Cuatro Noches De Boda
Mariano Ozores (dir), Conchita Velasco, Alfredo Landa, Tomás Zori, Fernando Santos, Manuel Codeso.
Llega room service con Conchita, igual que cuando estaba yo casado con la Doris Day. Parece que es una mita de señor; dos mujeres vestidas de celeste, se discuten y cantan. Él le dice: "Se va a casar". Lo que pasa es que le quiere comprar un padre al hijo de una señora y le pasa la pasta. Las dos partes de arriba de dos personas se casan. En un auto, la parte de arriba de un hombre se echa encima de la parte de arriba de una mujer. Ahora, ambos son vírgenes. El papá y la vecina se van al fotógrafo. Y venga que se quieren casar y le da un beso y se meten a un barco; después se separan y se vuelven a casar, y se vuelven a meter a un barco a darse besos. Ahí suena un mambo. Se casan otra vez y se meten a un tren. Se sale del coche e invita a comer ¡a dos hermanas! Ahí, de repente, el avión aterriza. ¡Y él le iba leyendo un libro a su novia! Se van a comer al barco y un señor les habla de mujeres de ¡dos pijas! Y mientras él lee, ella se desnuda y se pone una combinación rosada. Ella se va al baño y sale toda matadora, pero tropieza en la puerta. Llega el amigo con cuatro bailaoras, pero él se mete al baño y se llena la cabeza de colonia. Las amiguetas se ponen a bailar flamenco, para arruinarle los planes.
Después se meten a otro barco, pero ya están viejitos, de tanto andar en tren, en barco y en avión. Parece que él llevaba escondido un libro y cuando ella lo agarra a besos, él lo deja caer furtivamente en un papelero, igual que la reina Isabel en tiempos de Robin Hood. A ella, después, se le pegan los dedos al caño y no los puede sacar y terminan llevándola al hospital, con lavamanos y todo. Ahí las sevillanas se van cantando. Bueno, claro que no es para menores de dieciocho. ¡Y él se pone a escribir telegramas!
Se come y se bebe: canapés de caviar, whisky, aceitunas, bitter, limonada, torta nupcial, salmón, vino, coñac, sifón, salmonetes, calamares a la romana, café, menta, champaña, tortilla paisana, consomé, jerez, fiambre, carne a la plancha, orchata, galletas, cacahuetes, pan, mantecaditas, bizcochos borrachos, almendra e hígaditos. Animales: perro
(Ciudadela 18, enero 2000, pp. 10-11).
Llega room service con Conchita, igual que cuando estaba yo casado con la Doris Day. Parece que es una mita de señor; dos mujeres vestidas de celeste, se discuten y cantan. Él le dice: "Se va a casar". Lo que pasa es que le quiere comprar un padre al hijo de una señora y le pasa la pasta. Las dos partes de arriba de dos personas se casan. En un auto, la parte de arriba de un hombre se echa encima de la parte de arriba de una mujer. Ahora, ambos son vírgenes. El papá y la vecina se van al fotógrafo. Y venga que se quieren casar y le da un beso y se meten a un barco; después se separan y se vuelven a casar, y se vuelven a meter a un barco a darse besos. Ahí suena un mambo. Se casan otra vez y se meten a un tren. Se sale del coche e invita a comer ¡a dos hermanas! Ahí, de repente, el avión aterriza. ¡Y él le iba leyendo un libro a su novia! Se van a comer al barco y un señor les habla de mujeres de ¡dos pijas! Y mientras él lee, ella se desnuda y se pone una combinación rosada. Ella se va al baño y sale toda matadora, pero tropieza en la puerta. Llega el amigo con cuatro bailaoras, pero él se mete al baño y se llena la cabeza de colonia. Las amiguetas se ponen a bailar flamenco, para arruinarle los planes.
Después se meten a otro barco, pero ya están viejitos, de tanto andar en tren, en barco y en avión. Parece que él llevaba escondido un libro y cuando ella lo agarra a besos, él lo deja caer furtivamente en un papelero, igual que la reina Isabel en tiempos de Robin Hood. A ella, después, se le pegan los dedos al caño y no los puede sacar y terminan llevándola al hospital, con lavamanos y todo. Ahí las sevillanas se van cantando. Bueno, claro que no es para menores de dieciocho. ¡Y él se pone a escribir telegramas!
Se come y se bebe: canapés de caviar, whisky, aceitunas, bitter, limonada, torta nupcial, salmón, vino, coñac, sifón, salmonetes, calamares a la romana, café, menta, champaña, tortilla paisana, consomé, jerez, fiambre, carne a la plancha, orchata, galletas, cacahuetes, pan, mantecaditas, bizcochos borrachos, almendra e hígaditos. Animales: perro
(Ciudadela 18, enero 2000, pp. 10-11).
Quién Soy Yo
Mariano Tito Fernández (dir), Arturo Fernández, Teresa Gimpera, Alfredo Mayo, Gabriel Llopart, Ingrid Garbo.
Parece que una señora gigante, en bikini, le echa la bronca a unos señores en un auto y se dedica a subir las escaleras. Entonces viene el ministro y le tira los tejos a una señora que fue a verle con un sombrero. Un señor entra a su despacho y se saca los bigotes, y el otro le dice que es en realidad igual a él y lo manda a mirarlo durante una conferencia de prensa. Y se va caminando muy enojado hacia una piscina y la barba le empieza a crecer de nuevo. Después le habla a una señora con un gorro rojo que escucha la conversación. Viene luego el mayordomo y le dice que tiene que invadir otro país o algo así de terrible, y después se va lo más pancho a bailar valses austríacos, a tirarle los tejos a la que había sido novia de su hermano gemelo. Y parece que durante el baile se vuelve hombre lobo, porque saca al jardín a su novia rubia y ¡trata de comerle los labios! Entonces él se pone celoso porque el otro llega a casa a las cinco de la mañana. Se van a comer fuera con otra pelá y se encuentran con un grupo de señoras de gorros rojos tocando violines. Entonces él, obligado, la tiene que ir a dejar a casa y, al asomarse, ve que los dos malos se alejan del palacio.
Entonces, tate, se escapa. Pero al otro le da por matarlo con una pistola. Entonces se ¡y se hace presidente!
Se come y se bebe: salmón fumé, cotelet, burdeos 1925, vino tinto, mosto, champán y whisky.
Animales: caballo. (Ciudadela 18, enero 2000, pp. 11-12).
Parece que una señora gigante, en bikini, le echa la bronca a unos señores en un auto y se dedica a subir las escaleras. Entonces viene el ministro y le tira los tejos a una señora que fue a verle con un sombrero. Un señor entra a su despacho y se saca los bigotes, y el otro le dice que es en realidad igual a él y lo manda a mirarlo durante una conferencia de prensa. Y se va caminando muy enojado hacia una piscina y la barba le empieza a crecer de nuevo. Después le habla a una señora con un gorro rojo que escucha la conversación. Viene luego el mayordomo y le dice que tiene que invadir otro país o algo así de terrible, y después se va lo más pancho a bailar valses austríacos, a tirarle los tejos a la que había sido novia de su hermano gemelo. Y parece que durante el baile se vuelve hombre lobo, porque saca al jardín a su novia rubia y ¡trata de comerle los labios! Entonces él se pone celoso porque el otro llega a casa a las cinco de la mañana. Se van a comer fuera con otra pelá y se encuentran con un grupo de señoras de gorros rojos tocando violines. Entonces él, obligado, la tiene que ir a dejar a casa y, al asomarse, ve que los dos malos se alejan del palacio.
Entonces, tate, se escapa. Pero al otro le da por matarlo con una pistola. Entonces se ¡y se hace presidente!
Se come y se bebe: salmón fumé, cotelet, burdeos 1925, vino tinto, mosto, champán y whisky.
Animales: caballo. (Ciudadela 18, enero 2000, pp. 11-12).
Una Rosa Al Viento
Ramón Miguel Iglesias (dir), Alfredo Landa Xavier Cugat, Mónica Randall, Helga Line, Sete Molas.
Pasa por la calle un auto de oro y una multitud de gente que viene saliendo del aeropuerto se ponen a darle caza. Cougat (el médico catalán) aparece luego dictando una conferencia de prensa en un hotel. Se vuelve luego a meter en su coche dorado y se va a parar al mar, con dos lobos blancos. Se quiere instalar en su apartamento, pero ella lo secuestra. Y lo persigue en moto para mirarlo. Parece, a todo esto, que su secretaria es viuda. Cuando la hija del dueño del restaurante se va a casa, unos malos intentan violarla. Huyendo, llega a casa del músico. Al poco tiempo, sin embargo, se escapa nuevamente. En casa de su papá se tiran todos los invitados a la piscina, vestidos de seda verde y se ponen a bailar. La niña tiene ganas de hacerse cantante y participa en un show de tv: en medio del acto, sin embargo, se duerme, porque sus colegas le han dado barbitúricos. Viene ahí Cougat a consolarla y le consigue un contrato para que pruebe suerte. Ella, toda pancha, se pone a cantar el soundtrack de Midnight Cowboy'.
Se come y se bebe: zanahorias, limones, leche, oca, nabos, verduras, filete a la plancha, munchetas de butifarram, sopa de cebolla con yema de huevo y jamón dulce, latas diversas, frijoles, pimientos, cetas, licores, cerveza, café, agua, whisky, higos, tostadas, mermelada, café con leche, pastel, champán, coñac, frankfurt y berberechos.
Animales vivos: perros lobos, mirlo, ruiseñor, sinsonte, mosca y sardinas herbívoras.(Ciudadela 17, diciembre 1999, p. 11).
Pasa por la calle un auto de oro y una multitud de gente que viene saliendo del aeropuerto se ponen a darle caza. Cougat (el médico catalán) aparece luego dictando una conferencia de prensa en un hotel. Se vuelve luego a meter en su coche dorado y se va a parar al mar, con dos lobos blancos. Se quiere instalar en su apartamento, pero ella lo secuestra. Y lo persigue en moto para mirarlo. Parece, a todo esto, que su secretaria es viuda. Cuando la hija del dueño del restaurante se va a casa, unos malos intentan violarla. Huyendo, llega a casa del músico. Al poco tiempo, sin embargo, se escapa nuevamente. En casa de su papá se tiran todos los invitados a la piscina, vestidos de seda verde y se ponen a bailar. La niña tiene ganas de hacerse cantante y participa en un show de tv: en medio del acto, sin embargo, se duerme, porque sus colegas le han dado barbitúricos. Viene ahí Cougat a consolarla y le consigue un contrato para que pruebe suerte. Ella, toda pancha, se pone a cantar el soundtrack de Midnight Cowboy'.
Se come y se bebe: zanahorias, limones, leche, oca, nabos, verduras, filete a la plancha, munchetas de butifarram, sopa de cebolla con yema de huevo y jamón dulce, latas diversas, frijoles, pimientos, cetas, licores, cerveza, café, agua, whisky, higos, tostadas, mermelada, café con leche, pastel, champán, coñac, frankfurt y berberechos.
Animales vivos: perros lobos, mirlo, ruiseñor, sinsonte, mosca y sardinas herbívoras.(Ciudadela 17, diciembre 1999, p. 11).
Lo Verde Empieza En Los Pirineos
Ramón Vicente Escriva (dir), José Luis López, José Sacristán, Rafael Alonso, Nadiushka, Guadalupe Sampedro.
Unos caballeros atacan a unas risas coquetonas que provienen de u bosque y a uno de ellos le dan un tortazo por mirar a unas mujeres. Ahora, cuando tiene cincuenta, él, a la hora de comer pan con mantequilla, se imagina que las mujeres llevan barba al estilo de Juan Bautista (el que fue decapitado por Salomé). "¿Usted se acostaría con don Juan Tenorio?", le pregunta todo triste al jíbaro. Éste, que es salvajón, le dice que salga a perseguir mujeres a la calle. Pero, al agarrar a una, se da cuenta de que es Ringo Star vestido de árabe. Se a entonces a tomar un coñac con sus amigos, a quienes muestra unas fotos pornográficas. Al final, las vende. Sus amigos le convencen de que en Francia andas las señoras comiendo pan con mantequilla por parques y plazas y pidiendo a los transeúntes que les den besos en las pechugas. Él convence entonces a su madre, diciéndole que tiene que viajar para investigar un retrato de Lutero, que él creía que era el Pato Lucas.
Llegando a Francia, lo primero que ve es una amplia selección de tetas y culos que se pasean indiferentes por el boulevard.
El auto en que van parece que se enoja, porque le pega una patada a otro que anda por ahí despistado. En el hotel espera a nuestro héroe una dama francesa que, al verlo, se muere. Pero la camarera se compadece de él, le muestra las tetas y le hace el nudo de la corbata. Se va luego con sus amigos a ver un ciclo de 24 películas porno. De contentos que están, entran a un cabaret donde unas piluchas lo disfrazan de conejo y lo dejan bailando en el escenario.
Están en eso cuando llegan sus mujeres (de los amiguetes), que han olido pescado podrido. Se van todos al casino y empiezan a darse besos.
Mientras las esposas se van al ciclo porno, él aprovecha de raptar a la camarera de las tetas. Se imagina un futuro feliz, y sin barbas, porque el amor lo vence todo.
Se consume en este filme: agua, coñac, café, bocadillo, cerveza, cubalibre, champán, mazapán, café, coca-cola, té con leche y licores.
Pero se mencionan: caña, jamón, corderito, fritas, steak, rosca, cochon, tomate y gallina.
Animales vivos: perro, canario. En conversaciones se mencionan: leona, ballena y cocodrilo. (Ciudadela 17, diciembre 1999, p. 12-14).
Unos caballeros atacan a unas risas coquetonas que provienen de u bosque y a uno de ellos le dan un tortazo por mirar a unas mujeres. Ahora, cuando tiene cincuenta, él, a la hora de comer pan con mantequilla, se imagina que las mujeres llevan barba al estilo de Juan Bautista (el que fue decapitado por Salomé). "¿Usted se acostaría con don Juan Tenorio?", le pregunta todo triste al jíbaro. Éste, que es salvajón, le dice que salga a perseguir mujeres a la calle. Pero, al agarrar a una, se da cuenta de que es Ringo Star vestido de árabe. Se a entonces a tomar un coñac con sus amigos, a quienes muestra unas fotos pornográficas. Al final, las vende. Sus amigos le convencen de que en Francia andas las señoras comiendo pan con mantequilla por parques y plazas y pidiendo a los transeúntes que les den besos en las pechugas. Él convence entonces a su madre, diciéndole que tiene que viajar para investigar un retrato de Lutero, que él creía que era el Pato Lucas.
Llegando a Francia, lo primero que ve es una amplia selección de tetas y culos que se pasean indiferentes por el boulevard.
El auto en que van parece que se enoja, porque le pega una patada a otro que anda por ahí despistado. En el hotel espera a nuestro héroe una dama francesa que, al verlo, se muere. Pero la camarera se compadece de él, le muestra las tetas y le hace el nudo de la corbata. Se va luego con sus amigos a ver un ciclo de 24 películas porno. De contentos que están, entran a un cabaret donde unas piluchas lo disfrazan de conejo y lo dejan bailando en el escenario.
Están en eso cuando llegan sus mujeres (de los amiguetes), que han olido pescado podrido. Se van todos al casino y empiezan a darse besos.
Mientras las esposas se van al ciclo porno, él aprovecha de raptar a la camarera de las tetas. Se imagina un futuro feliz, y sin barbas, porque el amor lo vence todo.
Se consume en este filme: agua, coñac, café, bocadillo, cerveza, cubalibre, champán, mazapán, café, coca-cola, té con leche y licores.
Pero se mencionan: caña, jamón, corderito, fritas, steak, rosca, cochon, tomate y gallina.
Animales vivos: perro, canario. En conversaciones se mencionan: leona, ballena y cocodrilo. (Ciudadela 17, diciembre 1999, p. 12-14).
Amor A Todo Gas
Ramón Ramón Torrado (dir), Rocío Durcal, Fernando Rey, Palito Ortega, Saza, Amalia de Isaura.
Arriba a Madrid la famosa cantante Laura Montes, que es recibida con poco barullo de prensa. El taxista del taxi la dice, cuando ella le pregunta si acaso se ha enterado de la llegada de la diva, que no, pero qué mejor, porque la diva ésa, canta peor que mi conserje, que es de origen bielorruso. A ella el corazón se le hace pedazos, pero no lo demuestra. Encima, él amenaza con freír a la cantante, si llegara a conocerla. A ella le da miedo, y cuando Wagner se aparece, la criada se hace pasar por ella, porque ella no podía encontrar el bicarbonato. Pero él se pone a cantar que a ella le cayó una lágrima en la nuca (¿en la nuca?), se va al garaje y se echa otra canción. Parece que dice que la mina (?) bajó del cielo. Aparece una señora que lo obliga a llevarla de paseo y él, claro, se pone furioso y la invita a verse cantar a sí misma. En lugar de eso, ella va a llamar por teléfono y dice, cuando al otro lado descuelgan el auricular: "Lo he perdido para siempre". Con su amigo, él trata de matar al acompañante, pero no pasa ná, se le montan encima del estómago y se ponen a cantar de lo más panchos. Entonces, la pareja decide irse a follar en un taxi, pero se quedan dormidos.
Se consume: cóctel, vino, pan, café, coñac, frutas y aceitunas . (Ciudadela 16, noviembre 1999, p. 16).
Arriba a Madrid la famosa cantante Laura Montes, que es recibida con poco barullo de prensa. El taxista del taxi la dice, cuando ella le pregunta si acaso se ha enterado de la llegada de la diva, que no, pero qué mejor, porque la diva ésa, canta peor que mi conserje, que es de origen bielorruso. A ella el corazón se le hace pedazos, pero no lo demuestra. Encima, él amenaza con freír a la cantante, si llegara a conocerla. A ella le da miedo, y cuando Wagner se aparece, la criada se hace pasar por ella, porque ella no podía encontrar el bicarbonato. Pero él se pone a cantar que a ella le cayó una lágrima en la nuca (¿en la nuca?), se va al garaje y se echa otra canción. Parece que dice que la mina (?) bajó del cielo. Aparece una señora que lo obliga a llevarla de paseo y él, claro, se pone furioso y la invita a verse cantar a sí misma. En lugar de eso, ella va a llamar por teléfono y dice, cuando al otro lado descuelgan el auricular: "Lo he perdido para siempre". Con su amigo, él trata de matar al acompañante, pero no pasa ná, se le montan encima del estómago y se ponen a cantar de lo más panchos. Entonces, la pareja decide irse a follar en un taxi, pero se quedan dormidos.
Se consume: cóctel, vino, pan, café, coñac, frutas y aceitunas . (Ciudadela 16, noviembre 1999, p. 16).
No Desearás Al Vecino Del Quinto
Ramón Fernández (dir), Alfredo Landa, Ira de Furstemberg, Jean Sorel, Isabel Garcés.
Dos malos vestidos de blanco se roban a una mujer de una ambulancia, pero, acto seguido, se lían en una discusión y terminan a puñetazos. Ella despierta y se pone a dar un discurso sobre la vida de provincia. Entonces llega un señor muy enojaó y le pega un puñetazo al ginecólogo que le estaba mirando el coño a su dama. El médico, que es el marido de la película, se pone a parir y ella lo acompaña al parto. Luego, el maricón del edificio lo llama para que le mire una muela. "Mi marido está en Madrid", le dice una descará. Pero en el tren lo toman preso. Ocurre que en la conferencia a la que va, se habla japonés y, aburrido, se va a una discoteca a divertirse sanamente y allí, para su gran sorpresa, se encuentra con el maricón del barrio, que va acompañado de dos exuberantes bellas semi desnudas. Ahí, al médico le pasó algo y decide irse a la casa del mariposón con sus dos novias vikingas. A su pija le da una enorme alegría y lo obliga a follar con unas y otras, hasta que determina quedarse unos días más en Madrid. "La jota se baila sin ropas y con un pañuelo en la frente", se le oye decir todo descarado a una sueca platina. Pero vuelve al caserío y, de repente, le da por vestirse de diablo y bailar rumba. Entonces, ahí, el Antonio, que no aguanta más, se viste de torero y pega dos patás al suelo, mirando de reojo a la cámara. (Uno se pregunta: ¿Me está mirando a mí? Y también uno mira patrás, por si acaso.
Se consume: whisky, tarta, huevo, bollos, cócteles, vino blanco, champán, canapés, vino tinto, té, café y naranja.
Animales vivos: caniche . (Ciudadela 16, noviembre 1999, pp. 15-16).
Dos malos vestidos de blanco se roban a una mujer de una ambulancia, pero, acto seguido, se lían en una discusión y terminan a puñetazos. Ella despierta y se pone a dar un discurso sobre la vida de provincia. Entonces llega un señor muy enojaó y le pega un puñetazo al ginecólogo que le estaba mirando el coño a su dama. El médico, que es el marido de la película, se pone a parir y ella lo acompaña al parto. Luego, el maricón del edificio lo llama para que le mire una muela. "Mi marido está en Madrid", le dice una descará. Pero en el tren lo toman preso. Ocurre que en la conferencia a la que va, se habla japonés y, aburrido, se va a una discoteca a divertirse sanamente y allí, para su gran sorpresa, se encuentra con el maricón del barrio, que va acompañado de dos exuberantes bellas semi desnudas. Ahí, al médico le pasó algo y decide irse a la casa del mariposón con sus dos novias vikingas. A su pija le da una enorme alegría y lo obliga a follar con unas y otras, hasta que determina quedarse unos días más en Madrid. "La jota se baila sin ropas y con un pañuelo en la frente", se le oye decir todo descarado a una sueca platina. Pero vuelve al caserío y, de repente, le da por vestirse de diablo y bailar rumba. Entonces, ahí, el Antonio, que no aguanta más, se viste de torero y pega dos patás al suelo, mirando de reojo a la cámara. (Uno se pregunta: ¿Me está mirando a mí? Y también uno mira patrás, por si acaso.
Se consume: whisky, tarta, huevo, bollos, cócteles, vino blanco, champán, canapés, vino tinto, té, café y naranja.
Animales vivos: caniche . (Ciudadela 16, noviembre 1999, pp. 15-16).
Bacanal En Directo
Miguel Madrid Ortega (dir), Azucena Hernández, Fernando Martín, Carla Celis, Víctor Petit, Pepe Rubio.
A unas parejas que bailan apacibles, las invita un diretor de cine a montarse una fiesta en su piso. Una señora muy elegante aparece follando a otra, y a él no se le para, no se sabe por qué, y él le dice: "Si fuera por vos, no la sacaría ni a mear". La rubia vuelve la melena, y salta de allá pacá, con las rodillas padentro, mientras un señor de gigantesca cabellera rizada y pelirroja no se da por enterado; es que la gente no se ve a sí misma desde arriba. Ahora, él se enoja con la moto y le da una tremenda patada. Justo en ese momento pasan por la carretera dos coches hablando con voz de mujer y se alejan imitando a un violín. Al llegar a la casa, les recibe Calígula -que en esta escena luce una teta-, aunque se pone a charlar con la cama, que chilla como teléfono. En la fiesta, una niña se la quiere chupar a un invitado y se lanza sobre él y le jala los pantalones, y él se enoja mucho y, para vengarse, le quita las gafas a la chica y las tritura con su talón -porque es piti, claro. De repente, todas las invitadas empiezan a mostrar las tetas y a tocárselas, hasta que llegan unos nazis en bolas -pero con cacerola- con un general que les pasa revista. A la novia la ponen en un altar y parece que la violan a la luz de las candelas. Parece que después ella trata de suicidarse, lógico, pero no se muere. El novio la va a ver al hospital y entra en el cuarto justo en el momento en que se llevan el catre, y él piensa lo peor y se va por el pasillo, apesadumbrado a más no poder, mirando pal suelo. Parece que es pornográfica.
Se consume: coñac, whisky, champán, jamón serrano, vodka, vino, lentejas, piña (ananas), tarta de merengue, naranjas y cochinillo .
Animales: cochinillo . (Ciudadela 14, septiembre 1999, p. 12-13).
A unas parejas que bailan apacibles, las invita un diretor de cine a montarse una fiesta en su piso. Una señora muy elegante aparece follando a otra, y a él no se le para, no se sabe por qué, y él le dice: "Si fuera por vos, no la sacaría ni a mear". La rubia vuelve la melena, y salta de allá pacá, con las rodillas padentro, mientras un señor de gigantesca cabellera rizada y pelirroja no se da por enterado; es que la gente no se ve a sí misma desde arriba. Ahora, él se enoja con la moto y le da una tremenda patada. Justo en ese momento pasan por la carretera dos coches hablando con voz de mujer y se alejan imitando a un violín. Al llegar a la casa, les recibe Calígula -que en esta escena luce una teta-, aunque se pone a charlar con la cama, que chilla como teléfono. En la fiesta, una niña se la quiere chupar a un invitado y se lanza sobre él y le jala los pantalones, y él se enoja mucho y, para vengarse, le quita las gafas a la chica y las tritura con su talón -porque es piti, claro. De repente, todas las invitadas empiezan a mostrar las tetas y a tocárselas, hasta que llegan unos nazis en bolas -pero con cacerola- con un general que les pasa revista. A la novia la ponen en un altar y parece que la violan a la luz de las candelas. Parece que después ella trata de suicidarse, lógico, pero no se muere. El novio la va a ver al hospital y entra en el cuarto justo en el momento en que se llevan el catre, y él piensa lo peor y se va por el pasillo, apesadumbrado a más no poder, mirando pal suelo. Parece que es pornográfica.
Se consume: coñac, whisky, champán, jamón serrano, vodka, vino, lentejas, piña (ananas), tarta de merengue, naranjas y cochinillo .
Animales: cochinillo . (Ciudadela 14, septiembre 1999, p. 12-13).
La Garbanza Negra
Luis M. Delgado (dir), Esperanza Roy, Tip y Coll.
Nau, dos chicas salen a bailar desnudas y a la madama le da por morirse, con tanta mala suerte que parece que no le quedó otra que ir ella misma a invitar al funeral a sus discípulas. Empero del ataúd emergen dos bellas en ropas menores y descubren atónitos, los enterradores de la funeraria, que la muerta es su propia mamá y que si ño Dios anda de mala, el papá es el liliputiense del burdel.
Ambos heredan y montan un cabaret fúnebre, con un show de ataúdes bailando como chicas agogó.
Obviamente, alguien trata de matar a uno de ellos una noche, pero él duerme de lo más tranquilo y roncón, hasta que llega un señor francés y empieza a besarle los pies. Despierta sorprendidísimo y, claro, lo echa del cuarto. El otro, en tanto, se escabulle de una guapa que trata de matarlo a corchazos de champán. Él, que parece que no entiende ná de ná, se poner a bailar el ballet Cascanueces' y después trata de robarle la cremallera a una de las discípulas de la difunta madre. Pero son inteligentes, y se escapan en un trineo tirado por mujeres en bikini, bajo el pretexto de querer comprar globitos para ¡celebrar un cumpleaños! (Es que los directores españoles no tiene vergoña). Tonce, ellas se van a parir a la maternidad.
Se consume en este filme: cerveza, carajillo, whisky, champán, vinillo, arsénico, agua, gaseosas.
Animales vivos: perro, caballo. (Ciudadela 16, noviembre 1999, pp. 11-12).
Nau, dos chicas salen a bailar desnudas y a la madama le da por morirse, con tanta mala suerte que parece que no le quedó otra que ir ella misma a invitar al funeral a sus discípulas. Empero del ataúd emergen dos bellas en ropas menores y descubren atónitos, los enterradores de la funeraria, que la muerta es su propia mamá y que si ño Dios anda de mala, el papá es el liliputiense del burdel.
Ambos heredan y montan un cabaret fúnebre, con un show de ataúdes bailando como chicas agogó.
Obviamente, alguien trata de matar a uno de ellos una noche, pero él duerme de lo más tranquilo y roncón, hasta que llega un señor francés y empieza a besarle los pies. Despierta sorprendidísimo y, claro, lo echa del cuarto. El otro, en tanto, se escabulle de una guapa que trata de matarlo a corchazos de champán. Él, que parece que no entiende ná de ná, se poner a bailar el ballet Cascanueces' y después trata de robarle la cremallera a una de las discípulas de la difunta madre. Pero son inteligentes, y se escapan en un trineo tirado por mujeres en bikini, bajo el pretexto de querer comprar globitos para ¡celebrar un cumpleaños! (Es que los directores españoles no tiene vergoña). Tonce, ellas se van a parir a la maternidad.
Se consume en este filme: cerveza, carajillo, whisky, champán, vinillo, arsénico, agua, gaseosas.
Animales vivos: perro, caballo. (Ciudadela 16, noviembre 1999, pp. 11-12).