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pan y cine y el santo

Las Momias de Guanajuato


Bajo la dirección de Satán, las momias escapan del cementerio de Guanajuato.
El guía turístico Pingüino muestra a un grupo de turistas las momias por las que la tierra de Guanajuato es tan famosa. Algunas han sido separadas en una habitación: sus caras están podridas, pero no sus cuerpos, que se mantienen sanos y fuertes. Pingüino dice que la momia más grande era un luchador llamado Satán, que había perdido una pelea con Santo hace más de cien años. Firmó un pacto con el demonio para volver a la vida y ahora reta al enmascarado de plata (el descendiente del hombre que lo derrotó). Después de que se van los turistas, Pingüino cree ver moverse la mano de Satán y se desmaya; sueña que las momias vuelven a la vida. Pero cuando por la noche lo despierta el celador del cementerio, las momias todavía reposan en sus pedestales.
El Pingüino entra al cabaret del pueblo y cuenta a sus amigas Lina (aparentemente una cantante, aunque durante la película no la vemos cantar) y Alicia (la vendedora de cigarrillos) su experiencia. No le creen, pero cuando visitan el cementerio, la momia de Satán ha desaparecido. Los tres visitan a Blue Demon y Mil Máscaras (que deben hacer frente a Los Jipies); Lina es la novia de Mil Máscaras. Los luchadores tienen dudas, pero Mil Máscaras decide ir acompañado de Pingüino a ver qué pasa. Entretanto, a Blue Demon lo pone fuera de juego Satán, que entonces entra al ring (ahora vacío) y recuerda una pelea de Santo (Satán no tiene cara de momia, pues lleva una máscara roja). Mata al celador del estadio (el propio Curiel) y huye, matando de paso a un viejo en el parque. Dos jóvenes son testigos del asesinato, pero la policía no les cree.
Más tarde, Satán mata a Pingüino en su cama. Mil Máscaras sugiere llamar a Santo, pero Blue Demon se opone, diciendo que eso es lo que quiere el asesino. De pronto, Alicia (que era vecina de Pingüino), Blue Demon y Mil Máscaras son atacados por tres momias (no se explicará nunca de dónde vienen estas momias, porque es sólo Satán el que hizo el pacto con el diablo). Incapaces de terminar con sus
rivales muertos vivientes, los luchadores huyen (Alicia también desaparece, pero no se preocupan demasiado por ella y con razón, ya que aparece misteriosamente en la casa de Mil Máscaras en la siguiente escena).
Alicia, Lina, y Julito -el hijo adoptivo de Blue Demon-- alojan por razones de seguridad en casa de Mil Máscaras. Blue Demon entra a otro cuarto y Satán lo noquea de inmediato, robándole la máscara de luchador. Y las botas. Y los pantalones. Satán le pasa el traje a otra momia y le dice: "Tú ocuparás el lugar de Blue Demon".
El inspector de policía a cargo del caso sospecha que los asesinatos son cometidos por un luchador chiflado. "Reciben muchas veces golpes que podrían ser fatales. Muchas veces pierden la cabeza". Reciben una nota que les indica dónde encontrar al asesino esa noche: cuando llegan alcanzan a ver al falso Blue Demon matando a un hombre. También mata a un policía, antes de escapar. Un comunicado policial urgente identifica a Blue Demon como el asesino.
Blue Demon y Mil Máscaras deciden ir al cementerio, aunque no sabemos por qué. Julito se mete de polizón en el camión, pero cuando se detienen a investigar una sombra sospechosa en un callejón, el niño es secuestrado por una de las momias. En casa de Mil Máscaras, entretanto, los villanos matan a Alicia y secuestran a Lina. Las momias son tan rápidas que agarran a Julito y Lina, y los llevan al cementerio antes de que Blue Demon y Mil Máscaras lleguen en coche. Los dos luchadores son capturados y encerrados en un cuarto con sus amigos.
Entretanto, Santo y su manager, González, deciden parar por la noche en Guanajuato. Cuando entran a la ciudad son atacados varias veces por las momias, que aparentemente han abandonado el cementerio y se pasean por la ciudad causando el terror de los habitantes. Después de una batalla fútil, Santo y González vuelven al carro y se alejan (abandonando a su suerte a la policía y los vecinos). Pero, una vez más, las momias son más rápidas: cuando el Santo llega en su coche deportivo al cementerio, las momias ya lo esperan.
Santo, Blue Demon y Mil Máscaras luchan con las momias, pero son batidos, hasta que Mil Máscaras recupera tres pistolas lanzallamas del coche del Santo. Las armas funcionan de maravillas y logran quemar a las momias. Lina dice: "Nos habríamos evitado un montón de problemas si hubieses llamado a Santo en primer lugar". Santo le dice: "Piensa que fue una pesadilla. Lo mejor de todo es que ahora estamos a salvo" (esto después de que Alicia, Pingüino y otros más han sido asesinados por las momias).
Al terminar la película, Lina y Mil Máscaras en un buggy verde, González y Santo en el coche deportivo dorado de este, y Julito y Blue Demon en su MG verde.

1970 Director Federico Curiel Adaptación Rafael García Travesí Guión Rogelio Agrasánchez Reparto Blue Demon (él mismo), Mil Máscaras (él mismo), Santo (él mismo), Elsa Cárdenas (Lina), Juan Gallardo (inspector de policía), Jorge Pingüino (Pingüino), Julio César [Agrasánchez] (Julito), Carlos Suárez (Sr. González), Mabel Luna, Yolanda Ponce, Patricia Ferrer (Alicia), Marta Angélica (cantante, Martha Angélica), David Lama, Carlos León (ayudante del inspector), Victorio Blanco (borracho), Pícoro (anunciador del ring), Federico Curiel (celador nocturno).

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©ciudadela 66, febrero 2004

Santo en la Venganza de la Momia


"Nunca, en toda la historia de la humanidad, ha vuelto una momia a la vida".
Después de una pelea en equipo en Ciudad de México (Santo aparece junto a Rebelde Rojo), Santo se une a una expedición dirigida por el profesor Jiménez, que quiere explorar antiguas ruinas. La partida expedicionaria la componen el cazador Sergio Morales, el despistado profesor Jiménez, Susana y Rosa. El grupo elige cargadores y un viejo guía indio de una aldea nativa. El indio también lleva consigo a su nieto, Jorgito.
Abren una tumba y encuentran los restos momificados de Nonoc, un guerrero indio que fue enterrado vivo por atreverse a amar a una mujer destinada a terminar su vida como virgen de sacrificio. Un pergamino encontrado en la tumba maldice a los que profanen la sepultura del guerrero, pero el Santo no se impresiona: "Nunca, en toda la historia de la humanidad, ha vuelto una momia a la vida".
Pero parece que el Santo, esta vez, se equivoca, ya que la momia se levanta y comienza a matar gente, comenzando con el viejo indio. Los cargadores se rebelan y huyen, el capataz se monta a un caballo y escapa a buscar ayuda, pero la momia lo traspasa con una flecha. La momia también quema el campamento. Los profesores Romero y Jiménez pasan a mejor vida. Pronto no quedan más que el Santo, Sergio, Susana y Jorgito. Santo finalmente se agarra con la momia, la que (decepcionantemente) resulta ser no otro que el ambicioso Sergio, que se quería quedar con el tesoro de la tumba. Cuando la película termina, Susana y Jorgito están mirando una pelea del Santo, ya de regreso en la gran ciudad.

1970 Director René Cardona Guión Alfredo Salazar Reparto Santo, Eric del Castillo (Sergio Morales), Mary Montiel (Susana), César del Campo (Prof. Romero), Carlos Ancira (Prof. Jiménez), Tío Plácido (Plácido), Alma Rojo (Rosa Bermúdez), Carlos Suárez (guía jefe), Amada Zumaya (viejo indio), René Barrera (cargador), Jorgito [alias Jorge Guzmán, más tarde El Hijo del Santo] (Agapito).
Luchadores: Rebelde Rojo, Gori Casanova, Goliat Ayala, Enrique Llanes (anunciador).


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©ciudadela 65, enero 2004

Santo contra la Mafia del Vicio


El doctor Moon planta un doble del Santo para tratar de recuperar las drogas que le ha incautado la policía.
A primera vista es una de las películas del Santo menos interesantes, ya que carece de aspectos fantásticos y es básicamente una película de crimen. Sin embargo, tiene lo suficiente para hacer que verla valga la pena.
Comienza con una horrenda secuencia de créditos filmada en Acapulco: Jimmy Santy canta una canción más bien pegajosa mientras tres mujeres en bikini revolotean por el lugar y el Santo (que lleva un bañador blanco) mira.
De regreso en Ciudad de México, el comandante de policía despide a sus detectives por su incapacidad para resolver una ola de atentados contra plantas químicas mexicanas. Envía a Raúl a Acapulco a terminar con las vacaciones de Santo.
Entretanto, el abogado de la mafia, Fidel, recibe un telegrama: Mabel Moon llegará a México de visita con su amiga la bailarina Patricia Ferrer. Fidel manda a su matón Sergio a secuestrar a Mabel. A la novia de Fidel, Elsa, se le despierta la curiosidad, pero él consigue mantenerla engañada.
Sergio trata de recoger a Mabel en el cabaret donde trabaja Patricia, pero ella lo rechaza. Como resultado, Sergio y sus matones irrumpen en el apartamento de Patricia esa noche y secuestran a Mabel (abandonando a Patricia en su camisón de noche). Patricia va a la policía y se encuentra con el Santo. Se enteran de que el tío de Mabel es el rico propietario de una planta química en los Estados Unidos.
A Mabel la mantienen oculta en la casa de Fidel, aunque se la permite que se pasee en bikini por la piscina. Él la cuenta que su tío pagará una gran suma de dinero por su rescate.
Entretanto, Fidel se ofrece para introducir a Elsa al Santo. Elsa: "¿El campeón de luche libre y el agente secreto?" Esa noche miran su pelea. Después, el Santo es atacado en su camerino por Sergio y sus hombres, aparentando ser reporteros y fotógrafos de prensa.
Al Santo lo conducen a la casa de Fidel y lo arrojan a una celda en el sótano. Uno de los hombres de Sergio se hará pasar por el enmascarado de plata. Sin embargo, el Santo se las arregla para cambiar de lugar con su doble, al que Sergio mata y echa a la chimenea. Santo no hace nada, pretendiendo que es otro miembro más de la banda.
Llegan el dcotor Moon, el tío de Mabel. Sin que ella lo sepa, su tío conspira con Fidel. Por alguna razón, deciden que Patricia tiene que ser asesinada. Cuando varios matones están colocando una bomba en su camerino, irrumpe un enmascarado de plata y les planta cara. Patricia, que charla con Raúl -designado por Santo para que proteja a Patricia-, no está en la habitación cuando estalla la bomba. Patricia y Raúl vuelven a su apartamento -decorado modestamente por un gigantesco primer plano de su propia cara, cubriendo casi toda una pared- y pasan la noche juntos.
Más tarde, para protegerla, Raúl deja a Patricia en casa de su madre. Su madre dice que su marido, también policía, murió en servicio: "Una medalla y una tumba, eso es todo lo que dieron por dedicar su vida a luchar contra el crimen". Advierte a Patricia que no se enamore de Raúl.
Fidel y el doctor Moon quieren recuperar un embarque de drogas que ha sido confiscado por la policía mexicana, y eso es por lo que han creado un Santo falso. Entretanto, Santo se mete al dormitorio de Elsa y descubre que ella trabaja para la Interpol. Más tarde, después de que logra salvarse de los traicioneros avances de Sergio, Elsa le pide que le devuelva sus credenciales, y se abrazan.
Sergio, Santo y la banda atacan a la policía con bombas de gases y recuperan las drogas antes de que la policía las pueda incinerar. El comandante sospecha que Santo se ha corrompido, pero Raúl señala que el gas ha sido adulterado, de modo que no es letal y es probablemente obra del Santo. Santo se conecta por radio con Raúl, informándole que el doctor Moon es el cabecilla de la organización y que las drogas serán sacadas de México esa misma noche.
Santo, Elisa y Mabel están atrapadas en el almacén donde se encuentran las drogas. Fidel, el dr. Moon, Sergio y los otros de la banda tratarán de matarlos, pero Raúl se aparece a echar una mano, seguido de más policías. Al doctor Moon le disparan y matan; Elsa mata a balazos a Fidel y el resto de la pandilla es capturado o matado.
Elsa y el Santo se quedan a pasar un tiempo en Acapulco cuando recibe la orden de dirigirse a Hong Kong. Sus carreras les mantendrán siempre separados. Al Santo se le ve un poco deprimido, hasta que aparecen dos rubias tetonas en bikini a hacerle compañía en la playa. La película termina cuando el Santo y las vikingas dan vueltas en una lancha.
Es interesante observar que la película recibió la categoría B al momento de su publicación. Debe deberse al hecho de que la trama gira en torno a las drogas y a la posibilidad del sexo premarital (entre Patricia y Raúl). También hay una divertida escena en la que Elsa vuelve a su habitación cuando el Santo la registra. El Santo se oculta y la mira desvestirse, luego sale cuando piensa que ella está durmiendo. Se sugiere que ella sabe que él está mirando.

1970 Director Federico Curiel Guión Fernando Osés, Lic. Jorge García Besne Historia Fernando Osés Reparto Santo (él mismo), Elsa Cárdenas (Elsa), Patricia Ferrer (Patricia), Dagoberto Rodríguez (Fidel), Fernando Osés (Sergio), Mabel Luna (Mabel Moon), Harry Gainer (Teniente Raúl Urrutia), César del Campo (Comandante), Víctor Junco (Dr. Moon), Jimmy Santy (cantante), Carlos Suárez (matón), Sonia Fuentes, María Fernanda (rubia despampanante en Acapulco), Domingo Bazan, Rebelde Rojo, El Jaibo, Marco Antonio Arzate, Rolando Valentino, Mario Prado.

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©ciudadela 65, enero 2004

Santo frente a la Muerte


[Santo Contra los Asesinos de la Mafia]. "¿Crees que el doctor se salve?" El Santo: "No, hay muchos cocodrilos por aquí".
Una de las peores películas del Santo, con una trama rebuscada y aburrida. Se filmó principalmente en Colombia.
Santo frente a la Muerte empieza con un ataque a una mina de esmeraldas en Colombia. Una pandilla de malhechores dirigidos por Alicia, una luchadora, roban la enorme esmeralda Cruz del Sur. Han sido contratados por el misterioso Gran Desconocido, que piensa vender la gema al doctor Igor. Alicia es obligada por el Gran Desconocido a trabajar para él porque él tiene secuestrado a su padre.
El Santo llega a Colombia y se encuentra con el teniente Víctor Valle, de la policía local. Valle tiene sospechas de Lina, una rubia que trabó amistad con el Santo durante el viaje en avión. Finalmente ella es la mensajera que llevará la esmeralda de vuelta a Nueva York cuando se la entreguen a Igor. La fachada del Santo exige que pelee algunas veces. En la primera pelea, un francotirador en la planilla del gángster Mario le dispara, pero yerra. El asesino informa a Mario en un club nocturno cercano, que también es el lugar donde suelen reunirse el doctor Igor, su ayudante, y Lina. Valle ve a Lina hablando con Igor, lo que confirma sospechas acerca de ella.
Al día siguiente, el Santo y Valle tratan de seguir a Lina e Igor a través del centro de Bogotá (con el acompañamiento de una versión instrumental de Sunny). La ven pasar algo -o recibir algo- de manos de Alicia. Alicia y sus hombres escapan hacia su escondite, con Santo y Valle pisándoles los talones. Pero Alicia escapa.
Los matones de Mario sobornan al siguiente oponente del Santo en el ring, que trata de matarlo durante la pelea. La bailarina de la danza del vientre del cabaret es en realidad la agente de policía X-25. Le envía al Santo un mensaje citándolo en su camerino. Sin embargo, mientras el Santo platica con Lina en una mesa vecina, el asesino -que lleva casualmente la misma tenida que el Santo y que también casualmente tiene una máscara del Santo en sus bolsillos- mata a X-25. El Santo y el asesino sostienen una breve pelea. El falso Santo escapa.
Alicia gana una pelea y le pide a Mario que la acompañe a su camerino. La novia de Mario los sorprende besándose y en una ataque de rabia llama al doctor Igor y le dice que Mario quiere traicionar a su jefe. Luego le informa al Santo que Igor dejará la ciudad en un avión privado. [Esta misma escena fue usada en Perla Negra].
El Santo se sube a su avión y llega así al escondite de Igor, donde el padre de Alicia ha sido obligado a reducir la enorme esmeralda en una piedra más pequeña. Aparentemente, el Santo roba el avión y vuelve a la ciudad, donde informa a la policía. Más tarde, el asesino -nuevamente vestido como el Santo- ataca al Santo en su hotel. Después de una pelea decente, el asesino se lanza al vacío desde la azotea del edificio.
El Gran Desconocido resulta ser el doctor Igor. Ha empujado a Mario desde un arrecife para castigarlo por su supuesta traición. La siguiente víctima debe ser la novia de Mario, pero la llegada del Santo y la policía la salvan. Alicia muere en la balacera con la policía. Santo tiene una pelea de espada con el ayudante de Igor. Igor y Lina huyen en una avioneta, con el Santo y Valle persiguiéndoles en un gigantesco avión de transporte del ejército colombiano. Paracaidistas del ejército ocupan el escondite. Igor y Lina aterrizan y escapan por el río, hacia Brasil. El avión del Santo es demasiado grande para aterrizar en la misma pista, de modo que salta en paracaídas. Lo recoge un helicóptero, que lo deposita en el bote de Igor. Igor -que es más bien un hombre viejo y frágil- trata de enfrentarse al Santo y termina en el río. Lina: "¿Crees que el doctor se salve?" El Santo: "No, hay muchos cocodrilos por aquí".
El Santo informa que Igor y Lina se han ahogado, para que Lina tenga una posibilidad de rehacer su vida. Más tarde, sin embargo, Lina le roba la esmeralda al Santo, que la hace detener en el aeropuerto. Su misión terminada, el Santo vuelve a México.

1969 Dirección/Guión Manuel Bengoa y Enrique Eguiluz Guión Manuel Bengoa Reparto Santo (él mismo), Mara Cruz (Lina), Angel Menéndez (Dr. Igor), Elsa Cárdenas (Alicia), César del Campo (Teniente Víctor Valle), Celia Roldán (novia de Mario), Fernando Osés (asesino), Johana Aloha (Agent X-25), Frank Braña (Mario), Antonio Pica (matón de Igor), Ramiro Corso, Jimeno González, Luciano Merchan, Nelson Cuellar, Francisco Tejada, Antonio Granados, Guillermo Morales, Manuel Velázquez.

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©ciudadela 63, noviembre 2003

Santo contra los Cazadores de Cabezas


Los indios jíbaros se proponen sacrificar a Mariana en honor a sus dioses. El Santo viaja al Amazonas y combate con cocodrilos, jaguares, murciélagos e indios reducidores de cabezas.
La película abre con un primer plano distorsionado del Santo cuando pelea contra cuatro hombres en un departamento abandonado. Llega la policía y arresta a tres de los malvados, pero el jefe -al que Santo identifica como el jefe extranjero de una banda de contrabandistas de drogas- logra escapar, dejando un puñal de bambú. (La escena transcurre en México).
Es el mismo tipo de puñal que -según cuenta el rico explorador Alonso Grijalva a un grupo de amigos- usaban los indios jíbaros para cortar las cabezas de sus enemigos: al llegar a este punto les muestra una cabeza reducida. (Pareciera que don Alonso vive en América del Sur, pero no queda claro).
Entretanto, el hombre que peleó con el Santo, Tirso, está de regreso en las selvas del Amazonas. Trata de convencer al jefe de una tribu de jíbaros de que deja de hacer guerra contra otras tribus y se unan para luchar contra los blancos. Los jíbaros son los descendientes de los incas, a los que los españoles les robaron el imperio. En venganza, Tirso propone secuestrar a Mariana, la hija de don Alonso, y sacrificarla a los dioses.
Mariana recibe, por correo, un enorme amuleto de oro y, más tarde, una orquídea negra y algunas esmeraldas. Alonso consulta al profesor Castro, que está de acuerdo en que Mariana ha sido elegida ‘Novia del Sol'. Los nativos la colman de riquezas y entonces, con luna llena, la sacrifican. Castro se contacta con el Santo por radio, pero el Santo dice que tiene que viajar a Londres y que no volverá en tres días.
Cuando el Santo aterriza su ligero avión en algún lugar de América del Sur y se encuentra con Castro, ya es demasiado tarde: Mariana ha sido secuestrada gracias a la traición de Husca, el mayordomo de toda la vida de don Alonso y que resulta ser un topo de los jíbaros. El Santo, Alonso, Carlos (el novio de Mariana) y el profesor Castro conducen una expedición para rescatarla.
Ahora comienza la larga marcha. Durante la expedición Santo y sus amigos son amenazados por cocodrilos (Santo lucha con uno de ellos), jaguares (Santo bate a uno), murciélagos, anguilas eléctricas, guerreros jíbaros y traidores. Finalmente, sólo el Santo, Carlos y Alonso quedan con vida. Llegan a una aldea jíbara justo cuando comienza la ceremonia: estalla una pelea y Husca es matado por uno de sus propios hombres por amenazar con apuñalar a Mariana. El Santo derrota al jefe, pero le perdona la vida, ganándose así un pasaje libre hacia la seguridad. Tirso trata de intervenir y el Santo agarra una lanza y pone fin a su vileza. El Santo, Alonso, Carlos y Mariana vuelven a la civilización.

1969 Dirección/Guión René Cardona Sr. Argumento Adolfo Torres Portillo Reparto Santo (él mismo), Nadia Milton (Mariana de Grijalva), Freddy Fernández (Carlos), René Cardona Sr. (don Alonso Grijalva), Enrique Lucero (Husca), Enrique Pontón (Prof. Castro), Guillermo Hernández (Tirso), Manuel González, Margarito Luna (aldeano matado por un dardo), Antonio Miranda, M. Moreno Orozco, Sergio Llanes, Víctor Almazán, Carlos Suárez (Pancho, guía), René Barrera (Rito, cargador), Carolina Barret (nativa), Gloria Chávez, Arturo Silva.

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©ciudadela 63, noviembre 2003

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Para consultar las reseñas, vaya a Archivos. Las reseñas de las películas españolas están en mayo y junio. En diciembre, las del Santo.

El Mundo de los Muertos


Alicia, la novia del Santo, es poseída por una antigua bruja del siglo diecisiete.
En 1676, la Inquisición está tratando de erradicar de México una secta satánica. Cuatro de sus miembros son quemados en la hoguera, mientras Damiana, la gran sacerdotisa, mira desde lejos. Al regresar al cementerio, donde la esperan sus seguidores, Damiana invoca la asistencia de Satanás. Aparece repentinamente el Caballero Azul (Blue Demon): ha sido enviado a ayudarla a ejecutar su venganza (más tarde se revelará que es una buena persona cuya alma había sido poseída por el demonio).
Entretanto, el Caballero Enmascarado de Plata se encuentra con su amada, la pechugona y rubia Aurora. Se quiere casar con ella, pero sin exponerla a los peligros que lo amenazan. Más tarde, el Caballero hablará con el obispo. Sospechan que la rica doña Damiana es una aliada del demonio, pero no pueden probarlo. El obispo visita a Damiana en su casa, y cuando trata de desarmarlo, le muestra una cruz y la mira encogerse. Su siguiente visitante es el Caballero. Damiana le ofrece su amor, riqueza, poder, y más, si vende su alma a Satanás. Él rehúsa, ella trata de apuñalarlo, y el puñal deja un triángulo marcado en su piel cuando él la detiene.
Más tarde el Caballero es atacado por tres de los miembros de la secta que fueron quemados en la hoguera (parecen normales, aunque la piel es un poco gris), pero huyen cuando él les muestra un crucifijo. Se aparece el Caballero Azul para una pelea realmente buena (rompen y vuelcan un buen montón de muebles), pero desaparece en una nube de humo cuando (a) sale el sol y (b) cuando el Caballero de Plata le muestra su crucifijo.
Entretanto, Damiana ha ido a ver a Aurora -que duerme-, a la que apuñala hasta la muerte. El Caballero llega justo a tiempo para encontrar a su amada en la cama, cubierta de sangre, con el puñal clavado en su amplio busto (luego el puñal se esfuma). Atrapan a Damiana y la condenan a morir quemada en la hoguera. Mientras se quema, dice que en 300 años sus descendientes matarán a los suyos (Carlos León, como verdugo de la Inquisición, sonríe satisfactoriamente cuando enciende la hoguera, tanto le gusta su trabajo).
Oímos en voiceover: "Y 300 años más tarde, la maldición se cumplió". Alicia, que es la imagen de doña Damina, despierta gritando. Ha tenido otra pesadilla. Su padre, don Alfonso (que se parece al jefe de la Inquisición), la consuela. En una escena algo torpe, el Santo y Alicia visitan un viejo convento con un grupo de turistas. Se ven algunas momias y Alicia dice que siente como que ha estado allí antes. Es justo el lugar donde quemaron a Damiana.
El Santo y Alicia se comprometen en nupcias, pero sin determinar aún la fecha. En la fiesta, donde la mitad de los invitados son réplicas exactas de gente del período colonial, el padre Francisco (cuyo ancestro era el obispo) le cuenta a otro invitado que Alicia ha estado sufriendo de alucinaciones y sonambulismo.
Más tarde, después de que se ha ido todo el mundo, Alicia sigue a una figura cubierta con un velo negro (doña Damiana; en el subterráneo encuentra el puñal, guardado en un viejo armario. Lo lleva a su cuarto y lo esconde. Entonces, por medio de una doble exposición, Damiana entra en posesión del cuerpo de Alicia. Llevando una enagua negra, ahora puede atravesar las murallas. El Santo se está preparando para una pelea en el estadio. Su asistente Alberto cree que ha visto pasar algo (Damiana). Luego se la verá entre el público. El oponente del Santo se vuelve loco, trata de estrangular al Santo con una toalla, le pega al referí, y termina sacando al Santo a patadas del cuadrilátero. Lo descalifican.
El padre Francisco se encuentra leyendo acerca de la muerte de doña Damiana en 1670 (¿o era 1676?); se aparece la borrosa figura de Damiana tratando de apuñalarlo, pero se ve repelida por el crucifijo que hay en su escritorio. Alberto, el ayudante del Santo, no tiene tanta suerte. Escucha ruidos en su departamento y luego las luces se apagan. Con una pistola en la mano, llama al Santo; dispara, sin ningún resultado, por cierto, y grita.
El Santo, que acude en ayuda de su amigo, es atacado por tres luchadores fantasmas. La pelea continúa afuera, pero los luchadores huyen cuando escuchan el cacareo de un gallo anunciando el alba. [Esta secuencia es terriblemente irritante: el decorado del interior de la casa del Santo es razonablemente lujoso, pero cuando los púgiles salen fuera se encuentran repentinamente en una calle de un pueblo del Oeste en los estudios de Churubusco].
El padre Francisco, don Alfonso y el Santo discuten sobre el asunto. Cuando don Alfonso muestra su incredulidad con respecto a la posesión de su hija, el padre Francisco lee la historia del cerdo de Gadarene, del evangelio de San Lucas. Cuelgan un crucifijo del cuello de Alicia, pero cuando ella duerme, Damiana echa una maldición a don Alfonso. La posesa Alicia/Damiana le entrega un puñal a los luchadores fantasmas y les dice que maten al Santo.
El Santo vuelve al estadio. Sospechosamente, su contrincante sube al ring con la cara cubierta completamente por una toalla. Suena el gong y el Santo se da cuenta de que es un fantasma. Así aparecen otros dos fantasmas en el ring. Lo sujetan en la lona y lo apuñalan. Lo trasladan al hospital, de donde, después de una operación le darán de alta.
Más tarde, Damiana echa una enorme tarántula sobre el Santo cuando este se distrae leyendo. El padre Francisco y el Santo se enfrentan a Damiana y a los luchadores fantasmas en el cementerio. Pero cuando se les muestra un crucifijo, desaparecen. Damiana/Alicia se desmaya. La llevan a casa, donde el doctor dice que se está muriendo. El padre Francisco, siempre deseoso de compartir las buenas nuevas, dice que si muere mientras sigue poseída, su alma se perderá para siempre. El Santo cree lo mismo y la salva. Mirándola fijamente, entra en el rojo mundo de los muertos.
Esta secuencia es muy imaginativa: pues también hay lamentos, lava borboteando y aullidos de monstruos. El Santo alcanza a Alicia y trata de llevarla de vuelta, pero son atacados por luchadores fantasmas. El Caballero Azul aparece repentinamente y ayuda al Santo a derrotarlos. Damiana desaparece en una columna de fuego. El Santo agradece al Caballero, que replica: "De nada. Con esto me liberé después de más de 300 años". Le advierte al Santo que debe cruzar con Alicia el puente de cuerda que hay entre la vida y la muerte antes de que se acabe el tiempo y se queden atrapados para toda la eternidad. Aunque casi completamente rodeado por el fuego, cruza la pasarela con Alicia en los brazos.
La película termina con el Santo y Alicia alejándose tomados de la mano. El narrador dice que las fuerzas del mal han sido derrotadas.

1969 Director Gilberto Martínez Solares Guión Rafael García Travesí Historia Rafael García Travesí, Jesús Sotomayor Martínez Reparto Santo (Caballero Enmascarado de Plata; él mismo), Blue Demon (Caballero Azul), Pilar Pellicer (doña Damiana Velázquez; Alicia), Carlos León (verdugo; invitado a la fiesta), Antonio Raxel (jefe de la Inquisición; don Alfonso), Guillermo [Álvarez] Bianchi (obispo; Padre Francisco], Carlos Suárez (miembro de la Inquisición; el ayudante del Santo), Mary Montiel (mujer torturada; invitada a la fiesta), Betty Nelson (Aurora), Eduardo MacGregor (sacerdote), Ramiro Orsi [sic] (Alberto, entrenador del Santo), Marcelo Villamil (invitado a la fiesta y anunciador de ring), Fernando Yapur (guía turístico), Juan Garza (rival en el ring).

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©ciudadela 62, octubre 2003

Operación 67


Una banda de japoneses falsificadores de dinero se establece en América Central.
Esta es una de las aventuras más ingeniosas del Santo, una película al estilo de James Bond con el Santo y Jorge Rivero como agentes secretos. Como en las películas de Bond, ésta incluye mujeres en bikini, montones de acción, trucos y efectos especiales, e intriga internacional.
Es interesante recordar que esta película es una de las pocas en las que aparecen mujeres desnudas. La versión mexicana no incluía escenas de desnudo, ya que habría excluido a los niños de la audiencia. Sin embargo, al menos una versión de Operación 67 contiene un número musical con Midori Nagashiro (que en los créditos se la ve en bragas), que se saca las bragas y se pasea en tetas durante un rato.
Una organización internacional de mafiosos, con base en Hong Kong, abre una sucursal en América Latina, que es dirigida por Ruth Taylor. La organización ha robado las planchas de impresión originales de un billete de alta denominación y reemplazado por planchas falsas. Así, es el gobierno el que comienza a imprimir moneda falsa mientras los espías imprimen la verdadera. Ellos esperan que esto perturbará el funcionamiento de la economía, de lo que la banda podrá sacar ventajas.
Ruth dice a sus agentes que se les dará grandes cantidades de dinero para gastar e invertir, pero primero deben ponerse, todos, un reloj de pulsera en la muñeca. Estos relojes sirven para comunicarse radialmente con el cuartel general.
Entretanto, el Santo y Jorge se divierten en la playa con dos mujeres en bikini. Cesa repentinamente el sonido de olas y gaviotas - es sólo un recuerdo, y la playa es falsa y se ubica en algún lugar de los jardines de la mansión del Santo. Los héroes oyen un pitido que les indica que están siendo llamados por Interpol. (Jorge les dice bruscamente a las mujeres que se vistan y llamen a un taxi). El jefe de la Interpol en París les informa que un agente de Interpol se dirige hacia ellos para explicarles todo. Después del número de striptease en un cabaret nocturno, Jorge y el Santo se enfrentan a dos rivales, El Vikingo y Jean Safont. Aunque Rivero hace él mismo algunas de las escenas de lucha libre, su doble es dolorosamente obvio en otras, ya que luce varios michelines en la cintura que no corresponden con la cincelada figura de Rivero. En la audiencia se encuentra el agente de Interpol recién llegado, una bailarina exótica japonesa (que se cita a susurros con Jorge después del match) y algunos de los espías de la organización.
Después del match, dos de los agentes planean escapar a Río de Janeiro con el dinero que se les ha dado y con el que han ganado apostando por el Santo sin darse cuenta de que el reloj permite a Ruth y a Suki, su asistente, enterarse de la conspiración.
El agente de la Interpol visita a Santo y a Jorge y les muestra los billetes falsos. Jorge se ofrece a llevarlo a su hotel. Cuando salen, irrumpen dos espías que tratan de asesinar al Santo. Después de una pelea decente, uno de los espías cae a su muerte desde la ventana del segundo piso. Su colega está a punto de hablar, pero antes de que pueda decir algo Suki enciende el aparato y lo electrocuta (y entonces también se cae por la ventana). Santo mira todo esto con una boba expresión en su cara. Llama entonces a Jorge, que está en cama con la bailarina japonesa.
Al día siguiente una avioneta con ametralladoras montadas en sus alas persigue el carro de Jorge. Después de la cacería Jorge saca una bazuca del maletero y echa abajo al avión. Vuelve entonces al departamento de la bailarina, donde ella se sorprende de verlo vivo. Al salir, la policía la detiene (más tarde la encontrarán muerta en la celda, pues se suicida con una píldora venenosa). Jorge vuelve a la casa y espera; pronto aparece uno de los espías (Juan Garza), con un bastón de caña. La pelea que sigue no es gran cosa, pero los dos tratan de hacer lo mejor, rompiendo un montón de muebles y telones de madera prensada.
Santo casi se transforma en víctima de un tiroteo. Se sube a su carro y persigue a los espías, a los finalmente mata activando el lanzallamas incorporado de su coche y apuntándolo hacia sus Mercedes. Estos intentos fallidos de matar al héroe irritan a Ruth. Sus agentes arman un aparato en el estadio para matar al Santo, pero Jorge -que se encuentra entre el público- lo advierte y cuando la araña cae sobre el ring, tanto Santo como sus oponentes se han puesto a salvo.
El agente de la Interpol no tiene demasiada suerte. Cuando habla con el Santo y Jorge y está a punto de darles una pista, los espías lo eliminan con un rifle de larga distancia. Jorge y el Santo les dan caza, siguiendo a los asesinos hasta una aldea cercana. Santo atrapa a un espía (Jorge mata al otro) y se apropia de su reloj, quedando en evidencia que es un radio cuando Ruth llama. Le entregan el aparato a un científico de Interpol (curiosamente todo el personal de Interpol habla español con acentos extranjeros).
Ruth, haciéndose pasar por un periodista extranjero, se las arregla para encontrarse con el Santo y Jorge. Jorge se cita con ella y van a la playa. Se besan y Ruth, en un devastador bikini verde, le dice: "Pase lo que pase, yo te quiero de verdad". Entretanto, un hombre-rana coloca una bomba en la lancha de Jorge. Ruth se lanza al agua, pero Jorge -advertido por el Santo, que está en otro bote y que lo ha estado observando todo con sus binoculares- también escapa de la explosión. Pronto Santo y él serán atacados por hombres-ranas asesinos, pero logran matar a sus atacantes.
Con el radio-reloj, Santo, Jorge, el científico y un montón de agentes locales tratan de descubrir el cuartel general de los espías. Ruth, al darse cuenta de que uno de sus radios ha sido robado, lo enciende para matar a todos los agentes que lo llevan. Los agentes de la Interpol descubren el escondite y Suki escapa, dejando sola a Ruth para enfrentarse a la justicia. Cae herida mortalmente y le da Jorge un anillo de esmeraldas diciéndole: "Recuerda lo que dije, yo nunca miento". Entonces muere (con los ojos abiertos). Jorge: "Qué pena". El científico le dice al Santo (que lleva el reloj) que ha desactivado la pequeña cantidad de uranio de su interior, lo que explica porqué no ha sido eliminado junto con los otros. Al cierre los billetes falsos están siendo quemados mientras el Santo y Jorge observan. Una buena película.

1963 Dirección René Cardona y René Cardona Jr. Guión Rafael García Travesí & Mauricio Wall [Gregorio Walerstein] Reparto Santo (él mismo), Jorge Rivero (Jorge Rubio), Elizabeth Campbell (Ruth Taylor), Noé Murayama (Sadomi Suki), Midori Nagashiro (bailarina japonesa), José Luis Carol (agente de Interpol), Miguel Gómez Checa (jefe de una organización diabólica), Olga Morris (la cita de Sancho en la playa), María Salomé (la cita de Jorge en la playa), Juan Garza (agente 8), Gerardo Cepeda (agente 7), René G. Barrera (agente 4), Alfonso Torres [Juan Miranda], Henry Pilusso, Manuel Galavis El Vikingo, Ray Mendoza, Tony Sugar, Ramiro Orci (agente 2), Fernando Yapur (agente con soplete), Armando Acosta (empresario), Jean Safont (luchador rival), Manuel Dondé (detective de policía), Rubén Márquez (detective), Julián de Meriche (empresario pugilístico), Antonio Raxel (jefe de Interpol).

©dwilt

©traducción mQh
©ciudadela 61, septiembre 2003