Santo el Enmascarado de Plata Vs. la Invasión de los Marcianos
Los marcianos llegan a la Tierra y secuestran a unos mexicanos.
Divertida película del Santo que algunos clasificarían como camp (en realidad hay algunas escenas curiosas, como los largos números musicales realizados por las marcianas en traje de bailarinas). Dirigidos por Argos, los marcianos llegan a la Tierra decididos a implantar el desarme nuclear. Pero su primera aparición en televisión no la toma nadie en serio, de modo que deciden hacer algo que inspire temor entre los humanos. Así aterrizan en México, desintegrando a un gran número de transeúntes inocentes, incluyendo numerosas mujeres y niños. También secuestran a algunos para llevarlos a Marte. La única falla en su plan es la resistencia del Santo y su amigo el científico Ordorica. Al final, el Santo le roba a un marciano su cinturón transportador y lo sigue hasta su nave. Abre la escotilla permitiendo que el ponzoñoso aire de la Tierra penetre en el interior de la nave, libera a los rehenes y hace volar a los marcianos.
Hay varias cosas interesantes en esta película, empezando por los marcianos mismos. Aunque se transforman a veces en personas de apariencia normal, como seres humanos, como marcianos que son tienen cabezas grandes (llevan una especie de casco gigante de fútbol americano, con un tercer ojo en la frente de donde salen los rayos que desintegran a la gente) y cabellos rubios. Como todos los marcianos son representados por musculosos luchadores y las marcianas se ven todas bien dotadas con sus mini-faldas, Marte aparentemente es un gigante centro de deportes.
Cuando los marcianos se transportan' a sí mismos a varias localidades de la Tierra, su llegada es anunciada por haces de luces, el pitido de algún tren y una suerte de kaboing. Deben ingerir píldoras para protegerse del aire de la Tierra (aunque los rehenes humanos aspiran el aire marciano de la nave sin ninguna dificultad) y naturalmente las píldoras pierden su efectividad en los momentos más inoportunos.
En esta película el Santo pierde dos veces su máscara: la primera vez, sin embargo, estaba preparado, pues debajo de ella lleva otra, y la segunda es para que Maura Monti y otras chicas marcianas puedan darle un beso (aunque se trata de una fantasía inducida hipnóticamente).
1966 Director Alfredo B. Crevenna Guión Rafael García Travesí Reparto Santo (él mismo), Wolf Ruvinskis (Argos), El Nazi (marciano), Ham Lee (Morfeo), Beni Galán (marciano), Eduardo Bonada (marciano), Antonio Montoro, Maura Monti (Afrodita), Belinda Corell (Diana), Eva Norvind (Selene), Gilda Mirós (Artemisa), Manuel Zozaya (Profesor Odorica), Consuelo Frank (madre secuestrada 1), Alicia Montoya (madre secuestrada 2), Roy Fletcher (padre secuestrado 2), Mario Sevilla (padre secuestrado 1), Nicolás Rodríguez (Padre Lorenzo Fuentes), N. León Frankestein (púgil), Rosa Furman (esposa en una fiesta), Sergio Ramos (colega de Odorica), Aaron Hernán (Fernández), Ramón Menéndez (manager de cabaret), Demetrio González (cantante en la televisión), José Loza (escritor de ciencia ficción)
Niños: Pepito Velázquez, Juan Antonio Edward, Yolanda Guzmán.
©dwilt
©traducción mQh
©ciudadela 60, agosto 2003
Divertida película del Santo que algunos clasificarían como camp (en realidad hay algunas escenas curiosas, como los largos números musicales realizados por las marcianas en traje de bailarinas). Dirigidos por Argos, los marcianos llegan a la Tierra decididos a implantar el desarme nuclear. Pero su primera aparición en televisión no la toma nadie en serio, de modo que deciden hacer algo que inspire temor entre los humanos. Así aterrizan en México, desintegrando a un gran número de transeúntes inocentes, incluyendo numerosas mujeres y niños. También secuestran a algunos para llevarlos a Marte. La única falla en su plan es la resistencia del Santo y su amigo el científico Ordorica. Al final, el Santo le roba a un marciano su cinturón transportador y lo sigue hasta su nave. Abre la escotilla permitiendo que el ponzoñoso aire de la Tierra penetre en el interior de la nave, libera a los rehenes y hace volar a los marcianos.Hay varias cosas interesantes en esta película, empezando por los marcianos mismos. Aunque se transforman a veces en personas de apariencia normal, como seres humanos, como marcianos que son tienen cabezas grandes (llevan una especie de casco gigante de fútbol americano, con un tercer ojo en la frente de donde salen los rayos que desintegran a la gente) y cabellos rubios. Como todos los marcianos son representados por musculosos luchadores y las marcianas se ven todas bien dotadas con sus mini-faldas, Marte aparentemente es un gigante centro de deportes.
Cuando los marcianos se transportan' a sí mismos a varias localidades de la Tierra, su llegada es anunciada por haces de luces, el pitido de algún tren y una suerte de kaboing. Deben ingerir píldoras para protegerse del aire de la Tierra (aunque los rehenes humanos aspiran el aire marciano de la nave sin ninguna dificultad) y naturalmente las píldoras pierden su efectividad en los momentos más inoportunos.
En esta película el Santo pierde dos veces su máscara: la primera vez, sin embargo, estaba preparado, pues debajo de ella lleva otra, y la segunda es para que Maura Monti y otras chicas marcianas puedan darle un beso (aunque se trata de una fantasía inducida hipnóticamente).
1966 Director Alfredo B. Crevenna Guión Rafael García Travesí Reparto Santo (él mismo), Wolf Ruvinskis (Argos), El Nazi (marciano), Ham Lee (Morfeo), Beni Galán (marciano), Eduardo Bonada (marciano), Antonio Montoro, Maura Monti (Afrodita), Belinda Corell (Diana), Eva Norvind (Selene), Gilda Mirós (Artemisa), Manuel Zozaya (Profesor Odorica), Consuelo Frank (madre secuestrada 1), Alicia Montoya (madre secuestrada 2), Roy Fletcher (padre secuestrado 2), Mario Sevilla (padre secuestrado 1), Nicolás Rodríguez (Padre Lorenzo Fuentes), N. León Frankestein (púgil), Rosa Furman (esposa en una fiesta), Sergio Ramos (colega de Odorica), Aaron Hernán (Fernández), Ramón Menéndez (manager de cabaret), Demetrio González (cantante en la televisión), José Loza (escritor de ciencia ficción)
Niños: Pepito Velázquez, Juan Antonio Edward, Yolanda Guzmán.
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©ciudadela 60, agosto 2003
Santo y 3 Dev Adam
El Santo en Turquía debe dar cuenta del malvado asesino llamado Spiderman.
Esta es una película no oficial del Santo, conocida fuera de Turquía sobre todo por pobres copias de contrabando con títulos tales como Captain America and Santo vs. Spiderman.
De acuerdo al libro ´Mondo macabro´, los directores turcos no dudaron en tomar de prestado personajes ficticios de otros países sin molestarse en pedir permiso: Superman, Spiderman, Batman, Tarzán y Mandrake el Mago aparecieron todos en películas turcas. Así que es interesante observar que el Santo se unió a las filas en la película 3 Dev Adam en 1973. (Según se rumorea, había un teatro en Turquía que mostraba una imagen permanente del Santo en su marquesina, demostrando lo popular que era).
Tres norteamericanos llegan a Estambul para ayudar a la policía local a capturar al archi-villano Spiderman. Uno es un guapo y elegante hombre (cuya identidad secreta es Capitán América, aunque en la película se le llama simplemente América'); otro es la atractiva y joven Julia, y el tercero es un musculoso tipo que se pone una máscara plateada para transformarse en el Santo. El traje del Santo es una copia muy cercana al traje real del Santo, incluyendo una capa roja y brillantes rodilleras plateadas (aunque el largo pelo del actor que asoma por debajo de la máscara no es demasiado fiel al original).
Como no sé nada de turco, no puedo dar detalles específicos de la trama, excepto que el malvado Spiderman (que tiene unas frondosas cejas que emergen por los agujeros de los ojos de la máscara) es realmente muy malo. La película empieza con el asesinato de una joven mujer, que es enterrada hasta el cuello en la arena y luego matada con la hélice de un motor de lancha que da vueltas sobre su cabeza. Más tarde, Spiderman estrangula a un mujer que se está tomando un baño, y ensarta a un hombre y a una mujer que se duchan juntos. Roba unas pequeñas estatuillas a sus víctimas y tiene un maligno risita: "ha ha he he he". En una secuencia, el Santo y Capitán América luchan contra una serie de falsos Spidermans, y dejan escapar con el botín al verdadero malvado: "¡Ha ha ha ho ho, buenas noches, americanos!" Más tarde, Spiderman castiga a uno de sus secuaces metiéndole por la cabeza un largo tubo e insertando luego dos cuyes en el tubo: el hombre grita y la sangre gotea fuera del tubo.
Además de un montón de enérgicas luchas y escenas de cruel violencia, la película también incluye aspectos sensuales, como un par de secuencias con un striptease en un club nocturno y una escena en la que un Spiderman sin máscara hace el amor con su atractiva pero malvada ayudante. No tiene demasiados valores de producción, pero la fotografía y el montaje son ciertamente competentes. La partitura musical parece de archivo' (o simplemente robada), incluyendo una canción de Frank Sinatra, pero normalmente es apropiada para la acción en la pantalla.
Los héroes se permiten tantas camorras cuando están con sus trajes que cuando no. El Santo aparece por primera vez en el película a 20 minutos de comenzada, cuando entra en la oficina de una escuela de kárate, noquea al patrón y luego le da una paliza a cuatro karatecas. El actor que representa al Santo es fuerte y conoce algunas llaves, pero no es tan corpulento como el Santo verdadero y pelea con un estilo cinematográfico' muy diferente al estilo de luchador del Santo. En general, sin embargo, las escenas de acción son satisfactorias, ya que los actores participan todos con gran entusiasmo en los puñetazos, brincos y patadas.
Al final de la película, el Capitán América (sin disfraz) tiene una larga escena de cacería y lucha con Spiderman; pero tan pronto como el malvado muere, aparece otro. Finalmente, el último Spiderman es aparentemente decapitado por un pedazo de una máquina, y el caso es cerrado. Cuando termina la película, los tres visitantes se aprestan para partir, pero el Capitán América ve a un Spiderman en las cercanías -sólo para descubrir que es un pesado niño con una máscara.
3 Dev Adam es una película de acción satisfactoria, pero también es una especie de tributo al verdadero Santo, lo que ilustra su fama internacional. Mondo macabro' informe que en Deathless Devil "participa otro clon del Santo", pero el héroe aparentemente no es llamado por su nombre, y el cartel que aparece en el libro muestra a un personaje con una máscara oscura, no plateada.
1973 Director T. Fikret Ucak Guión Dogan Tamer Reparto Aytekin Akkaya (Captain America), Deniz Erkanat, Yavuz Selekman (Santo), Mine Sun, Teyfik Sen, Altan Gunbay, Dogan Tamer, Osman Han, Hasan Ceylan, Ersun Kazancel.
30 de diciembre de 2004
©dwilt
©traducción mQh
Esta es una película no oficial del Santo, conocida fuera de Turquía sobre todo por pobres copias de contrabando con títulos tales como Captain America and Santo vs. Spiderman.De acuerdo al libro ´Mondo macabro´, los directores turcos no dudaron en tomar de prestado personajes ficticios de otros países sin molestarse en pedir permiso: Superman, Spiderman, Batman, Tarzán y Mandrake el Mago aparecieron todos en películas turcas. Así que es interesante observar que el Santo se unió a las filas en la película 3 Dev Adam en 1973. (Según se rumorea, había un teatro en Turquía que mostraba una imagen permanente del Santo en su marquesina, demostrando lo popular que era).
Tres norteamericanos llegan a Estambul para ayudar a la policía local a capturar al archi-villano Spiderman. Uno es un guapo y elegante hombre (cuya identidad secreta es Capitán América, aunque en la película se le llama simplemente América'); otro es la atractiva y joven Julia, y el tercero es un musculoso tipo que se pone una máscara plateada para transformarse en el Santo. El traje del Santo es una copia muy cercana al traje real del Santo, incluyendo una capa roja y brillantes rodilleras plateadas (aunque el largo pelo del actor que asoma por debajo de la máscara no es demasiado fiel al original).
Como no sé nada de turco, no puedo dar detalles específicos de la trama, excepto que el malvado Spiderman (que tiene unas frondosas cejas que emergen por los agujeros de los ojos de la máscara) es realmente muy malo. La película empieza con el asesinato de una joven mujer, que es enterrada hasta el cuello en la arena y luego matada con la hélice de un motor de lancha que da vueltas sobre su cabeza. Más tarde, Spiderman estrangula a un mujer que se está tomando un baño, y ensarta a un hombre y a una mujer que se duchan juntos. Roba unas pequeñas estatuillas a sus víctimas y tiene un maligno risita: "ha ha he he he". En una secuencia, el Santo y Capitán América luchan contra una serie de falsos Spidermans, y dejan escapar con el botín al verdadero malvado: "¡Ha ha ha ho ho, buenas noches, americanos!" Más tarde, Spiderman castiga a uno de sus secuaces metiéndole por la cabeza un largo tubo e insertando luego dos cuyes en el tubo: el hombre grita y la sangre gotea fuera del tubo.
Además de un montón de enérgicas luchas y escenas de cruel violencia, la película también incluye aspectos sensuales, como un par de secuencias con un striptease en un club nocturno y una escena en la que un Spiderman sin máscara hace el amor con su atractiva pero malvada ayudante. No tiene demasiados valores de producción, pero la fotografía y el montaje son ciertamente competentes. La partitura musical parece de archivo' (o simplemente robada), incluyendo una canción de Frank Sinatra, pero normalmente es apropiada para la acción en la pantalla.
Los héroes se permiten tantas camorras cuando están con sus trajes que cuando no. El Santo aparece por primera vez en el película a 20 minutos de comenzada, cuando entra en la oficina de una escuela de kárate, noquea al patrón y luego le da una paliza a cuatro karatecas. El actor que representa al Santo es fuerte y conoce algunas llaves, pero no es tan corpulento como el Santo verdadero y pelea con un estilo cinematográfico' muy diferente al estilo de luchador del Santo. En general, sin embargo, las escenas de acción son satisfactorias, ya que los actores participan todos con gran entusiasmo en los puñetazos, brincos y patadas.
Al final de la película, el Capitán América (sin disfraz) tiene una larga escena de cacería y lucha con Spiderman; pero tan pronto como el malvado muere, aparece otro. Finalmente, el último Spiderman es aparentemente decapitado por un pedazo de una máquina, y el caso es cerrado. Cuando termina la película, los tres visitantes se aprestan para partir, pero el Capitán América ve a un Spiderman en las cercanías -sólo para descubrir que es un pesado niño con una máscara.
3 Dev Adam es una película de acción satisfactoria, pero también es una especie de tributo al verdadero Santo, lo que ilustra su fama internacional. Mondo macabro' informe que en Deathless Devil "participa otro clon del Santo", pero el héroe aparentemente no es llamado por su nombre, y el cartel que aparece en el libro muestra a un personaje con una máscara oscura, no plateada.
1973 Director T. Fikret Ucak Guión Dogan Tamer Reparto Aytekin Akkaya (Captain America), Deniz Erkanat, Yavuz Selekman (Santo), Mine Sun, Teyfik Sen, Altan Gunbay, Dogan Tamer, Osman Han, Hasan Ceylan, Ersun Kazancel.
30 de diciembre de 2004
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Santo en el Misterio de la Perla Negra
Santo debe seguir a unos contrabandistas de piedras preciosas que viajan por el Caribe.
No es una película muy buena, técnicamente hablando, pero entretiene mirar el metraje, los dobles, las tomas frustradas y otros aspectos. Otro aspecto positivo son las escenas de peleas en el ring, que son mejores que lo normal. Son dos escenas filmadas en la arena, una, un relleno con un equipo de luchadoras enmascaradas y la otra en que opone al Santo contra un luchador con máscara negra y que parece ser el mismo match que se incluyó en La Venganza de las Mujeres Vampiro y en Las Bestias del Terror. Al final, los créditos indican que Santo en el Misterio de la Perla Negra fue rodado en Cartagena, Panamá, Maracaibo, San Juan de Puerto Rico y Barcelona, aunque la única locación usada ampliamente es Cartagena (incluyendo una larga secuencia en un fuerte de la época colonial).
Pero volvamos a otras cosas triviales. Entre las cosas que hay que destacar, estas: (1) a pesar del título, la película gira sobre el contrabando de diamantes, y aunque las perlas aparecen hacia el final de la película, no se hace ninguna referencia específica a una perla negra; (2) la película empieza con una larga secuencia de Shark (también conocida como Arma de Dos Filos, 1967) y los espectadores con buena vista podrán reconocer a Burt Reynolds y René Barrera; (3) también hay un largo número musical sacado de una película bastante antigua, con dos o tres primeros planos de María Eugenia San Martín insertados para que parezca que "actúa"; (4) Mara Cruz (que, a pesar de ser un personaje principal, no aparece nombrada) es doblada en las primeras escenas a bordo por una mujer cuya cara no se muestra nunca y cuyo pelo es más largo y negro que el de Cruz; (5) el Santo mismo parece haber sido doblado en algunas escenas por alguien que se ve muy raro y con una máscara del Santo que le queda mal; (6) en una escena posterior, Santo y Wu Li hablan por teléfono, pero no se muestra la cara de ella, sino solamente un brazo que coge el auricular; (7) aunque el cartel de la película muestra a un enorme tiburón y hay varias referencias a tiburones en los diálogos, no aparece ninguno en la película; y finalmente, (8), en los créditos iniciales se lee que la película es una co-producción colombo-española, pero los créditos finales dicen que es española-mexicana.
Como ya señalado, la película empieza con metraje de Shark: un hombre trata de escapar de la policía empujando su camión sobre un acantilado (después de haber saltado de la cabina). Piensan que ha muerto, pero en realidad se ha escondido y logra entregar a Andrés y a Julio los diamantes que lleva. Ellos amarran la caja de metal con las piedras preciosas al casco de un buque que zarpa desde España hacia México.
Presumiblemente en México, Wu Li actúa en un cabaret. Su novio (que lleva el pelo como Kramer en Seinfield es golpeado por varios gángsteres (aunque se defiende bien, son demasiados para él), que le advierten que se mantenga alejado de ella. El patrón de Wu Li dice que debe viajar a Panamá a encargarse de un trabajo. Aquí se inserta la pelea mencionada entre luchadoras, escenas todas que son irrelevantes y que ocupan casi 20 minutos antes de que aparezca finalmente el Santo.
Se informa al Santo del plan de los contrabandistas. Sin embargo, los mismos gángsteres que golpearon al novio de Wu Li han puesto micrófonos en su cuarto, y lo emboscan cuando se dirige hacia el puerto de Veracruz. Santo les da una paliza en una cancha, por lo que se ensucia su blanca chaqueta deportiva; sin embargo, para cuando aborda el buque con los diamantes en Veracruz, parece que se las he arreglado para tenerla nuevamente limpia. En el buque también se encuentran Andrés, Julio, la novia de Andrés (a la que llamaremos Mara, ya que es representada por Mara Cruz, aunque en estas escenas es remplazada por una doble sin cara). Mientras Santo revisa las cabinas, uno de los gángsteres del principio le propina un trastazo con una tabla. Santo despierta en el puente. ¿Por qué no lo echaron al agua? Quizás era demasiado pesado, quién sabe.
El buque atraca en Panamá y el Santo es atacado nuevamente, esta vez en la calle, y amarrado a un pilar del atracadero. La marea comienza a subir y parece que se va a ahogar, pero alguien se aparece nadando por ahí y lo suelta. ¿Quién? ¿Por qué? Quizás era uno de sus fans, quién sabe.
Santo se dirige al restaurante donde sorprende a Andrés, Julio y Mara, que pensaban que había servido de almuerzo a los cangrejos. Mientras se sienta, un cuchillo pasa silbando junto a su cabeza. El cuchillo lleva una nota, que lo cita a reunirse con Wu Ly' en un cabaret cercano. Da con el cabaret, aunque el nombre en el cartel aparece escrito ahora como Wu Li'. Wu Li empieza un largo número de baile (que incluye un gigante primer plano de su escote); luego el Santo la sigue a su camerino. Este es del tamaño de un enorme y lujoso apartamento -más grande incluso que el cabaret mismo). Santo, inopinadamente, toma un sorbo de un té y pierde la conciencia. Despierta al día siguiente y Wu Li le ofrece excusas. Dice que le sirvió un barbitúrico para protegerlo, o para hacer que él confíe en ella, o algo así. Entretanto, el buque ha zarpado hacia Cartagena, así que el Santo lo sigue en una avioneta.
El descuidado y vestido de blanco Che' Dávila envía a un hombre a retirar los diamantes del casco del buque. Varios hombres tratan de atacar a Mara y de matar luego al Santo cuando él la salva', pero fracasan. Julio le dispara al Santo, pero no da en el blanco. Santo lo persigue por las calles de Cartagena; entran a un parque de diversiones, y Julio se queda atrapado en una vuelta y muere.
Andrés y Dávila venden los diamantes a un tipo (es Fernando Oses). Santo espía la transacción, pero lo descubren y lo meten en un calabozo de un fuerte colonial. Un viejo negro también se encuentra ahí, sin razón aparente. Cuando entra uno de los guardias, el Santo le salta encima. Tienen una pelea muy bien montada, dentro y fuera del calabozo, pero finalmente el guardia cae de las murallas del fuerte al mar. Santo también se zambulle, y es recogido por una lancha que pasa por ahí.
Dávila toma el dinero de los diamantes y trata de comprar perlas de un jefe nativo (creo que ahora está en Venezuela). Mata al jefe y se roba las perlas, pero es capturado por el Santo y la policía local cuando se jeep se funde. Sin embargo, lo dejan escapar para que los conduzca hacia Andrés y Mara. La policía allana el lugar donde se reúnen, pero Andrés y Mara escapan, después de que Andrés mata a Dávila.
El Santo vuela a Puerto Rico, la siguiente parada del buque. La policía registra a Andrés y Mara en la aduana, pero no llevan nada encima. Las perlas están en la caja de metal amarrada al casco del buque. Se aparece Wu Li y le dice al Santo que la espere en el muelle. Siguen a Andrés y a Mara, que salen del buque en un bote. Andrés nada y retira las perlas, pero cuando se las pasa a ella, Mara le dispara con un arpón. Santo se queda chapoteando en el agua en medio de la bahía mientras Wu Li se escapa en una lancha.
Wu Li y Mara están celebrando en su cabina del buque: estaban confabuladas todo el tiempo y se deshicieron de sus cómplices. Sin embargo, alguien golpea a la puerta: es el Santo, con una botella de champaña. Envía un telegrama a su jefe en México, diciéndole que se tomará unas vacaciones en un crucero con dos guapas mujeres que pronto tomarán vacaciones a cargo del gobierno. Mientras se reclinan en las sillas a bordo, Santo les dice: "Aprovechen el sol, porque les espera un largo tiempo a la sombra".
1974 Director Guión Fernando Orozco Reparto Santo (Santo), María Eugenia San Martín (Wu-Li), Guillermo Gálvez (Che' Dávila), Fernando Osés (comprador de diamantes), Carlos Suárez (funcionario policial en Puerto Rico), Mara Cruz (novia de Andrés), Antonio Pica (Andrés Cortés), Frank Braña (Julio), Orlando Vélez, Juan Garza (matón).
4 de enero de 2005
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©traducción mQh
No es una película muy buena, técnicamente hablando, pero entretiene mirar el metraje, los dobles, las tomas frustradas y otros aspectos. Otro aspecto positivo son las escenas de peleas en el ring, que son mejores que lo normal. Son dos escenas filmadas en la arena, una, un relleno con un equipo de luchadoras enmascaradas y la otra en que opone al Santo contra un luchador con máscara negra y que parece ser el mismo match que se incluyó en La Venganza de las Mujeres Vampiro y en Las Bestias del Terror. Al final, los créditos indican que Santo en el Misterio de la Perla Negra fue rodado en Cartagena, Panamá, Maracaibo, San Juan de Puerto Rico y Barcelona, aunque la única locación usada ampliamente es Cartagena (incluyendo una larga secuencia en un fuerte de la época colonial).Pero volvamos a otras cosas triviales. Entre las cosas que hay que destacar, estas: (1) a pesar del título, la película gira sobre el contrabando de diamantes, y aunque las perlas aparecen hacia el final de la película, no se hace ninguna referencia específica a una perla negra; (2) la película empieza con una larga secuencia de Shark (también conocida como Arma de Dos Filos, 1967) y los espectadores con buena vista podrán reconocer a Burt Reynolds y René Barrera; (3) también hay un largo número musical sacado de una película bastante antigua, con dos o tres primeros planos de María Eugenia San Martín insertados para que parezca que "actúa"; (4) Mara Cruz (que, a pesar de ser un personaje principal, no aparece nombrada) es doblada en las primeras escenas a bordo por una mujer cuya cara no se muestra nunca y cuyo pelo es más largo y negro que el de Cruz; (5) el Santo mismo parece haber sido doblado en algunas escenas por alguien que se ve muy raro y con una máscara del Santo que le queda mal; (6) en una escena posterior, Santo y Wu Li hablan por teléfono, pero no se muestra la cara de ella, sino solamente un brazo que coge el auricular; (7) aunque el cartel de la película muestra a un enorme tiburón y hay varias referencias a tiburones en los diálogos, no aparece ninguno en la película; y finalmente, (8), en los créditos iniciales se lee que la película es una co-producción colombo-española, pero los créditos finales dicen que es española-mexicana.
Como ya señalado, la película empieza con metraje de Shark: un hombre trata de escapar de la policía empujando su camión sobre un acantilado (después de haber saltado de la cabina). Piensan que ha muerto, pero en realidad se ha escondido y logra entregar a Andrés y a Julio los diamantes que lleva. Ellos amarran la caja de metal con las piedras preciosas al casco de un buque que zarpa desde España hacia México.
Presumiblemente en México, Wu Li actúa en un cabaret. Su novio (que lleva el pelo como Kramer en Seinfield es golpeado por varios gángsteres (aunque se defiende bien, son demasiados para él), que le advierten que se mantenga alejado de ella. El patrón de Wu Li dice que debe viajar a Panamá a encargarse de un trabajo. Aquí se inserta la pelea mencionada entre luchadoras, escenas todas que son irrelevantes y que ocupan casi 20 minutos antes de que aparezca finalmente el Santo.
Se informa al Santo del plan de los contrabandistas. Sin embargo, los mismos gángsteres que golpearon al novio de Wu Li han puesto micrófonos en su cuarto, y lo emboscan cuando se dirige hacia el puerto de Veracruz. Santo les da una paliza en una cancha, por lo que se ensucia su blanca chaqueta deportiva; sin embargo, para cuando aborda el buque con los diamantes en Veracruz, parece que se las he arreglado para tenerla nuevamente limpia. En el buque también se encuentran Andrés, Julio, la novia de Andrés (a la que llamaremos Mara, ya que es representada por Mara Cruz, aunque en estas escenas es remplazada por una doble sin cara). Mientras Santo revisa las cabinas, uno de los gángsteres del principio le propina un trastazo con una tabla. Santo despierta en el puente. ¿Por qué no lo echaron al agua? Quizás era demasiado pesado, quién sabe.
El buque atraca en Panamá y el Santo es atacado nuevamente, esta vez en la calle, y amarrado a un pilar del atracadero. La marea comienza a subir y parece que se va a ahogar, pero alguien se aparece nadando por ahí y lo suelta. ¿Quién? ¿Por qué? Quizás era uno de sus fans, quién sabe.
Santo se dirige al restaurante donde sorprende a Andrés, Julio y Mara, que pensaban que había servido de almuerzo a los cangrejos. Mientras se sienta, un cuchillo pasa silbando junto a su cabeza. El cuchillo lleva una nota, que lo cita a reunirse con Wu Ly' en un cabaret cercano. Da con el cabaret, aunque el nombre en el cartel aparece escrito ahora como Wu Li'. Wu Li empieza un largo número de baile (que incluye un gigante primer plano de su escote); luego el Santo la sigue a su camerino. Este es del tamaño de un enorme y lujoso apartamento -más grande incluso que el cabaret mismo). Santo, inopinadamente, toma un sorbo de un té y pierde la conciencia. Despierta al día siguiente y Wu Li le ofrece excusas. Dice que le sirvió un barbitúrico para protegerlo, o para hacer que él confíe en ella, o algo así. Entretanto, el buque ha zarpado hacia Cartagena, así que el Santo lo sigue en una avioneta.
El descuidado y vestido de blanco Che' Dávila envía a un hombre a retirar los diamantes del casco del buque. Varios hombres tratan de atacar a Mara y de matar luego al Santo cuando él la salva', pero fracasan. Julio le dispara al Santo, pero no da en el blanco. Santo lo persigue por las calles de Cartagena; entran a un parque de diversiones, y Julio se queda atrapado en una vuelta y muere.
Andrés y Dávila venden los diamantes a un tipo (es Fernando Oses). Santo espía la transacción, pero lo descubren y lo meten en un calabozo de un fuerte colonial. Un viejo negro también se encuentra ahí, sin razón aparente. Cuando entra uno de los guardias, el Santo le salta encima. Tienen una pelea muy bien montada, dentro y fuera del calabozo, pero finalmente el guardia cae de las murallas del fuerte al mar. Santo también se zambulle, y es recogido por una lancha que pasa por ahí.
Dávila toma el dinero de los diamantes y trata de comprar perlas de un jefe nativo (creo que ahora está en Venezuela). Mata al jefe y se roba las perlas, pero es capturado por el Santo y la policía local cuando se jeep se funde. Sin embargo, lo dejan escapar para que los conduzca hacia Andrés y Mara. La policía allana el lugar donde se reúnen, pero Andrés y Mara escapan, después de que Andrés mata a Dávila.
El Santo vuela a Puerto Rico, la siguiente parada del buque. La policía registra a Andrés y Mara en la aduana, pero no llevan nada encima. Las perlas están en la caja de metal amarrada al casco del buque. Se aparece Wu Li y le dice al Santo que la espere en el muelle. Siguen a Andrés y a Mara, que salen del buque en un bote. Andrés nada y retira las perlas, pero cuando se las pasa a ella, Mara le dispara con un arpón. Santo se queda chapoteando en el agua en medio de la bahía mientras Wu Li se escapa en una lancha.
Wu Li y Mara están celebrando en su cabina del buque: estaban confabuladas todo el tiempo y se deshicieron de sus cómplices. Sin embargo, alguien golpea a la puerta: es el Santo, con una botella de champaña. Envía un telegrama a su jefe en México, diciéndole que se tomará unas vacaciones en un crucero con dos guapas mujeres que pronto tomarán vacaciones a cargo del gobierno. Mientras se reclinan en las sillas a bordo, Santo les dice: "Aprovechen el sol, porque les espera un largo tiempo a la sombra".
1974 Director Guión Fernando Orozco Reparto Santo (Santo), María Eugenia San Martín (Wu-Li), Guillermo Gálvez (Che' Dávila), Fernando Osés (comprador de diamantes), Carlos Suárez (funcionario policial en Puerto Rico), Mara Cruz (novia de Andrés), Antonio Pica (Andrés Cortés), Frank Braña (Julio), Orlando Vélez, Juan Garza (matón).
4 de enero de 2005
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Santo el Enmascarado de Plata vs. los Villanos del Ring
El jefe de un culto místico quiere convencer a la ahijada del Santo que entregue su herencia.
La trama, que se desarrolla entre escenas de largas luchas y escasos diálogos, gira sobre la ahijada del Santo, María Elena (Silvia Fournier) que hereda de su abuela seis millones de pesos. Francisco Iglesias, el jefe de un culto místico de espiritualistas, monta una sesión de espiritismo falsa para convencer a María Elena de que le entregue al grupo la mitad de su fortuna. Santo aparentemente muere en una lucha con los púgiles de Iglesias y cuando Beni Galán se hace pasar por él en otra sesión falsa, el Santo irrumpe bruscamente y desvela la conspiración.
1966 Dirección Alfredo B. Crevenna Guión Rafael García Travesí Historia García Travesí , Mario García Camberos Reparto Santo (él mismo), Wolf Ruvinskis (Rodolfo Labra), Silvia Fournier (Elena Ramos), Graciela Lara (Rebeca Ortega), Eduardo Bonada (Fernando), Jean Safont (Jean Safont), Beni Galán (Beni Galán).
Luchadores: Dick Medrano, Ray Mendoza, Ham Lee, El Nazi; Ramiro Orci (matones), Francisco Jambrina (don Francisco Iglesias), Consuelo Frank (Madre Teresa Méndez, viuda de Ramos), Carlos Nieto (doctor), Roberto Araya (Sergio), Marco Antonio Arzate (matón), Enrique Cárdenas, Rosa Furman (mujer en una sesión), Pedro Mago Septien y Ángel Fernández (anunciadores), Picoro (anunciador), Ada Carrasco (maquilladora).
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©ciudadela 60, agosto 2003
La trama, que se desarrolla entre escenas de largas luchas y escasos diálogos, gira sobre la ahijada del Santo, María Elena (Silvia Fournier) que hereda de su abuela seis millones de pesos. Francisco Iglesias, el jefe de un culto místico de espiritualistas, monta una sesión de espiritismo falsa para convencer a María Elena de que le entregue al grupo la mitad de su fortuna. Santo aparentemente muere en una lucha con los púgiles de Iglesias y cuando Beni Galán se hace pasar por él en otra sesión falsa, el Santo irrumpe bruscamente y desvela la conspiración.1966 Dirección Alfredo B. Crevenna Guión Rafael García Travesí Historia García Travesí , Mario García Camberos Reparto Santo (él mismo), Wolf Ruvinskis (Rodolfo Labra), Silvia Fournier (Elena Ramos), Graciela Lara (Rebeca Ortega), Eduardo Bonada (Fernando), Jean Safont (Jean Safont), Beni Galán (Beni Galán).
Luchadores: Dick Medrano, Ray Mendoza, Ham Lee, El Nazi; Ramiro Orci (matones), Francisco Jambrina (don Francisco Iglesias), Consuelo Frank (Madre Teresa Méndez, viuda de Ramos), Carlos Nieto (doctor), Roberto Araya (Sergio), Marco Antonio Arzate (matón), Enrique Cárdenas, Rosa Furman (mujer en una sesión), Pedro Mago Septien y Ángel Fernández (anunciadores), Picoro (anunciador), Ada Carrasco (maquilladora).
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©traducción mQh
©ciudadela 60, agosto 2003
Santo contra Capulina
Un científico loco trata de seducirlo con una mujer en bikini. Pero resulta ser un robot que estalla cuando el Santo la toca.
No es ni una gran película ni un bodrio, pero iba ciertamente dirigida más al público de Capulina (particularmente niños) que al fan legal del Santo (aunque el Santo también era popular entre los niños). No hay incluso luchas en la película y aparte unas escenas en un gimnasio, el Santo aparece como agente de policía normal más que como el enmascarado héroe profesional.
Capulina es un celador nocturno del almacén de una firma de exportación pero, como deberíamos saberlo, gasta gran parte de su tiempo durmiendo. Dos ladrones entran al hotel a robar unas cajas, pero son sorprendidos por el Santo. Estalla una pelea. Despierta sólo para felicitar al Santo. Trata de ayudarlo y agarra a uno de los ladrones en una caja de embalaje -pero es al Santo al que agarra. Los dos rufianes escapan.
Las cajas que quieren robar contienen vajilla que, al romperla, revelan su contenido de diamantes. Santo y el jefe de policía creen que puede haber más en el almacén y deciden vigilarlo. Entretanto, Capulina se ha conseguido una máscara del Santo en una tienda. Se la pone y sale a dar un paseo por la calle. Los dos ladrones del almacén lo ven y creen que es el verdadero Santo. "Pero está tan gordo", dice uno de ellos. "Idiota", replica el otro. "Probablemente lleva un chaleco antibalas". Siguen a Capulina hasta una cancha, donde dirige a un grupo de niños, y se convencen de haber descubierto la identidad secreta del Santo.
Desayunando junto a la piscina de su palaciega mansión, el Santo se sorprende al ver a una joven mujer en bikini, guiñándole sus grandes ojos. Pero él la empuja a la piscina y ella explota. Era un robot, construido por un científico en la planilla de Cedric, el genio del crimen, que odia al Santo.
En el gimnasio, el Santo ve a una joven ocultándose en su camerino -dice que es reportera y que quiere entrevistarlo y que estaba tratando de tomarle una foto sin la máscara. En el gimnasio un nuevo luchador derrota con facilidad a todo el mundo. Santo descubre que se trata de un robot.
Esa noche en el almacén, el Santo le pide a Capulina que lo ayude a capturar a los bandidos y le entrega un reloj-alarma para que lo llame si acaso es necesario. Después de que Santo se va, los dos matones vuelven al almacén con la intención de colocar bombas y destruir así las pruebas, pero son sorprendidos por Capulina. Pensando que se trata del Santo, huyen. Sin embargo, Cedric los manda de vuelta y entonces noquean a Capulina y lo llevan a su escondite
El científico hace un doble de Capulina, pero el rechoncho cómico se escapa. Entretanto, el jefe de la policía también ha sido secuestrado y reemplazado por un robot doble, que trata, sin éxito, de matar al Santo.
En el estadio, la reportera está tratando de seducir al Santo en su camerino cuando Capulina entra intempestivamente. Trata de explicar incoherentemente lo que ha ocurrido, pero el Santo no le hace caso. Poco después, el robot doble de Capulina le da al Santo una pista falsa para llevarlo a una emboscada más tarde esa noche. El verdadero Capulina cree que la joven es la novia del Santo, y cuando ella le da una cámara de televisión minúscula para tomar fotos del Santo sin máscara, él accede. La reportera es la hija del científico que trabaja para Cedric y la han obligado a ayudar al villano a cambio de la vida de su padre, que es más un prisionero que un cómplice del contrabandista.
Capulina le pide al Santo que si alguna vez se quita la máscara para comer, dormir, asearse, etc. "Por supuesto, no nací con ella", dice el Santo. Acepta quitarse la máscara a cambio de que Capulina le ayude a capturar a los malvados -pero debajo de la máscara lleva otra igual.
Esa noche, el robot Capulina ataca al Santo en el almacén, pero con la ayuda del verdadero Capulina (que blande un bate de béisbol) el robot es reducido. Capulina ahora se hace pasar por el robot para que lo conduzcan hacia el escondite. El científico, su hija y el jefe de la policía tratan de escapar en el momento en que aparece el Santo. Hay una camorra general al cabo de la cual los malos son finalmente capturados. La película termina con una escena en la cancha: el perezoso Capulina está sentado en la silla de ruedas de Cedric, exhortando a hacer ejercicios a sus jóvenes amigos.
1968 Director René Cardona [Sr.] Guión Alfredo Zacarías Reparto Gaspar Henaine Capulina (Capulina), Santo (él mismo), Liza Castro (hija del científico), Crox Alvarado (jefe de policía), Carlos Agosti (Cedric), Miguel Gómez Checa (científico), Nothanael León Frankestein (matón), Mario García Harapos (propietario de tienda de juguetes), Juan Garza (matón); René Cardona III, Jorge Guzmán*, Gerardo Badín, Guillermo Domínguez, Rogelio Guerra; Carlos Suárez (empleado del gimnasio), Arturo Silva, Rogelio Gaona, Marisela Irigollen (robot femenino), Guillermo Hernández Lobo Negro (robot luchador) , Ángel di Stefani (jefe de Capulina).
*[Jorge Guzmán es probablemente el hijo del Santo, que se haría llamar más tarde, justamente, El Hijo del Santo; René Cardona III es el nieto del director, Gerardo Badín está probablemente emparentado con el productor, Anuar Badín. Rogelio Guerra no es el actor maduro del mismo nombre, pero podría ser su hijo].
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©ciudadela 62, octubre 2003
No es ni una gran película ni un bodrio, pero iba ciertamente dirigida más al público de Capulina (particularmente niños) que al fan legal del Santo (aunque el Santo también era popular entre los niños). No hay incluso luchas en la película y aparte unas escenas en un gimnasio, el Santo aparece como agente de policía normal más que como el enmascarado héroe profesional.Capulina es un celador nocturno del almacén de una firma de exportación pero, como deberíamos saberlo, gasta gran parte de su tiempo durmiendo. Dos ladrones entran al hotel a robar unas cajas, pero son sorprendidos por el Santo. Estalla una pelea. Despierta sólo para felicitar al Santo. Trata de ayudarlo y agarra a uno de los ladrones en una caja de embalaje -pero es al Santo al que agarra. Los dos rufianes escapan.
Las cajas que quieren robar contienen vajilla que, al romperla, revelan su contenido de diamantes. Santo y el jefe de policía creen que puede haber más en el almacén y deciden vigilarlo. Entretanto, Capulina se ha conseguido una máscara del Santo en una tienda. Se la pone y sale a dar un paseo por la calle. Los dos ladrones del almacén lo ven y creen que es el verdadero Santo. "Pero está tan gordo", dice uno de ellos. "Idiota", replica el otro. "Probablemente lleva un chaleco antibalas". Siguen a Capulina hasta una cancha, donde dirige a un grupo de niños, y se convencen de haber descubierto la identidad secreta del Santo.
Desayunando junto a la piscina de su palaciega mansión, el Santo se sorprende al ver a una joven mujer en bikini, guiñándole sus grandes ojos. Pero él la empuja a la piscina y ella explota. Era un robot, construido por un científico en la planilla de Cedric, el genio del crimen, que odia al Santo.
En el gimnasio, el Santo ve a una joven ocultándose en su camerino -dice que es reportera y que quiere entrevistarlo y que estaba tratando de tomarle una foto sin la máscara. En el gimnasio un nuevo luchador derrota con facilidad a todo el mundo. Santo descubre que se trata de un robot.
Esa noche en el almacén, el Santo le pide a Capulina que lo ayude a capturar a los bandidos y le entrega un reloj-alarma para que lo llame si acaso es necesario. Después de que Santo se va, los dos matones vuelven al almacén con la intención de colocar bombas y destruir así las pruebas, pero son sorprendidos por Capulina. Pensando que se trata del Santo, huyen. Sin embargo, Cedric los manda de vuelta y entonces noquean a Capulina y lo llevan a su escondite
El científico hace un doble de Capulina, pero el rechoncho cómico se escapa. Entretanto, el jefe de la policía también ha sido secuestrado y reemplazado por un robot doble, que trata, sin éxito, de matar al Santo.
En el estadio, la reportera está tratando de seducir al Santo en su camerino cuando Capulina entra intempestivamente. Trata de explicar incoherentemente lo que ha ocurrido, pero el Santo no le hace caso. Poco después, el robot doble de Capulina le da al Santo una pista falsa para llevarlo a una emboscada más tarde esa noche. El verdadero Capulina cree que la joven es la novia del Santo, y cuando ella le da una cámara de televisión minúscula para tomar fotos del Santo sin máscara, él accede. La reportera es la hija del científico que trabaja para Cedric y la han obligado a ayudar al villano a cambio de la vida de su padre, que es más un prisionero que un cómplice del contrabandista.
Capulina le pide al Santo que si alguna vez se quita la máscara para comer, dormir, asearse, etc. "Por supuesto, no nací con ella", dice el Santo. Acepta quitarse la máscara a cambio de que Capulina le ayude a capturar a los malvados -pero debajo de la máscara lleva otra igual.
Esa noche, el robot Capulina ataca al Santo en el almacén, pero con la ayuda del verdadero Capulina (que blande un bate de béisbol) el robot es reducido. Capulina ahora se hace pasar por el robot para que lo conduzcan hacia el escondite. El científico, su hija y el jefe de la policía tratan de escapar en el momento en que aparece el Santo. Hay una camorra general al cabo de la cual los malos son finalmente capturados. La película termina con una escena en la cancha: el perezoso Capulina está sentado en la silla de ruedas de Cedric, exhortando a hacer ejercicios a sus jóvenes amigos.
1968 Director René Cardona [Sr.] Guión Alfredo Zacarías Reparto Gaspar Henaine Capulina (Capulina), Santo (él mismo), Liza Castro (hija del científico), Crox Alvarado (jefe de policía), Carlos Agosti (Cedric), Miguel Gómez Checa (científico), Nothanael León Frankestein (matón), Mario García Harapos (propietario de tienda de juguetes), Juan Garza (matón); René Cardona III, Jorge Guzmán*, Gerardo Badín, Guillermo Domínguez, Rogelio Guerra; Carlos Suárez (empleado del gimnasio), Arturo Silva, Rogelio Gaona, Marisela Irigollen (robot femenino), Guillermo Hernández Lobo Negro (robot luchador) , Ángel di Stefani (jefe de Capulina).
*[Jorge Guzmán es probablemente el hijo del Santo, que se haría llamar más tarde, justamente, El Hijo del Santo; René Cardona III es el nieto del director, Gerardo Badín está probablemente emparentado con el productor, Anuar Badín. Rogelio Guerra no es el actor maduro del mismo nombre, pero podría ser su hijo].
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©ciudadela 62, octubre 2003
Santo contra Blue Demon en la Atlántida
Desde su escondite en una ciudad submarina, un científico nazi quiere imponer al planeta una nueva raza de amos.
El antiguo científico nazi Hugo Ulrich -que ahora se llama a sí mismo Aquiles en homenaje a la Grecia antigua, que venera- amenaza al mundo con un holocausto nuclear a menos que se le reconozca como el gran jefe. Si logra lo que quiere, los pueblos inferiores serán esclavizados por una nueva raza de amos. La organización de seguridad del planeta se entera de que el profesor Gerard ha inventado un artefacto mediante el cual se puede anular la amenaza que representa Aquiles, pero el profesor debe ser mantenido con vida para poder llevar a cabo el plan. Sólo el agente secreto Santo conoce la verdadera identidad y paradero. Desde su cuartel secreto submarino, Aquiles envía a algunos de sus agentes a localizar al profesor.
En mitad de un match de lucha con el Santo, Blue Demon es sedado y secuestrado por los hombres de Aquiles. Lo llevan al escondite y, cuando rechaza formar parte de la nueva raza superior, es hipnotizado por una enorme bola de discoteca y mandado de vuelta a la superficie a enfrentarse con el Santo. Entretanto, el Santo se entera de que el espía Pierre Duval es un traidor. Duval se lanza entonces por la ventana del departamento del Santo.
Santo y Blue Demon se enredan varias veces. El Santo es ayudado por la rubia agente X-25, que al final revela ser Circe, una de los esbirros de Aquiles. Llevado al escondite submarino, el Santo es hipnotizado y enviado a buscar al profesor. El malvado Santos destruye el laboratorio del profesor Gerard -pero no es el Santo, sino un impostor, que luego pelea con el Santo verdadero, que lo mata. Santo explica que Juno, una de las seguidoras de Aquiles, ha cambiado de lealtades, impidió que fuera hipnotizado y lo ayudó a escapar. Sin embargo, ahora que los equipos del profesor han sido destruidos, tienen que volver al escondite de Aquiles y hacerlo volar por los aires para impedir la catástrofe. A Blue Demon lo deshipnotiza el profesor Gerard.
Finalmente, los dos púgiles enmascarados, Juno y el científico entran a la ciudad submarina y colocan una bomba. Aquiles ordena disparar los misiles (uno de los cuales lleva su nombre en japonés) y se prepara para arrojar sobre la cabeza del Santo un inmenso busto de algún héroe griego, pero entonces aparece Blue Demon con una javalina. Aquiles se vuelve arrugado y viejo, y muere. De su intento de salvar al Santo, Juno sale mortalmente herida; luego envejece y muere. El Santo, Blue Demon y el profesor escapan cuando la ciudad submarina estalla.
1968 Director Julián Soler Guión Rafael García Travesí Historia R. García Travesí , J. Sotomayor Mtz Reparto Santo (él mismo), Blue Demon (Blue Demon), Jorge Rado (Aquiles Hugo Ulrich), Rafael Banquells (Profesor Gerard), Agustín Martínez Solares [hijo] (Pierre Duval), Silvia Pasquel (Juno), Magda Giner (X-25; también Circe), Rosa Ma. Piñeiro (Afrodita; también Renata), Griselda Mejía (Regina), Marcelo Villamil (jefe de seguridad), Carlos Suárez (doctor del estadio), Juan Garza (Orfeo), Héctor Guzmán (Poseidón), Olga Guillot (ella misma como cantante de televisión).
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©traducción mQh
©ciudadela 62, octubre 2003
El antiguo científico nazi Hugo Ulrich -que ahora se llama a sí mismo Aquiles en homenaje a la Grecia antigua, que venera- amenaza al mundo con un holocausto nuclear a menos que se le reconozca como el gran jefe. Si logra lo que quiere, los pueblos inferiores serán esclavizados por una nueva raza de amos. La organización de seguridad del planeta se entera de que el profesor Gerard ha inventado un artefacto mediante el cual se puede anular la amenaza que representa Aquiles, pero el profesor debe ser mantenido con vida para poder llevar a cabo el plan. Sólo el agente secreto Santo conoce la verdadera identidad y paradero. Desde su cuartel secreto submarino, Aquiles envía a algunos de sus agentes a localizar al profesor.En mitad de un match de lucha con el Santo, Blue Demon es sedado y secuestrado por los hombres de Aquiles. Lo llevan al escondite y, cuando rechaza formar parte de la nueva raza superior, es hipnotizado por una enorme bola de discoteca y mandado de vuelta a la superficie a enfrentarse con el Santo. Entretanto, el Santo se entera de que el espía Pierre Duval es un traidor. Duval se lanza entonces por la ventana del departamento del Santo.
Santo y Blue Demon se enredan varias veces. El Santo es ayudado por la rubia agente X-25, que al final revela ser Circe, una de los esbirros de Aquiles. Llevado al escondite submarino, el Santo es hipnotizado y enviado a buscar al profesor. El malvado Santos destruye el laboratorio del profesor Gerard -pero no es el Santo, sino un impostor, que luego pelea con el Santo verdadero, que lo mata. Santo explica que Juno, una de las seguidoras de Aquiles, ha cambiado de lealtades, impidió que fuera hipnotizado y lo ayudó a escapar. Sin embargo, ahora que los equipos del profesor han sido destruidos, tienen que volver al escondite de Aquiles y hacerlo volar por los aires para impedir la catástrofe. A Blue Demon lo deshipnotiza el profesor Gerard.
Finalmente, los dos púgiles enmascarados, Juno y el científico entran a la ciudad submarina y colocan una bomba. Aquiles ordena disparar los misiles (uno de los cuales lleva su nombre en japonés) y se prepara para arrojar sobre la cabeza del Santo un inmenso busto de algún héroe griego, pero entonces aparece Blue Demon con una javalina. Aquiles se vuelve arrugado y viejo, y muere. De su intento de salvar al Santo, Juno sale mortalmente herida; luego envejece y muere. El Santo, Blue Demon y el profesor escapan cuando la ciudad submarina estalla.
1968 Director Julián Soler Guión Rafael García Travesí Historia R. García Travesí , J. Sotomayor Mtz Reparto Santo (él mismo), Blue Demon (Blue Demon), Jorge Rado (Aquiles Hugo Ulrich), Rafael Banquells (Profesor Gerard), Agustín Martínez Solares [hijo] (Pierre Duval), Silvia Pasquel (Juno), Magda Giner (X-25; también Circe), Rosa Ma. Piñeiro (Afrodita; también Renata), Griselda Mejía (Regina), Marcelo Villamil (jefe de seguridad), Carlos Suárez (doctor del estadio), Juan Garza (Orfeo), Héctor Guzmán (Poseidón), Olga Guillot (ella misma como cantante de televisión).
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©ciudadela 62, octubre 2003
Santo contra los Jinetes del Terror
Una banda de leprosos se escapa de un sanatorio y aterroriza a los granjeros.
Un pequeño grupo de leprosos, conducidos por José, escapan del sanatorio dirigido por el doctor Ramos (más tarde José explicará que sólo querían morir al aire fresco). Asaltan varias granjas cercanas, aterrorizando a los colonos, que exigen que Darío, el sheriff del pueblo, haga algo para detenerlos. Uno de los que más se queja es Camerino. Sin embargo, Camerino en realidad se ha acercado a los leprosos para ofrecerles comida, bebida y la mitad del botín si ayudan a su banda a cometer asaltos. (Camerino: "Ellos tienen un montón. Nosotros tenemos un poco. Tú no tienes nada").
Darío llama al Santo y le pide ayuda. Colocan varias trampas para atrapar a los maleantes, pero siempre escapan. Después de un ataque, José para en el rancho de Lupe, su antigua novia. Ella le dice que siempre le ha sido fiel y José se despide tristemente de ella, para siempre.
Después de otro asalto, Camerino secuestra a Carmen, al novia de Darío. La gente del pueblo quiere atacar el sanatorio y matar a los otros leprosos, pero Darío les convence de que esperen hasta el día siguiente. El Santo descubre el escondite de la banda, derrota a los malos y libera a los leprosos (que iban a ser matados por sus socios, ya que ahora no cumplían ningún fin útil). Camerino muere tratando de escapar. El Santo cuenta a los leprosos que se ha descubierto una nueva droga que les permitirá volver a llevar vidas normales y, así, deja la ciudad entre los vítores de la agradecida población lugareña.
1970 Director René Cardona Sr. Guión René Cardona Sr., Jesús Velázquez Quintero Argumento J. Velázquez Q. Reparto Santo (él mismo), Armando Silvestre (Darío), Julio Aldama (Camerino), Mary Montiel (Carmen), Gregorio Cassals [sic] (José), Ivonne Govea (Lupe), Carlos Agosti (Dr. Ramos), Carlos Suárez (matón), Notanael León Frankenstein, Gloria Chávez, Rubén Márquez (padre de Carmen), René Barrera (matón), Margarito Luna (colono), Victorio Blanco (viejo del pueblo), Regino Herrera (colono), Jesús Gómez (colono), Alfredo Gutiérrez y Armando Acosta (gente de la ciudad).
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©ciudadela 63, noviembre 2003
Un pequeño grupo de leprosos, conducidos por José, escapan del sanatorio dirigido por el doctor Ramos (más tarde José explicará que sólo querían morir al aire fresco). Asaltan varias granjas cercanas, aterrorizando a los colonos, que exigen que Darío, el sheriff del pueblo, haga algo para detenerlos. Uno de los que más se queja es Camerino. Sin embargo, Camerino en realidad se ha acercado a los leprosos para ofrecerles comida, bebida y la mitad del botín si ayudan a su banda a cometer asaltos. (Camerino: "Ellos tienen un montón. Nosotros tenemos un poco. Tú no tienes nada").Darío llama al Santo y le pide ayuda. Colocan varias trampas para atrapar a los maleantes, pero siempre escapan. Después de un ataque, José para en el rancho de Lupe, su antigua novia. Ella le dice que siempre le ha sido fiel y José se despide tristemente de ella, para siempre.
Después de otro asalto, Camerino secuestra a Carmen, al novia de Darío. La gente del pueblo quiere atacar el sanatorio y matar a los otros leprosos, pero Darío les convence de que esperen hasta el día siguiente. El Santo descubre el escondite de la banda, derrota a los malos y libera a los leprosos (que iban a ser matados por sus socios, ya que ahora no cumplían ningún fin útil). Camerino muere tratando de escapar. El Santo cuenta a los leprosos que se ha descubierto una nueva droga que les permitirá volver a llevar vidas normales y, así, deja la ciudad entre los vítores de la agradecida población lugareña.
1970 Director René Cardona Sr. Guión René Cardona Sr., Jesús Velázquez Quintero Argumento J. Velázquez Q. Reparto Santo (él mismo), Armando Silvestre (Darío), Julio Aldama (Camerino), Mary Montiel (Carmen), Gregorio Cassals [sic] (José), Ivonne Govea (Lupe), Carlos Agosti (Dr. Ramos), Carlos Suárez (matón), Notanael León Frankenstein, Gloria Chávez, Rubén Márquez (padre de Carmen), René Barrera (matón), Margarito Luna (colono), Victorio Blanco (viejo del pueblo), Regino Herrera (colono), Jesús Gómez (colono), Alfredo Gutiérrez y Armando Acosta (gente de la ciudad).
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©ciudadela 63, noviembre 2003
La Venganza de las Mujeres Vampiro
El malvado doctor Brancov debe reunir sangre humana para volver a la vida a la vampira de Transilvania, Mayra.
A Mayra, la vampira, le clavan en los créditos una estaca mientras se halla en un ataúd (los títulos están superimpuestos sobre la sangre que brota de su pecho). Mientras pasan los créditos, el doctor Brancov y sus dos asistentes se abren camino a través de una brecha en búsqueda de la cripta de Mayra. Es una secuencia divertida: Brancov usa una antorcha para hacerse camino entre algunas testarudas telarañas, topa con un rata (de verdad) y finalmente ordena a sus secuaces que trasladen el ataúd de Mayra a su coche. En el laboratorio el doctor Brancov muestra el cuerpo disecado a sus socios: ella había sido una mujer de abolengo en Transilvania que tomó sus deberes de vampira muy seriamente y terminó con una estaca clavada en el pecho. Sus seguidores llevaron el ataúd a México, pero fueron, ellos mismos, exterminados. Ahora Brancov volverá a la vida a Mayra con "sangre humana fresca".
La sangre la obtendrá de una bailarina a-go-go en una discoteca cargada de humo. Gitano y Marco, dos de los hampones de Brancov, se esconden en su camerino, pero la bailarina llega con su novio, Pablo. Cuando se van al diván, el hampón de Brancov golpea a Pablo y a ella le aplica cloroformo. Deciden llevarse también al novio: "Su sangre caliente puede servirnos de algo".
Entretanto, la reportera Paty es llevada por el teniente Robles, su novio, para que conozca al Santo. Santo se halla junto a la piscina, rodeado de guapas mujeres en bikini. Paty le pregunta al Santo si acaso el aumento de la criminalidad puede ser atribuido a una clase criminal. "No", responde el Santo. "Algunas veces los crímenes más horribles son cometidos por gente de todos los niveles sociales".
Brancov es un buen ejemplo, que ha colocado a la bailarina a-go-go sobre una mesa junto al cuerpo disecado de Mayra. Saca la estaca y comienza a pasar sangre de la joven virgen a la momia de cara verde. Poco a poco Mayra recupera su aspecto atractivo (en medio de nubes de humo) y vuelve a la vida (a la no-vida). Sabe todo lo que ha pasado durante su ausencia, y jura vengarse del Santo, cuyo ancestro exterminó a sus seguidores.
Santo está luchando contra un púgil de máscara negra. Robles, Beto y Paty están entre el público, animando al Santo. Mayra, Brancov y Carlos también están en el estadio, aunque no son fans del Santo. Mayra le entrega al oponente del Santo una orden mental para que mate al Santo y Carlos hace lo suyo deslizándole al luchador unos manoplas. Mayra trata también de influir en el Santo para que pierda, pero después de una pelea realmente larga y brutal, el Santo gana. Más tarde esa noche, está durmiendo en su cama (con la máscara puesta, por supuesto) cuando aparece Mayra y lo apuñala, para descubrir que se trata sólo de un muñeco. El verdadero Santo está detrás de ella, riéndose. La agarra y luchan, pero Mayra se transforma en un murciélago y escapa volando.
Mayra recoge a un joven en la discoteca, lo lleva a su departamento y le saca la sangre. Cuando la policía (con Santo y Paty) examina el cuerpo, Paty dice que sería romántico "morir en los brazos de Drácula". Robles le dice que no debe ni siquiera bromear sobre el asunto. Más tarde, el cuerpo del joven es reanimado en la morgue: ataca al asistente, pero el Santo había estado esperando algo parecido y echa al nuevo vampiro a la calle. La banda de Brancov se encuentra en el lugar y estalla una pelea. Robles y Beto llegan y se meten en la pelea. A Beto le disparan y cae herido; los malos y los vampiros escapan.
Sigue una secuencia confusa: Santo va a buscar a Mayra en la gruta, y Paty lo sigue. A Paty la sigue a su vez el Gitano, que la secuestra. Pero entonces ella lo noquea con su zapato y vuelve a la gruta. Sin embargo, cuando anda buscando al Santo, el Gitano despierta y huye en el coche.
Mayra ha comenzado a reconstruir sus fuerzas vampirescas, incluyendo a la bailarina a-go-go, su novio, el chico recogido de la discoteca y algunos otros. Ella los envía a reclutar nuevos seguidores. Como la discoteca ha demostrado ser un fértil campo de reclutamiento, Mayra y el joven vampiro vuelven a ella. Robles y Beto los están esperando. También está ahí Paty, disfrazada con una larga peluca, diadema y enormes gafas de sol. El joven vampiro la agarra y Robles y Beto tratan de impedirlo y terminan como prisioneros de Mayra. Sin embargo, Paty llama al Santo por radio-alarma. También se la mete al vampiro en la boca cuando éste trata de morderla.
Santo llega a la mansión donde tienen prisionera a Paty (es el laboratorio de Brancov), pero lo descubren y lo meten y lo meten a la celda donde Brancov tiene a su monstruo. El monstruo es un tipo muscular cuya cara no se ve nunca claramente, incluso cuando está peleando con el Santo. El Santo irrumpe en el laboratorio donde se hallan Robles y Beto, amarrados. Sigue una pelea y el monstruo de Brancov mata a su creador, aunque es apuñalado en el proceso. Comienza un incendio.
Uno de los matones le cuenta al Santo dónde se encuentra la gruta de Mayra. Están a punto de sacrificar a Paty cuando se aparecen el Santo, Robles y Beto. Surge otra pelea. Las vampiras de Mayra participan en ella, pero sus seguidoras -que llevan combinaciones blancas- sólo mueven los brazos como si estuvieran volando y chillan como murciélagos, pero hacen poco en defensa de su jefe. Robles pone fuego a los ataúdes de los vampiros, pero Mayra se transforma en un murciélago y huye. "No te preocupes", dice el Santo. "Volverá. Es casi el alba y los vampiros deben volver a sus ataúdes antes de ella". Por cierto, Mayra vuelve a la gruta, donde esperan el Santo y los otros. El Santo le clava una estaca, ella grita, se transforma en una momia verde y finalmente se hace polvo. El Santo, Robles, Paty y Beto se hacen camino a través de los restos humeantes de los ataúdes.
1970 Director Federico Curiel Adaptación y Diálogos Lic. Jorge García Besne, Fernando Osés Historia Fernando Osés Reparto Santo (él mismo), Norma Lazareno (Paty), Gina Romand (Condesa Mayra), Aldo Monti (Teniente. Robles), Víctor Junco (Dr. Igor Brancov), Patricia Ferrer (bailarina a-go-go), Alfonso Munguía (vampiro), Yolanda Ponce, Federico Falcón (Pablo), Lucy Linares, Beto el Boticario (Sargento Beto), Fernando Osés, Carlos Suárez (Carlos), Frankestein (Boris), El Rebelde Rojo (oponente en el ring), René Barrera (El Gitano), Aurelio Salinas (¿Marco?), Domingo Bazan (¿monstruo?), Carlos Bravo Carl-Hillos (reportero), Federico Curiel (médico forense).
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©ciudadela 64, diciembre 2003
A Mayra, la vampira, le clavan en los créditos una estaca mientras se halla en un ataúd (los títulos están superimpuestos sobre la sangre que brota de su pecho). Mientras pasan los créditos, el doctor Brancov y sus dos asistentes se abren camino a través de una brecha en búsqueda de la cripta de Mayra. Es una secuencia divertida: Brancov usa una antorcha para hacerse camino entre algunas testarudas telarañas, topa con un rata (de verdad) y finalmente ordena a sus secuaces que trasladen el ataúd de Mayra a su coche. En el laboratorio el doctor Brancov muestra el cuerpo disecado a sus socios: ella había sido una mujer de abolengo en Transilvania que tomó sus deberes de vampira muy seriamente y terminó con una estaca clavada en el pecho. Sus seguidores llevaron el ataúd a México, pero fueron, ellos mismos, exterminados. Ahora Brancov volverá a la vida a Mayra con "sangre humana fresca".La sangre la obtendrá de una bailarina a-go-go en una discoteca cargada de humo. Gitano y Marco, dos de los hampones de Brancov, se esconden en su camerino, pero la bailarina llega con su novio, Pablo. Cuando se van al diván, el hampón de Brancov golpea a Pablo y a ella le aplica cloroformo. Deciden llevarse también al novio: "Su sangre caliente puede servirnos de algo".
Entretanto, la reportera Paty es llevada por el teniente Robles, su novio, para que conozca al Santo. Santo se halla junto a la piscina, rodeado de guapas mujeres en bikini. Paty le pregunta al Santo si acaso el aumento de la criminalidad puede ser atribuido a una clase criminal. "No", responde el Santo. "Algunas veces los crímenes más horribles son cometidos por gente de todos los niveles sociales".
Brancov es un buen ejemplo, que ha colocado a la bailarina a-go-go sobre una mesa junto al cuerpo disecado de Mayra. Saca la estaca y comienza a pasar sangre de la joven virgen a la momia de cara verde. Poco a poco Mayra recupera su aspecto atractivo (en medio de nubes de humo) y vuelve a la vida (a la no-vida). Sabe todo lo que ha pasado durante su ausencia, y jura vengarse del Santo, cuyo ancestro exterminó a sus seguidores.
Santo está luchando contra un púgil de máscara negra. Robles, Beto y Paty están entre el público, animando al Santo. Mayra, Brancov y Carlos también están en el estadio, aunque no son fans del Santo. Mayra le entrega al oponente del Santo una orden mental para que mate al Santo y Carlos hace lo suyo deslizándole al luchador unos manoplas. Mayra trata también de influir en el Santo para que pierda, pero después de una pelea realmente larga y brutal, el Santo gana. Más tarde esa noche, está durmiendo en su cama (con la máscara puesta, por supuesto) cuando aparece Mayra y lo apuñala, para descubrir que se trata sólo de un muñeco. El verdadero Santo está detrás de ella, riéndose. La agarra y luchan, pero Mayra se transforma en un murciélago y escapa volando.
Mayra recoge a un joven en la discoteca, lo lleva a su departamento y le saca la sangre. Cuando la policía (con Santo y Paty) examina el cuerpo, Paty dice que sería romántico "morir en los brazos de Drácula". Robles le dice que no debe ni siquiera bromear sobre el asunto. Más tarde, el cuerpo del joven es reanimado en la morgue: ataca al asistente, pero el Santo había estado esperando algo parecido y echa al nuevo vampiro a la calle. La banda de Brancov se encuentra en el lugar y estalla una pelea. Robles y Beto llegan y se meten en la pelea. A Beto le disparan y cae herido; los malos y los vampiros escapan.
Sigue una secuencia confusa: Santo va a buscar a Mayra en la gruta, y Paty lo sigue. A Paty la sigue a su vez el Gitano, que la secuestra. Pero entonces ella lo noquea con su zapato y vuelve a la gruta. Sin embargo, cuando anda buscando al Santo, el Gitano despierta y huye en el coche.
Mayra ha comenzado a reconstruir sus fuerzas vampirescas, incluyendo a la bailarina a-go-go, su novio, el chico recogido de la discoteca y algunos otros. Ella los envía a reclutar nuevos seguidores. Como la discoteca ha demostrado ser un fértil campo de reclutamiento, Mayra y el joven vampiro vuelven a ella. Robles y Beto los están esperando. También está ahí Paty, disfrazada con una larga peluca, diadema y enormes gafas de sol. El joven vampiro la agarra y Robles y Beto tratan de impedirlo y terminan como prisioneros de Mayra. Sin embargo, Paty llama al Santo por radio-alarma. También se la mete al vampiro en la boca cuando éste trata de morderla.
Santo llega a la mansión donde tienen prisionera a Paty (es el laboratorio de Brancov), pero lo descubren y lo meten y lo meten a la celda donde Brancov tiene a su monstruo. El monstruo es un tipo muscular cuya cara no se ve nunca claramente, incluso cuando está peleando con el Santo. El Santo irrumpe en el laboratorio donde se hallan Robles y Beto, amarrados. Sigue una pelea y el monstruo de Brancov mata a su creador, aunque es apuñalado en el proceso. Comienza un incendio.
Uno de los matones le cuenta al Santo dónde se encuentra la gruta de Mayra. Están a punto de sacrificar a Paty cuando se aparecen el Santo, Robles y Beto. Surge otra pelea. Las vampiras de Mayra participan en ella, pero sus seguidoras -que llevan combinaciones blancas- sólo mueven los brazos como si estuvieran volando y chillan como murciélagos, pero hacen poco en defensa de su jefe. Robles pone fuego a los ataúdes de los vampiros, pero Mayra se transforma en un murciélago y huye. "No te preocupes", dice el Santo. "Volverá. Es casi el alba y los vampiros deben volver a sus ataúdes antes de ella". Por cierto, Mayra vuelve a la gruta, donde esperan el Santo y los otros. El Santo le clava una estaca, ella grita, se transforma en una momia verde y finalmente se hace polvo. El Santo, Robles, Paty y Beto se hacen camino a través de los restos humeantes de los ataúdes.
1970 Director Federico Curiel Adaptación y Diálogos Lic. Jorge García Besne, Fernando Osés Historia Fernando Osés Reparto Santo (él mismo), Norma Lazareno (Paty), Gina Romand (Condesa Mayra), Aldo Monti (Teniente. Robles), Víctor Junco (Dr. Igor Brancov), Patricia Ferrer (bailarina a-go-go), Alfonso Munguía (vampiro), Yolanda Ponce, Federico Falcón (Pablo), Lucy Linares, Beto el Boticario (Sargento Beto), Fernando Osés, Carlos Suárez (Carlos), Frankestein (Boris), El Rebelde Rojo (oponente en el ring), René Barrera (El Gitano), Aurelio Salinas (¿Marco?), Domingo Bazan (¿monstruo?), Carlos Bravo Carl-Hillos (reportero), Federico Curiel (médico forense).
©dwilt
©traducción mQh
©ciudadela 64, diciembre 2003