado por los intrusos. Con la información en las manos, la organización logra localizar la entrada de donde se encuentra el tesoro secreto de Montezuma. Usando equipo pesado abren la bóveda y los bandidos descubren un alijo de oro, joyas y otros objetos valiosos. Suki dice que se llevarán todo lo que puedan para cargarlo en un barco que está esperando en la costa y dirigirse a San Francisco donde se repartirá el botín.
Santo y Jorge encuentran el cuerpo de Cardona. Les ha dejado un mensaje en una grabadora, aludiendo a la ubicación del secreto, el barco y San Francisco (cómo se enteró antes de morir de todo esto es dejado en la penumbra). Se dirigen al sitio del tesoro y sólo encuentran restos de tesoros aztecas. Como Acapulco es el puerto más cercano de donde podría zarpar un buque hacia San Francisco vuelan hacia la ciudad.
En el puerto se encuentra un pequeño buque de guerra, con Suki y sus matonesa a bordo. Santo y Jorge ataca el buque con su avioneta, pero son derribados por fuego anti-aéreo. Caen en paracaídas en el mar, donde son atacados por otros miembros de la banda en una lancha. Santo saca la bomba de su collar para hacerla explotar, pero justo aparece un tiburón. Estela se aparece en la cabina de un barco. Ella es el agente Flor de Loto. Pero no pueden intentar otra vez volar el buque, ya que se podría hundir y perder así el tesoro de Montezuma. En lugar de eso, se irán a San Francisco y se enfrentarán a la banda.
Se dirigen al cuartel general de la banda en el barrio chino de San Francisco. El jefe de la organización acaba de llegar de Hong Kong y está admirando el botín cuando irrumpen el Santo, Jorge y Estela, disparando. A Estela la hieren con un disparo (Santo mata al malvado); Jorge dispara y mata al jefe y comienzan a llegar más agentes de Interpol. Estela, herida mortalmente, dice: "¿Me quieres un poquito, Jorge?", antes de morir. Jorge, que ve morir a una mujer en sus brazos por segunda vez, se aleja desanimado con el Santo. Fin.

1966 Director René Cardona Sr., René Cardona Jr. Guión Rafael García Travesí , Mauricio Wall Reparto Santo (él mismo), Jorge Rivero (Jorge Rubio), Manuel Capetillo (él mismo), Amedée Chabot (Estela Ruiz, pseudónimo Flor de Loto), Maura Monti (espía), Noé Murayama (Suki), José Luis Carol (está en el anuncio, pero no aparece), Miguel Gómez Checa (jefe de la banda criminal, Alfonso Torres [Juan Miranda] (matón), Antonio Raxel (jefe de Interpol), Vicente Lara Indio Cacama (matón barbudo); Ray Mendoza, Henry Pilusso (luchadores).

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Profanadores de Tumbas


Un científico loco con un ayudante jorobado necesita el cuerpo de un super hombre para uno de sus experimentos.
Cuatro hombres desentierran cuerpos de las tumbas de un cementerio, que trasladan luego a un laboratorio escondido. El jefe, el doctor Toicher, dice: "Esta noche fue más productiva que otras: ¡los cuerpos son jóvenes y frescos!" Si logra que el corazón de uno siga latiendo después de 72 horas de estar muerto, habrá logrado su objetivo. Uno de los cuerpos comienza a responder al tratamiento, pero se oye repentinamente una explosión: "Otro fracaso", dice Toicher, y añade optimista: "Pero con cada fracaso se aprende algo. Necesitamos el corazón de un súper hombre y ya sé de quién será". "¿Quién es?", pregunta uno de los matones. "Pronto lo conocerás", replica el doctor.
Ahora está el Santo leyendo el diario: CONTINÚAN LOS ROBOS DE TUMBAS. Revisa su enorme biblioteca sobre temas interesantes: Vampiros Humanos, Estranguladores y Profanadores de Tumbas. Llega un mensajero con un presente de Carlos, un amigo del Santo. Mientras el Santo se entretiene, el ayudante jorobado de Toicher espía en el departamento. El regalo es una lámpara con una extraña sombra: son imágenes de rostros bizarros y deformes, y un inmenso corazón humano. Al enchufar la lámpara, el Santo es sorprendido por un raro ruido que lo hace poner de rodillas. Entretanto, el jorobado se roba un manojo de llaves y sale del lugar sin que nadie lo vea. El Santo logra apagar la lámpara y descubre entonces que las imágenes de la lámpara han sido pintadas con sangre humana.
Afuera, el jorobado es castigado por Toicher por actuar por su propia cuenta. "Quería ayudarte a capturar al Santo, de modo que puedas quedarte con su corazón. Pensé que entonces me darías su tiroides", le dice el jorobado, pensando así aliviar su condición (que le ha sido causada por los experimentos de Toicher, aunque el jorobado no se lo reprocha). Alega que sus instrumentos diabólicos pueden hacerlo, de manera que no necesita ninguna ayuda del jorobado.
El Santo llama a Carlos, pero su amigo tiene un partido ese día (es un jugador de fútbol profesional). El Santo se dirige al estadio, pero es observado por Toicher y sus hombres, que entran al departamento después de que ha salido.
Después del partido, el Santo saluda a Carlos en el estacionamiento de los jugadores. Le pregunta si acaso él le envió la lámpara, pero su amigo lo niega. El Santo dice que él no pensaba que fuera él, que sospechaba que era un truco para que él aceptara el paquete.
Vuelven al departamento a mirar el extraño objeto, pero ha desaparecido, junto con el duplicado de las llaves de la casa. ¿Por qué? El Santo sugiere que esto puede estar conectado con el caso de los profanadores de tumbas, y Carlos ha sido involucrado por ser amigo del Santo. Carlos espera que su novia Marta no se encuentre en ningún peligro. Marta es una cantante de cabaret. Después de su número se pone a tocar el trío Los Chavales mientras Carlos habla con ella en su camerino. Él la protegerá en caso de peligro y verán al Santo al día siguiente.
El Santo se encuentra en la arena, peleando. Carlos y Marta se encuentran en la audiencia, tal como Toicher y su ayudante jorobado. Toicher todavía quiere el cuerpo del Santo, pero también quiere hacer uso de los cuerpos de Carlos y Marta. El Santo gana y su rival declara estar orgulloso de haber perdido con él.
Toicher vuelve a sus experimentos. "¡Otro fracaso!" El cuerpo era joven, pero no sano. "Quizá ha muerto esta persona de cáncer o alguna otra enfermedad. Necesitamos cadáveres de personas que mueran en accidentes, quizás sofocados o ahogados. La mejor manera es secuestrarlos vivos y matarlos nosotros mismos. Y eso es lo que harán con el Santo. "No se puede", protesta su jorobado. "Sí, se puede", insiste Toicher. Tiene un plan y lo pondrá en ejecución al día siguiente, llamando al Santo por su línea privada.
Los espías de Toicher le informan que el Santo ha llegado a casa. Toicher lo llama y le dice a Gorila que le diga que puede sorprender a los profanadores de tumbas esa medianoche en el camposanto municipal.
Los empleados del cabaret donde trabaja Marta reciben una invitación para visitar una tienda de curiosidades, que ha iniciado sus subastas. El maître es también pintor y compra algunos botes de pintura ("el color perfecto para imitar la carne humana", dice el afeminado director). El violinista compra un violín nuevo; Marta compra una peluca. Cuando salen, el manager de la tienda llama a Toicher y le dice que sus planes han tenido éxito.
Esa noche, Toicher y sus hombres están desenterrando un cadáver cuando se aparece el Santo. Después de una batalla a Santo lo noquean en una tumba abierta y lo entierran vivo. Sin embargo, cuando cae, el Santo logra arrebatarle el sombrero a Toicher. Una vez que los profanadores de tumbas desaparecen, el Santo sale de la tumba. En el interior del sombrero se lee: "Dr. Toicher, París". Llamando a París por su radio, el Santo le dice a su agente que contacte con Interpol y pida informaciones sobre Toicher. "Probablemente es de origen eslavo, que ha pasado un buen tiempo en París". Sin embargo, los espías de Toicher descubren que está todavía vivo e informan al científico.
El doctor planea usar a Marta y Carlos para sus experimentos. Se enfurece cuando se entera de que el Santo todavía está vivo: "¡El Santo está vivo! ¡Es él! ¡Es culpa de ustedes, animales!"
Llaman desde París. Toicher es un peligroso criminal. Enviarán a un agente de Interpol a encontrarse con el Santo con información sobre las actividades del doctor. El Santo se pone en contacto con Carlos y le pide que lleve al Inspector Mendoza a se reúna con él en secreto. Tiene informaciones importantes sobre los profanadores de tumbas. Cuando los dos hombres llegan a la casa del Santo el doctor, por sus hombres, se entera de inmediato. Cuando se aparece el agente de Interpol, los hombres de Toicher lo secuestran, a pesar de que un vecino ha alarmado al Santo: "Sabemos que nos enfrentamos a súper criminales".
El violinista del cabaret está ensayando cuando su violín repentinamente parece estar poseído por una fuerza extraña. El violín trata de estrangularlo, brinca de un lado a otro y finalmente estalla.
Toicher ha tomado una decisión: "Tenemos que terminar con el Santo. Su cuerpo es lo único que me permitirá completar mis experimentos. De otro modo, fallaremos. "No será fácil", dice Gorila. "¡Mi genio vencerá a su fuerza!", predice el doctor. Toicher ordena al jorobado que le clave durante el match una aguja al Santo: el veneno lo transformará primero en una bestia humana, luego lo matará. Sin embargo, durante el match, el jorobado resbala e inyecta por accidente al rival del Santo. El hombre se vuelve loco, cae al suelo y muere.
El Santo le dice a Mendoza: "No recibió ningún golpe que explique lo que le pasó", pero cuando encuentra la marca de la jeringa se da cuenta de que ha sido envenenado.
Toicher está enfadado con el nuevo fracaso y ordena matar al jorobado. Sus matones, sin embargo, le piden que le dé otra oportunidad. Toicher dice que necesita los cuerpos de Marta, Carlos y el Santo esa misma noche. El jorobado dice: "La peluca asesina nos ayudará".
Marta, llevando la peluca, hace su número musical. La peluca vive y comienza a tratar de estrangularla. El Santo, disfrazado de parroquiano del cabaret, salta para salvarla y lucha con Toicher y sus hombres.
Alguien apaga la luz y los villanos escapan. El Santo rescata a Marta y advierte a Carlos: "Debemos tener cuidado: estos criminales no se detienen ante nada".
Toicher se enfada de nuevo, pero sus hombres protestan: "El Santo es indestructible". "Nada es indestructible", dice el doctor. "Excepto la genialidad de alguien como yo. Necesito los cuerpos del Santo, Carlos y Marta. Si no, fracasaré, aunque ustedes pagarán su incapacidad con su vida".
El pintor de retratos pinta a una joven mujer con la pintura especial: la pintura es horrible y comienza a botar sangre. Marta, el violinista y Toicher se quejan ante Mendoza, contándole sobre la tienda de curiosidades donde compraron esas cosas.
Toicher y sus secuaces están muy ocupados destruyendo unos cuerpos cuando reciben una llamada: el manager de la tienda dice que la policía está fuera. Toicher le ordena cerrar puertas y ventanas y esperar por ayuda. Entonces hace volar la tienda con un control remoto. Uno de los matones pregunta: "¿Qué pasa con el manager?" "No te pongas sentimental", replica Toicher.
Carlos tiene otro partido de fútbol. Después del partido, él y Marta se encuentran charlando en el coche cuando son asaltados por los hombres de Toicher, pero el Santo disfrazado de vendedor de castañas- los rescata.
Toicher dice que tratará una vez más de capturar al Santo y que si fracasa pondrá a sus hombres en la cámara de desintegración. Ponen la lámpara asesina en el cuarto del Santo y le dicen a Carlos que lleve a Marta al departamento. La lámpara noquea a Carlos y Marta y Toicher y sus hombres se los llevan. Llega el Santo y casi es noqueado por la lámpara, pero logra arrojarla al suelo y destruirla. Ve entonces a Carlos y Marta, que se encuentran bajo los efectos del cloroformo.
Llaman al Santo desde París y este informa que el agente de Interpol ha sido asesinado, diciendo que capturará a los responsables. Toicher ordena a Marta leerle al Santo una nota por teléfono: "Debes venir a medianoche, solo, o moriremos". Le da entonces la dirección. Santo va al escondite y es puesto fuera de acción por una rejilla electrificada. Los secuaces de Toicher lo meten en una recámara hermética, donde morirá dentro de tres minutos. Toicher se prepara para operar a Carlos y Marta, prometiendo su tiroides al jorobado. Pero Santo escapa de la cámara y lucha con los matones de Toicher, matándolos. Toicher oye los gritos y se dirige a ver qué pasa, pero el jorobado insiste en que continúe con la operación. Toicher lo mata y finalmente queda el Santo cara a cara con el doctor loco, al que mata. Llega la policía y el Santo dice: "Terminaron los días de gloria de los profanadores de tumbas". Mendoza agrega: "Los criminales pagan por sus crímenes, es un hecho que no pueden escapar". "Especialmente porque el Santo lucha contra el mal en todas partes", agrega Carlos.

1965 Director/Guión José Díaz Morales Historia Rafael García Travesí Reparto Santo, Gina Romand (Marta); Mario Orea (Dr. Toicher); Jorge Peral (Carlos Resendiz), Jesús Camacho (jorobado), Jessica [Munguía], Fernando Osés (matones), Lobo Negro [Guillermo Hernández] (Gorila), Bigotón Castro (Inspector Mendoza), Estela Peral (Estela), Jorge Fegan (violinista), Marta Lasso Rentería, Fernando Saucedo, Frankestein (vendedor), Quasimodo, Juan Garza (segundo rival), Los Chavales, Julio Ahuet (matones y espías), Leonor Gómez (espectadora).

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