Santo en el Hotel de la Muerte
Episodio 2. El Túnel Secreto. Los zapatos del cocinero proporcionan una pista.
Cuando Conrado lleva a Fernando y a los otros de vuelta, ¡el cadáver ha desaparecido! Pero no la sangre. Fernando rehúsa llamar a Santo con su radio-reloj pulsera, porque quiere resolver el caso él mismo. Cuando alguien ataca a Virginia en su cuarto, Fernando acude en su ayuda y lo noquean. Virginia aprovecha la ventaja y llama a Santo a través de su radio-reloj.
Santo dice que vendrá, pero primero tiene que pelear en el ring. Envía a Black Shadow (Alejandro Cruz, todavía conocido bajo su identidad enmascarada, aunque había sido ex-puesto años antes) más bien rápidamente.
Fernando y Conrado montan un laboratorio de criminología en su habitación. Conrado entra al cuarto de invitados para robar sus zapatos (para compararlos con las huellas de los zapatos que tiene), mientras Fernando hace que cada huésped escriba una nota (para comparar con la carta de amenazas).
Más tarde, alguien roba la nota, pero Conrado sí obtiene una pista: los zapatos del cocinero del hotel.
©http://www.wam.umd.edu/~dwilt/santo.html
©traducción mQh
©ciudadela 57, mayo 2003
Cuando Conrado lleva a Fernando y a los otros de vuelta, ¡el cadáver ha desaparecido! Pero no la sangre. Fernando rehúsa llamar a Santo con su radio-reloj pulsera, porque quiere resolver el caso él mismo. Cuando alguien ataca a Virginia en su cuarto, Fernando acude en su ayuda y lo noquean. Virginia aprovecha la ventaja y llama a Santo a través de su radio-reloj.Santo dice que vendrá, pero primero tiene que pelear en el ring. Envía a Black Shadow (Alejandro Cruz, todavía conocido bajo su identidad enmascarada, aunque había sido ex-puesto años antes) más bien rápidamente.
Fernando y Conrado montan un laboratorio de criminología en su habitación. Conrado entra al cuarto de invitados para robar sus zapatos (para compararlos con las huellas de los zapatos que tiene), mientras Fernando hace que cada huésped escriba una nota (para comparar con la carta de amenazas).
Más tarde, alguien roba la nota, pero Conrado sí obtiene una pista: los zapatos del cocinero del hotel.
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Santo en el Hotel de la Muerte
Intrigas amorosas entre pirámides y túneles.
Los materiales publicitarios originales (afiches, cartas postales) de esta película contienen dibujos de un lascivo esqueleto y mujeres en camisón, pero no al Santo. En realidad, hay algo de verdad en el letrero, ya que, a pesar del título, Santo sólo aparece en la última parte de la película (aparece recién en el segundo episodio y no va al hotel sino en la tercera parte). Hay sólo una pelea en el ring (con Black Shadow). Como Cerebro Diabólico, esta es en realidad una película de Fernando Casanova-Beto El Boticario-Ana Bertha Lepe con el Santo claveteado como artista invitado.
En general, Hotel es menos entretenida que Cerebro Diabólico, que tenía un montón de acción y el toque de bravura que le daba Luis Aceves Castañeda como el malvado; aquí, los aspectos misteriosos de la trama gana prominencia y las peleas se restringen al episodio final. En el lado positivo, la película no aburre y gana mucho con su rodaje en el Hotel Vasco (regentado por Eusebio Alburua, personificado en la película por Armando Gutiérrez) en Cuatla, Morelos, y las pirámides cercanas (sin embargo, es obvio que el túnel y la tumba fueron filmados en interiores de los estudios América). El reparto no está mal, aunque Wally Barrón no tiene posibilidad de desarrollarse verdaderamente como un científico loco, ya que su identidad como el malvado se mantiene en suspenso hasta el final; quizás el artista más interesante es Lisa Rosset, una joven y rubia mujer que canta y toca los tambores (¡al mismo tiempo!) y tiene un interesante aire de rebeldía (al final se revela que está confabulado con Alejandro Parodi, que lleva una barba beatnik). Una joven Yolanda Ciani tiene un papel menor como una de las tres hijas adoptivas de Aragón. Casanova y Beto el Boticario (Roberto Ramírez) están ambos bien, pero Ana Bertha Lepe no tiene mucho que hacer.
Los turistas visitan algunas pirámides mexicanas. El profesor Corbera dice que nadie ha descubierto dónde se encuentran los tesoros. En un lujoso hotel cercano, una melodiosa banda de jazz distrae a los huéspedes. Aparece una joven mujer rubia y canta una canción incendiaria mientras toca la batería. Una pareja sale al jardín y ve el cuerpo de una turista colombiana flotando en la corriente; para cuando salen todos, el cadáver ya no se ve.
De regreso en Ciudad de México, Fernando y Conrado son asignados al caso, ya que su jefe es amigo del propietario del hotel, don Eusebio. Pero el jefe les advierte que no dejen que la fisgona reportera Virginia -la novia de Fernando- se entere de dónde van. Por cierto, Virginia está esperando afuera del cuartel general de la policía, pero Fernando le cuenta una historia falsa para despistarla.
En el hotel, un escritor con pinta de beatnik se presenta a sí mismo como el rico don Armando, que está de vacaciones con sus tres atractivas hijastras. El escritor chantajea a Armando: sabe que el otro abandonó a su esposa para casarse con una viuda millonaria. Quiere 100 mil pesos, que deben serles pagados en menos de 72 horas.
Fernando y Conrado llegan y confieren con don Eusebio. Se muestran sorprendidos de ver aparecer a Virginia. Mientras buscan en el cuarto a la desaparecida turista colombiana, ven a alguien rondando fuera. El espía escapa, pero deja una huella de pie y una nota, anunciando más asesinatos a menos que don Eusebio abandone el hotel.
Irene Lippert, una huésped en el cuarto junto a Virginia, le cuenta a la periodista que ha sido amenazada de muerte por un antiguo novio. Más tarde, Conrado va a invitar a Irene a cenar y la encuentra casi desnuda en la bañera, con su garganta cercenada.
1961 Director Federico Curiel Reparto Santo (él mismo), Fernando Casanova (Fernando Lavalle), Ana Bertha Lepe (Virginia), Beto el Boticario (Conrado González), Waly [sic] Barrón (Professor Corbera), Luis Aragón (Armando Correa), Alejando Parodi (chantajista), Lisa Rossel (percusionista), Fredy Guzmán (direcor del zombo de jazz), Augusto Benedico (ayudante de Santo), Lucía Prado (¿Irene Lippert?), Elvira Castillo (¿Gloria?), Olga Leticia Ortiz, Fernando Osés (cocinero), Yolanda Ciani (hija de don Armando), Magda Urvizu, Norma Jiménez Pons, Enrique Couto (jefe de policía), Black Shadow (púgil), Mario Chávez [Cid] (recepcionista), Armando Gutiérrez (don Eusebio), Vicente Lara (matón), Juan Garza (matón), Fernando Yapur (matón)
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Los materiales publicitarios originales (afiches, cartas postales) de esta película contienen dibujos de un lascivo esqueleto y mujeres en camisón, pero no al Santo. En realidad, hay algo de verdad en el letrero, ya que, a pesar del título, Santo sólo aparece en la última parte de la película (aparece recién en el segundo episodio y no va al hotel sino en la tercera parte). Hay sólo una pelea en el ring (con Black Shadow). Como Cerebro Diabólico, esta es en realidad una película de Fernando Casanova-Beto El Boticario-Ana Bertha Lepe con el Santo claveteado como artista invitado.En general, Hotel es menos entretenida que Cerebro Diabólico, que tenía un montón de acción y el toque de bravura que le daba Luis Aceves Castañeda como el malvado; aquí, los aspectos misteriosos de la trama gana prominencia y las peleas se restringen al episodio final. En el lado positivo, la película no aburre y gana mucho con su rodaje en el Hotel Vasco (regentado por Eusebio Alburua, personificado en la película por Armando Gutiérrez) en Cuatla, Morelos, y las pirámides cercanas (sin embargo, es obvio que el túnel y la tumba fueron filmados en interiores de los estudios América). El reparto no está mal, aunque Wally Barrón no tiene posibilidad de desarrollarse verdaderamente como un científico loco, ya que su identidad como el malvado se mantiene en suspenso hasta el final; quizás el artista más interesante es Lisa Rosset, una joven y rubia mujer que canta y toca los tambores (¡al mismo tiempo!) y tiene un interesante aire de rebeldía (al final se revela que está confabulado con Alejandro Parodi, que lleva una barba beatnik). Una joven Yolanda Ciani tiene un papel menor como una de las tres hijas adoptivas de Aragón. Casanova y Beto el Boticario (Roberto Ramírez) están ambos bien, pero Ana Bertha Lepe no tiene mucho que hacer.
Los turistas visitan algunas pirámides mexicanas. El profesor Corbera dice que nadie ha descubierto dónde se encuentran los tesoros. En un lujoso hotel cercano, una melodiosa banda de jazz distrae a los huéspedes. Aparece una joven mujer rubia y canta una canción incendiaria mientras toca la batería. Una pareja sale al jardín y ve el cuerpo de una turista colombiana flotando en la corriente; para cuando salen todos, el cadáver ya no se ve.
De regreso en Ciudad de México, Fernando y Conrado son asignados al caso, ya que su jefe es amigo del propietario del hotel, don Eusebio. Pero el jefe les advierte que no dejen que la fisgona reportera Virginia -la novia de Fernando- se entere de dónde van. Por cierto, Virginia está esperando afuera del cuartel general de la policía, pero Fernando le cuenta una historia falsa para despistarla.
En el hotel, un escritor con pinta de beatnik se presenta a sí mismo como el rico don Armando, que está de vacaciones con sus tres atractivas hijastras. El escritor chantajea a Armando: sabe que el otro abandonó a su esposa para casarse con una viuda millonaria. Quiere 100 mil pesos, que deben serles pagados en menos de 72 horas.
Fernando y Conrado llegan y confieren con don Eusebio. Se muestran sorprendidos de ver aparecer a Virginia. Mientras buscan en el cuarto a la desaparecida turista colombiana, ven a alguien rondando fuera. El espía escapa, pero deja una huella de pie y una nota, anunciando más asesinatos a menos que don Eusebio abandone el hotel.
Irene Lippert, una huésped en el cuarto junto a Virginia, le cuenta a la periodista que ha sido amenazada de muerte por un antiguo novio. Más tarde, Conrado va a invitar a Irene a cenar y la encuentra casi desnuda en la bañera, con su garganta cercenada.
1961 Director Federico Curiel Reparto Santo (él mismo), Fernando Casanova (Fernando Lavalle), Ana Bertha Lepe (Virginia), Beto el Boticario (Conrado González), Waly [sic] Barrón (Professor Corbera), Luis Aragón (Armando Correa), Alejando Parodi (chantajista), Lisa Rossel (percusionista), Fredy Guzmán (direcor del zombo de jazz), Augusto Benedico (ayudante de Santo), Lucía Prado (¿Irene Lippert?), Elvira Castillo (¿Gloria?), Olga Leticia Ortiz, Fernando Osés (cocinero), Yolanda Ciani (hija de don Armando), Magda Urvizu, Norma Jiménez Pons, Enrique Couto (jefe de policía), Black Shadow (púgil), Mario Chávez [Cid] (recepcionista), Armando Gutiérrez (don Eusebio), Vicente Lara (matón), Juan Garza (matón), Fernando Yapur (matón)
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Santo Contra los Zombis
Científico loco forma banda de zombies que secuestran a niños huérfanos para someterlos a experimentos científicos.
Fue la primera película del Santo hecha en México y, a diferencia de dos versiones previas rodadas en Cuba, el mito del Santo ya estaba firmemente consolidado. Por ejemplo, las secuencias iniciales muestran a Santo en el ring mientras está siendo aclamado por la multitud (que lo pasea en hombros), señalándolo no sólo como luchador profesional sino como un ídolo de multitudes. Además, no es solamente un luchador que ha caído por casualidad en la lucha contra el crimen, sino que tiene de verdad un cuartel secreto con todo tipo de aparatos electrónicos. También le consulta la policía.
Sin embargo, la película todavía usa raramente al Santo y este tiene muy pocos diálogos -consecuentemente, tiene poca personalidad.
Santo Contra los Zombies está razonablemente producida. Hay, curiosamente, una breve escena de diálogo filmada contra un telón proyectado, de una calle que parece rara, ya que el rodaje se hizo en locaciones. También se usan telones en las escenas de diálogos en coche, aunque esto es más normal (la película no llega al extremo de El Barón del Terror, que usa telones proyectados obvios y decorados de estudio minimalistas en casi todos los exteriores).
Los decorados son apropiados, siendo el mejor la caverna en el que se mantiene a los zombies, que es extraordinaria.
Las escenas de lucha parecen haber sido rodadas en el estudio: sólo se muestra a la primera hilera de espectadores, el resto del fondo es negro, en contraste con las películas posteriores del Santo, en las que las peleas eran a menudo rodadas ante el público en estadios reales.
La película comienza con una escena en la que Santo y un montón de luchadores se persiguen unos a otros en el ring, y después una larga pelea entre Santo y Black Shadow, supuestamente por el título de peso mediano. Hay otras dos peleas, una de ellas relacionada con la trama: Fernando Osés es un luchador zombie que está siendo controlado por control remoto por el malvado. El malvado sube demasiado el generador de poder y el cuerpo de Osés comienza a echar humo, grita y cae en el ring.
Como dijimos arriba, la película empieza con varias tomas de peleas. Después de que Santo retiene su título, los agentes de policía Isabel y Sanmartín llegan al gimnasio y le dicen a Rodríguez, otro detective que es un fan de la lucha libre, que los necesitan en el cuartel general. Gloria Sandoval les dice que su padre, un famoso científico que ha estado estudiando a los zombies en Haiti, ha desaparecido. En casa de Sandoval conocen al tío de Gloria, Genaro, ciego desde que sufrió un accidente en una mina, y Rogelio, el mayordomo. Prometen hacer lo que puedan.
Tres zombies, controlados por un personaje encapuchado a través de un radio, entran a una joyería, noquean al celador (que dispara a uno de ellos en la frente, sin ningún resultado) y usan un raro aparato (como una palanca) para abrir la caja fuerte. Cuando están saliendo con el botín, los agentes de seguridad, respondiendo a la alarma, tratan de pararlos pero son dominados. Al inspector de policía, Almada, le cuesta creer la historia de sus hombres, pero llama al Santo, a través de su radio/-televisión/teléfono, pidiendo ayuda (más tarde, Santo es capaz de usar este aparato para espiar en el despacho de Almada y del malvado encapuchado, sin que se ofrezca una explicación). Rodríguez también le pide ayuda al Santo para recuperar al padre de Gloria: "No es un boxeador, es alguien que lucha contra el crimen".
Sanmartín e Isabel tratan de recuperar las joyas perdidas contactando a Povetti, un ex reducidor que ahora tiene un nightclub. Povetti alega que no sabe nada del asunto, pero más tarde se lo encuentra muerto. A través de su sistema de televisión, el Santo se entera de que los zombies están siendo enviados a secuestrar niños del orfelinato de la ciudad para usarlos en experimentos y llega a tiempo para impedirlo. Sanmartín e Isabel llegan después, luego Rodríguez (pero ningún policía uniformado; quizás estaban almorzando). Los zombies noquean a los tres héroes (Isabel se ha quedado en el coche) y se van. Santo y otros los persiguen, pero el malvado principal hace explotar por control remoto el coche de los zombies.
Más tarde Santo salva a Isabel de una pareja de zombies. El malvado decide matar a Santo en el ring: sus secuaces secuestran al púgil, Dorrel, al que convierten en zombie. Cuando Santo está peleando con él en el cuadrilátero, Dorrel se sobrecalienta, empieza a echar humo, grita y cae al suelo. Santo se da cuenta de que su rival usa un cinturón metálico, como el que llevan los zombies. Se dirige al departamento de Dorrel a buscar pistas y dos zombies le caen encima. Casi le quitan la máscara (en una toma rara, Santo se queda boquiabierto cuando un zombie se le queman los cables después de un golpe en el cinturón los ojos de Santo se salen de sus órbitas y su boca cuelga abierta bobamente, exponiendo la mayor parte de la parte de abajo de la cara). Los zombies huyen.
A Gloria la secuestran y la llevan al cuartel de los zombies. Ahí ve a su padre, un zombie viejo y gordo. Rodríguez, Sanmartín e Isabel van en camino, pero son capturados por otros zombies. Santo llega a tiempo para salvarla, lucha con el malvado encapuchado y su compañero. El compañero se apuñala a sí mismo con un cuchillo; el jefe de los malvados cae sobre el equipo del laboratorio y se electrocuta. Los zombies echan humo, tiemblan, caen al suelo y desaparecen (incluyendo al padre de Gloria). Se descubre que el malvado es Genaro (que tampoco es ciego). Su cómplice era Rogelio.
1961 Director Benito Alazraki Reparto Armando Silvestre (Sanmartín=Salvaje), Lorena Velázquez (Gloria Sandoval=Gloria Rutherford), Santo (él mismo, El Santo), Jaime Fernández (Rodríguez), Irma Serrano (Isabel), Black Shadow (él mismo), Dagoberto Rodríguez (Almada, inspector de policía), Carlos Agosti (Genaro=Herbert), Ramón Bugarini (Rogelio= Roger, el mayordomo), Martha Arlette (bailarina), Julián de Meriche (Dino Povetti), Fernando Osés (Dorrel López= Harry Dorell), Eduardo Bonada (zombie), Gori Guerrero, Sugi Sato, El Bulldog, Firpo Segura, Joe Silva, Steve Morgan, Indio Cacama, Mario Téxas, Conjunto Antonio Díaz Mena, Picoro (anunciador de ring), Juan Garza (zombie).
©dwilt
©traducción mQh
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Fue la primera película del Santo hecha en México y, a diferencia de dos versiones previas rodadas en Cuba, el mito del Santo ya estaba firmemente consolidado. Por ejemplo, las secuencias iniciales muestran a Santo en el ring mientras está siendo aclamado por la multitud (que lo pasea en hombros), señalándolo no sólo como luchador profesional sino como un ídolo de multitudes. Además, no es solamente un luchador que ha caído por casualidad en la lucha contra el crimen, sino que tiene de verdad un cuartel secreto con todo tipo de aparatos electrónicos. También le consulta la policía.Sin embargo, la película todavía usa raramente al Santo y este tiene muy pocos diálogos -consecuentemente, tiene poca personalidad.
Santo Contra los Zombies está razonablemente producida. Hay, curiosamente, una breve escena de diálogo filmada contra un telón proyectado, de una calle que parece rara, ya que el rodaje se hizo en locaciones. También se usan telones en las escenas de diálogos en coche, aunque esto es más normal (la película no llega al extremo de El Barón del Terror, que usa telones proyectados obvios y decorados de estudio minimalistas en casi todos los exteriores).
Los decorados son apropiados, siendo el mejor la caverna en el que se mantiene a los zombies, que es extraordinaria.
Las escenas de lucha parecen haber sido rodadas en el estudio: sólo se muestra a la primera hilera de espectadores, el resto del fondo es negro, en contraste con las películas posteriores del Santo, en las que las peleas eran a menudo rodadas ante el público en estadios reales.
La película comienza con una escena en la que Santo y un montón de luchadores se persiguen unos a otros en el ring, y después una larga pelea entre Santo y Black Shadow, supuestamente por el título de peso mediano. Hay otras dos peleas, una de ellas relacionada con la trama: Fernando Osés es un luchador zombie que está siendo controlado por control remoto por el malvado. El malvado sube demasiado el generador de poder y el cuerpo de Osés comienza a echar humo, grita y cae en el ring.
Como dijimos arriba, la película empieza con varias tomas de peleas. Después de que Santo retiene su título, los agentes de policía Isabel y Sanmartín llegan al gimnasio y le dicen a Rodríguez, otro detective que es un fan de la lucha libre, que los necesitan en el cuartel general. Gloria Sandoval les dice que su padre, un famoso científico que ha estado estudiando a los zombies en Haiti, ha desaparecido. En casa de Sandoval conocen al tío de Gloria, Genaro, ciego desde que sufrió un accidente en una mina, y Rogelio, el mayordomo. Prometen hacer lo que puedan.
Tres zombies, controlados por un personaje encapuchado a través de un radio, entran a una joyería, noquean al celador (que dispara a uno de ellos en la frente, sin ningún resultado) y usan un raro aparato (como una palanca) para abrir la caja fuerte. Cuando están saliendo con el botín, los agentes de seguridad, respondiendo a la alarma, tratan de pararlos pero son dominados. Al inspector de policía, Almada, le cuesta creer la historia de sus hombres, pero llama al Santo, a través de su radio/-televisión/teléfono, pidiendo ayuda (más tarde, Santo es capaz de usar este aparato para espiar en el despacho de Almada y del malvado encapuchado, sin que se ofrezca una explicación). Rodríguez también le pide ayuda al Santo para recuperar al padre de Gloria: "No es un boxeador, es alguien que lucha contra el crimen".
Sanmartín e Isabel tratan de recuperar las joyas perdidas contactando a Povetti, un ex reducidor que ahora tiene un nightclub. Povetti alega que no sabe nada del asunto, pero más tarde se lo encuentra muerto. A través de su sistema de televisión, el Santo se entera de que los zombies están siendo enviados a secuestrar niños del orfelinato de la ciudad para usarlos en experimentos y llega a tiempo para impedirlo. Sanmartín e Isabel llegan después, luego Rodríguez (pero ningún policía uniformado; quizás estaban almorzando). Los zombies noquean a los tres héroes (Isabel se ha quedado en el coche) y se van. Santo y otros los persiguen, pero el malvado principal hace explotar por control remoto el coche de los zombies.
Más tarde Santo salva a Isabel de una pareja de zombies. El malvado decide matar a Santo en el ring: sus secuaces secuestran al púgil, Dorrel, al que convierten en zombie. Cuando Santo está peleando con él en el cuadrilátero, Dorrel se sobrecalienta, empieza a echar humo, grita y cae al suelo. Santo se da cuenta de que su rival usa un cinturón metálico, como el que llevan los zombies. Se dirige al departamento de Dorrel a buscar pistas y dos zombies le caen encima. Casi le quitan la máscara (en una toma rara, Santo se queda boquiabierto cuando un zombie se le queman los cables después de un golpe en el cinturón los ojos de Santo se salen de sus órbitas y su boca cuelga abierta bobamente, exponiendo la mayor parte de la parte de abajo de la cara). Los zombies huyen.
A Gloria la secuestran y la llevan al cuartel de los zombies. Ahí ve a su padre, un zombie viejo y gordo. Rodríguez, Sanmartín e Isabel van en camino, pero son capturados por otros zombies. Santo llega a tiempo para salvarla, lucha con el malvado encapuchado y su compañero. El compañero se apuñala a sí mismo con un cuchillo; el jefe de los malvados cae sobre el equipo del laboratorio y se electrocuta. Los zombies echan humo, tiemblan, caen al suelo y desaparecen (incluyendo al padre de Gloria). Se descubre que el malvado es Genaro (que tampoco es ciego). Su cómplice era Rogelio.
1961 Director Benito Alazraki Reparto Armando Silvestre (Sanmartín=Salvaje), Lorena Velázquez (Gloria Sandoval=Gloria Rutherford), Santo (él mismo, El Santo), Jaime Fernández (Rodríguez), Irma Serrano (Isabel), Black Shadow (él mismo), Dagoberto Rodríguez (Almada, inspector de policía), Carlos Agosti (Genaro=Herbert), Ramón Bugarini (Rogelio= Roger, el mayordomo), Martha Arlette (bailarina), Julián de Meriche (Dino Povetti), Fernando Osés (Dorrel López= Harry Dorell), Eduardo Bonada (zombie), Gori Guerrero, Sugi Sato, El Bulldog, Firpo Segura, Joe Silva, Steve Morgan, Indio Cacama, Mario Téxas, Conjunto Antonio Díaz Mena, Picoro (anunciador de ring), Juan Garza (zombie).
©dwilt
©traducción mQh
©ciudadela 57, mayo 2003
Santo Contra Hombres Infernales
Malandras mexicano infiltra banda cubana de traficantes de drogas.
1958 [Mismo director y reparto que Santo Contra Cerebro Del Mal]
Rodada en Cuba al mismo tiempo que Cerebro del Mal, es una película muy mala, prácticamente sin guión ni acción. Joaquín Cordero pretende ser un malandras mexicano que huye de la ley para infiltrar a una banda cubana de contrabandistas de drogas. Santo (al que nunca se nombra) es un agente secreto de la policía que aparece unas pocas veces para pagarle la fianza a Cordero. Al final, la banda es capturada (off screen) y Cordero se reúne con su novia, Irma (Gina Romand). La película termina con una repetición de la escena del aeropuerto de Cerebro del Mal, en la que Enrique Zambrano y Fernando Osés miran el despegue de un avión y hablan de lo heroico que es el Santo, lo que es especialmente extraño, ya que en esta película Osés hace de malvado.
La razón principal por la que ver esta película son sus vistas de la Cuba pre-castrista (de hecho, Castro llegó a La Habana poco después de concluido el rodaje de la película). Cordero está bien; Gina Romand es guapa (es cubana, pero ya había aparecido en varias películas mexicanas), pero no tiene lugar en la trama y se pasa la mayor parte del tiempo mirando preocupada y sacudiendo la cabeza. Santo, como ya dijimos, sólo aparece un par de veces.
©dwilt
©traducción mQh
©ciudadela 57, mayo 2003
1958 [Mismo director y reparto que Santo Contra Cerebro Del Mal]Rodada en Cuba al mismo tiempo que Cerebro del Mal, es una película muy mala, prácticamente sin guión ni acción. Joaquín Cordero pretende ser un malandras mexicano que huye de la ley para infiltrar a una banda cubana de contrabandistas de drogas. Santo (al que nunca se nombra) es un agente secreto de la policía que aparece unas pocas veces para pagarle la fianza a Cordero. Al final, la banda es capturada (off screen) y Cordero se reúne con su novia, Irma (Gina Romand). La película termina con una repetición de la escena del aeropuerto de Cerebro del Mal, en la que Enrique Zambrano y Fernando Osés miran el despegue de un avión y hablan de lo heroico que es el Santo, lo que es especialmente extraño, ya que en esta película Osés hace de malvado.
La razón principal por la que ver esta película son sus vistas de la Cuba pre-castrista (de hecho, Castro llegó a La Habana poco después de concluido el rodaje de la película). Cordero está bien; Gina Romand es guapa (es cubana, pero ya había aparecido en varias películas mexicanas), pero no tiene lugar en la trama y se pasa la mayor parte del tiempo mirando preocupada y sacudiendo la cabeza. Santo, como ya dijimos, sólo aparece un par de veces.
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Santo Contra los Zombis
Científico loco forma banda de zombies que secuestran a niños huérfanos para someterlos a experimentos científicos.
Fue la primera película del Santo hecha en México y, a diferencia de dos versiones previas rodadas en Cuba, el mito del Santo ya estaba firmemente consolidado. Por ejemplo, las secuencias iniciales muestran a Santo en el ring mientras está siendo aclamado por la multitud (que lo pasea en hombros), señalándolo no sólo como luchador profesional sino como un ídolo de multitudes. Además, no es solamente un luchador que ha caído por casualidad en la lucha contra el crimen, sino que tiene de verdad un cuartel secreto con todo tipo de aparatos electrónicos. También le consulta la policía.
Sin embargo, la película todavía usa raramente al Santo y este tiene muy pocos diálogos -consecuentemente, tiene poca personalidad.
Santo Contra los Zombies está razonablemente producida. Hay, curiosamente, una breve escena de diálogo filmada contra un telón proyectado, de una calle que parece rara, ya que el rodaje se hizo en locaciones. También se usan telones en las escenas de diálogos en coche, aunque esto es más normal (la película no llega al extremo de El Barón del Terror, que usa telones proyectados obvios y decorados de estudio minimalistas en casi todos los exteriores).
Los decorados son apropiados, siendo el mejor la caverna en el que se mantiene a los zombies, que es extraordinaria.
Las escenas de lucha parecen haber sido rodadas en el estudio: sólo se muestra a la primera hilera de espectadores, el resto del fondo es negro, en contraste con las películas posteriores del Santo, en las que las peleas eran a menudo rodadas ante el público en estadios reales.
La película comienza con una escena en la que Santo y un montón de luchadores se persiguen unos a otros en el ring, y después una larga pelea entre Santo y Black Shadow, supuestamente por el título de peso mediano. Hay otras dos peleas, una de ellas relacionada con la trama: Fernando Osés es un luchador zombie que está siendo controlado por control remoto por el malvado. El malvado sube demasiado el generador de poder y el cuerpo de Osés comienza a echar humo, grita y cae en el ring.
Como dijimos arriba, la película empieza con varias tomas de peleas. Después de que Santo retiene su título, los agentes de policía Isabel y Sanmartín llegan al gimnasio y le dicen a Rodríguez, otro detective que es un fan de la lucha libre, que los necesitan en el cuartel general. Gloria Sandoval les dice que su padre, un famoso científico que ha estado estudiando a los zombies en Haiti, ha desaparecido. En casa de Sandoval conocen al tío de Gloria, Genaro, ciego desde que sufrió un accidente en una mina, y Rogelio, el mayordomo. Prometen hacer lo que puedan.
Tres zombies, controlados por un personaje encapuchado a través de un radio, entran a una joyería, noquean al celador (que dispara a uno de ellos en la frente, sin ningún resultado) y usan un raro aparato (como una palanca) para abrir la caja fuerte. Cuando están saliendo con el botín, los agentes de seguridad, respondiendo a la alarma, tratan de pararlos pero son dominados. Al inspector de policía, Almada, le cuesta creer la historia de sus hombres, pero llama al Santo, a través de su radio/-televisión/teléfono, pidiendo ayuda (más tarde, Santo es capaz de usar este aparato para espiar en el despacho de Almada y del malvado encapuchado, sin que se ofrezca una explicación). Rodríguez también le pide ayuda al Santo para recuperar al padre de Gloria: "No es un boxeador, es alguien que lucha contra el crimen".
Sanmartín e Isabel tratan de recuperar las joyas perdidas contactando a Povetti, un ex reducidor que ahora tiene un nightclub. Povetti alega que no sabe nada del asunto, pero más tarde se lo encuentra muerto. A través de su sistema de televisión, el Santo se entera de que los zombies están siendo enviados a secuestrar niños del orfelinato de la ciudad para usarlos en experimentos y llega a tiempo para impedirlo. Sanmartín e Isabel llegan después, luego Rodríguez (pero ningún policía uniformado; quizás estaban almorzando). Los zombies noquean a los tres héroes (Isabel se ha quedado en el coche) y se van. Santo y otros los persiguen, pero el malvado principal hace explotar por control remoto el coche de los zombies.
Más tarde Santo salva a Isabel de una pareja de zombies. El malvado decide matar a Santo en el ring: sus secuaces secuestran al púgil, Dorrel, al que convierten en zombie. Cuando Santo está peleando con él en el cuadrilátero, Dorrel se sobrecalienta, empieza a echar humo, grita y cae al suelo. Santo se da cuenta de que su rival usa un cinturón metálico, como el que llevan los zombies. Se dirige al departamento de Dorrel a buscar pistas y dos zombies le caen encima. Casi le quitan la máscara (en una toma rara, Santo se queda boquiabierto cuando un zombie se le queman los cables después de un golpe en el cinturón los ojos de Santo se salen de sus órbitas y su boca cuelga abierta bobamente, exponiendo la mayor parte de la parte de abajo de la cara). Los zombies huyen.
A Gloria la secuestran y la llevan al cuartel de los zombies. Ahí ve a su padre, un zombie viejo y gordo. Rodríguez, Sanmartín e Isabel van en camino, pero son capturados por otros zombies. Santo llega a tiempo para salvarla, lucha con el malvado encapuchado y su compañero. El compañero se apuñala a sí mismo con un cuchillo; el jefe de los malvados cae sobre el equipo del laboratorio y se electrocuta. Los zombies echan humo, tiemblan, caen al suelo y desaparecen (incluyendo al padre de Gloria). Se descubre que el malvado es Genaro (que tampoco es ciego). Su cómplice era Rogelio.
1961 Director Benito Alazraki Reparto Armando Silvestre (Sanmartín=Salvaje), Lorena Velázquez (Gloria Sandoval=Gloria Rutherford), Santo (él mismo, El Santo), Jaime Fernández (Rodríguez), Irma Serrano (Isabel), Black Shadow (él mismo), Dagoberto Rodríguez (Almada, inspector de policía), Carlos Agosti (Genaro=Herbert), Ramón Bugarini (Rogelio= Roger, el mayordomo), Martha Arlette (bailarina), Julián de Meriche (Dino Povetti), Fernando Osés (Dorrel López= Harry Dorell), Eduardo Bonada (zombie), Gori Guerrero, Sugi Sato, El Bulldog, Firpo Segura, Joe Silva, Steve Morgan, Indio Cacama, Mario Téxas, Conjunto Antonio Díaz Mena, Picoro (anunciador de ring), Juan Garza (zombie).
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Fue la primera película del Santo hecha en México y, a diferencia de dos versiones previas rodadas en Cuba, el mito del Santo ya estaba firmemente consolidado. Por ejemplo, las secuencias iniciales muestran a Santo en el ring mientras está siendo aclamado por la multitud (que lo pasea en hombros), señalándolo no sólo como luchador profesional sino como un ídolo de multitudes. Además, no es solamente un luchador que ha caído por casualidad en la lucha contra el crimen, sino que tiene de verdad un cuartel secreto con todo tipo de aparatos electrónicos. También le consulta la policía.Sin embargo, la película todavía usa raramente al Santo y este tiene muy pocos diálogos -consecuentemente, tiene poca personalidad.
Santo Contra los Zombies está razonablemente producida. Hay, curiosamente, una breve escena de diálogo filmada contra un telón proyectado, de una calle que parece rara, ya que el rodaje se hizo en locaciones. También se usan telones en las escenas de diálogos en coche, aunque esto es más normal (la película no llega al extremo de El Barón del Terror, que usa telones proyectados obvios y decorados de estudio minimalistas en casi todos los exteriores).
Los decorados son apropiados, siendo el mejor la caverna en el que se mantiene a los zombies, que es extraordinaria.
Las escenas de lucha parecen haber sido rodadas en el estudio: sólo se muestra a la primera hilera de espectadores, el resto del fondo es negro, en contraste con las películas posteriores del Santo, en las que las peleas eran a menudo rodadas ante el público en estadios reales.
La película comienza con una escena en la que Santo y un montón de luchadores se persiguen unos a otros en el ring, y después una larga pelea entre Santo y Black Shadow, supuestamente por el título de peso mediano. Hay otras dos peleas, una de ellas relacionada con la trama: Fernando Osés es un luchador zombie que está siendo controlado por control remoto por el malvado. El malvado sube demasiado el generador de poder y el cuerpo de Osés comienza a echar humo, grita y cae en el ring.
Como dijimos arriba, la película empieza con varias tomas de peleas. Después de que Santo retiene su título, los agentes de policía Isabel y Sanmartín llegan al gimnasio y le dicen a Rodríguez, otro detective que es un fan de la lucha libre, que los necesitan en el cuartel general. Gloria Sandoval les dice que su padre, un famoso científico que ha estado estudiando a los zombies en Haiti, ha desaparecido. En casa de Sandoval conocen al tío de Gloria, Genaro, ciego desde que sufrió un accidente en una mina, y Rogelio, el mayordomo. Prometen hacer lo que puedan.
Tres zombies, controlados por un personaje encapuchado a través de un radio, entran a una joyería, noquean al celador (que dispara a uno de ellos en la frente, sin ningún resultado) y usan un raro aparato (como una palanca) para abrir la caja fuerte. Cuando están saliendo con el botín, los agentes de seguridad, respondiendo a la alarma, tratan de pararlos pero son dominados. Al inspector de policía, Almada, le cuesta creer la historia de sus hombres, pero llama al Santo, a través de su radio/-televisión/teléfono, pidiendo ayuda (más tarde, Santo es capaz de usar este aparato para espiar en el despacho de Almada y del malvado encapuchado, sin que se ofrezca una explicación). Rodríguez también le pide ayuda al Santo para recuperar al padre de Gloria: "No es un boxeador, es alguien que lucha contra el crimen".
Sanmartín e Isabel tratan de recuperar las joyas perdidas contactando a Povetti, un ex reducidor que ahora tiene un nightclub. Povetti alega que no sabe nada del asunto, pero más tarde se lo encuentra muerto. A través de su sistema de televisión, el Santo se entera de que los zombies están siendo enviados a secuestrar niños del orfelinato de la ciudad para usarlos en experimentos y llega a tiempo para impedirlo. Sanmartín e Isabel llegan después, luego Rodríguez (pero ningún policía uniformado; quizás estaban almorzando). Los zombies noquean a los tres héroes (Isabel se ha quedado en el coche) y se van. Santo y otros los persiguen, pero el malvado principal hace explotar por control remoto el coche de los zombies.
Más tarde Santo salva a Isabel de una pareja de zombies. El malvado decide matar a Santo en el ring: sus secuaces secuestran al púgil, Dorrel, al que convierten en zombie. Cuando Santo está peleando con él en el cuadrilátero, Dorrel se sobrecalienta, empieza a echar humo, grita y cae al suelo. Santo se da cuenta de que su rival usa un cinturón metálico, como el que llevan los zombies. Se dirige al departamento de Dorrel a buscar pistas y dos zombies le caen encima. Casi le quitan la máscara (en una toma rara, Santo se queda boquiabierto cuando un zombie se le queman los cables después de un golpe en el cinturón los ojos de Santo se salen de sus órbitas y su boca cuelga abierta bobamente, exponiendo la mayor parte de la parte de abajo de la cara). Los zombies huyen.
A Gloria la secuestran y la llevan al cuartel de los zombies. Ahí ve a su padre, un zombie viejo y gordo. Rodríguez, Sanmartín e Isabel van en camino, pero son capturados por otros zombies. Santo llega a tiempo para salvarla, lucha con el malvado encapuchado y su compañero. El compañero se apuñala a sí mismo con un cuchillo; el jefe de los malvados cae sobre el equipo del laboratorio y se electrocuta. Los zombies echan humo, tiemblan, caen al suelo y desaparecen (incluyendo al padre de Gloria). Se descubre que el malvado es Genaro (que tampoco es ciego). Su cómplice era Rogelio.
1961 Director Benito Alazraki Reparto Armando Silvestre (Sanmartín=Salvaje), Lorena Velázquez (Gloria Sandoval=Gloria Rutherford), Santo (él mismo, El Santo), Jaime Fernández (Rodríguez), Irma Serrano (Isabel), Black Shadow (él mismo), Dagoberto Rodríguez (Almada, inspector de policía), Carlos Agosti (Genaro=Herbert), Ramón Bugarini (Rogelio= Roger, el mayordomo), Martha Arlette (bailarina), Julián de Meriche (Dino Povetti), Fernando Osés (Dorrel López= Harry Dorell), Eduardo Bonada (zombie), Gori Guerrero, Sugi Sato, El Bulldog, Firpo Segura, Joe Silva, Steve Morgan, Indio Cacama, Mario Téxas, Conjunto Antonio Díaz Mena, Picoro (anunciador de ring), Juan Garza (zombie).
©dwilt
©traducción mQh
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Santo Contra el Rey del Crimen
Episodio 3: Muerte en el Frontón.
Jorge, un jugador de jai alai, está jugando a las cartas en el casino ilegal de don Cosme y pierde una gran cantidad de dinero. Le da a Fredy un pagaré por el dinero, pero el gángster aparece y dice que don Cosme quiere pago inmediato, a menos que Jorge pierde la pelea de la noche. Después de que sale Fredy, Santo entra por la ventana al vestuario.
Escriben en un letrero: "Por razones sentimentales" Jorge participará en la lucha de la noche llevando una máscara. Por cierto se trata de Santo (tomas de distancia muestran a un hombre mucho más chico con los pantalones y camiseta blancos de los pelotaris y una máscara de Santo; los injertos en primer plano muestran al Santo real). Después, Mercedes, la novia de Jorge, abraza a Jorge', pero Santo le muestra al verdadero Jorge, atado y amordazado en un armario. Lo hizo para salvarlo. Pero más tarde esa noche, Fernando recibe una llamada diciéndole que vaya al estadio, donde descubren el cadáver de Jorge.
Santo tiene que luchar con Max Stromberg (este púgil tiene una barbita de chivo y largas patillas; ¿se tratará de Eduardo Bonada?) en el estadio (se ve una toma del luminoso de la Arena de México al inicio, pero un afiche, en la siguiente, de Arena Coliseo). Durante la pelea, uno de los hombres de don Cosme dispara con un silenciador (con un arma oculta en un estuche de violín con un hoyo para que salga el cañón), pero falla y mata a Stromberg en lugar del Santo.
Dos Cosme secuestra a Virginia y Fernando se dirige al frontón a salvarla. Cuando llega Santo a salvarla, los gángsteres le hacen frente. Don Cosme, usando un sable de caña, comienza a destrozar la máscara de Santo, pero alguien (nunca se explica; posiblemente Conrado) apaga la luz. Cuando la luz vuelve, dos de los gángsteres están muertos en el ring y Santo ha desaparecido. Las luces se apagan nuevamente y durante el apagón le disparan a Hoyer. El Santo aparece con la cesta en su brazo y un montón de pelotas. Noquea (¿mata?) a Fredy y al ayudante enano de don Cosme, luego golpea a don Cosme (quitándole la caña de su mano y el sombrero de la cabeza) hasta que el cerebro confiesa. La policía llega para arrestarlo. El Santo desaparece. "Ése es el Santo, un enigma eterno", dice Fernando, mientras abraza a Virginia.
©http://www.wam.umd.edu/~dwilt/santo.html
©traducción mQh
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Jorge, un jugador de jai alai, está jugando a las cartas en el casino ilegal de don Cosme y pierde una gran cantidad de dinero. Le da a Fredy un pagaré por el dinero, pero el gángster aparece y dice que don Cosme quiere pago inmediato, a menos que Jorge pierde la pelea de la noche. Después de que sale Fredy, Santo entra por la ventana al vestuario.Escriben en un letrero: "Por razones sentimentales" Jorge participará en la lucha de la noche llevando una máscara. Por cierto se trata de Santo (tomas de distancia muestran a un hombre mucho más chico con los pantalones y camiseta blancos de los pelotaris y una máscara de Santo; los injertos en primer plano muestran al Santo real). Después, Mercedes, la novia de Jorge, abraza a Jorge', pero Santo le muestra al verdadero Jorge, atado y amordazado en un armario. Lo hizo para salvarlo. Pero más tarde esa noche, Fernando recibe una llamada diciéndole que vaya al estadio, donde descubren el cadáver de Jorge.
Santo tiene que luchar con Max Stromberg (este púgil tiene una barbita de chivo y largas patillas; ¿se tratará de Eduardo Bonada?) en el estadio (se ve una toma del luminoso de la Arena de México al inicio, pero un afiche, en la siguiente, de Arena Coliseo). Durante la pelea, uno de los hombres de don Cosme dispara con un silenciador (con un arma oculta en un estuche de violín con un hoyo para que salga el cañón), pero falla y mata a Stromberg en lugar del Santo.
Dos Cosme secuestra a Virginia y Fernando se dirige al frontón a salvarla. Cuando llega Santo a salvarla, los gángsteres le hacen frente. Don Cosme, usando un sable de caña, comienza a destrozar la máscara de Santo, pero alguien (nunca se explica; posiblemente Conrado) apaga la luz. Cuando la luz vuelve, dos de los gángsteres están muertos en el ring y Santo ha desaparecido. Las luces se apagan nuevamente y durante el apagón le disparan a Hoyer. El Santo aparece con la cesta en su brazo y un montón de pelotas. Noquea (¿mata?) a Fredy y al ayudante enano de don Cosme, luego golpea a don Cosme (quitándole la caña de su mano y el sombrero de la cabeza) hasta que el cerebro confiesa. La policía llega para arrestarlo. El Santo desaparece. "Ése es el Santo, un enigma eterno", dice Fernando, mientras abraza a Virginia.
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Santo Contra el Rey del Crimen
Episodio 2. La Mafia.
Fernando y Virginia tienen una pelea sobre su certeza de que una banda de gángsteres determina el resultado de los deportes. Santo envía a Fernando uno de sus radio-relojes pulsera en gratitud por sus acciones en el ring.
En un restaurante de carretera (con un combo de jazz -Begoña-Palacios aparece en una escena como un cliente que brinca y baila), los hombres de don Cosme tratan de convencer a un pelotari de perder su match, pero el deportista rehúsa. Fernando está de acuerdo con Virginia en que hay una conspiración. Cuando algunos de los gángsteres lo atacan, Santo ayuda a Fernando. El Hombre de la Máscara de Plata es también un cruzado por la justicia.
Esa noche en el frontón, Fredy (uno de los hombres de Cosme) le dice al testarudo púgil (Sumalacarregui) que van a apostar a que él ganará, de modo que puede seguir adelante y pelear bien; en lugar de eso, pelea apostas muy mal. Tony, un pelotari al servicio de don Cosme, dispara una pelota en la nuca de Sumalacarregui, matándolo (la pelota es algo más pequeña que una pelota de béisbol, pero tan dura como una de golf y alcanza una velocidad de hasta 180 millas por hora; desde fines de los 60, los cascos para los jugadores son obligatorios). La muerte es explicada como producto de un accidente.
Más tarde, Santo atrapa al borracho y destrozado Tony y trata de que este confiese, pero el boxeador es asesinado antes de que pueda hablar. Virginia escribe una historia sobre los asesinos y Santo advierte a Fernando de que su vida está en peligro.
©http://www.wam.umd.edu/~dwilt/santo.html
©traducción mQh
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Fernando y Virginia tienen una pelea sobre su certeza de que una banda de gángsteres determina el resultado de los deportes. Santo envía a Fernando uno de sus radio-relojes pulsera en gratitud por sus acciones en el ring.En un restaurante de carretera (con un combo de jazz -Begoña-Palacios aparece en una escena como un cliente que brinca y baila), los hombres de don Cosme tratan de convencer a un pelotari de perder su match, pero el deportista rehúsa. Fernando está de acuerdo con Virginia en que hay una conspiración. Cuando algunos de los gángsteres lo atacan, Santo ayuda a Fernando. El Hombre de la Máscara de Plata es también un cruzado por la justicia.
Esa noche en el frontón, Fredy (uno de los hombres de Cosme) le dice al testarudo púgil (Sumalacarregui) que van a apostar a que él ganará, de modo que puede seguir adelante y pelear bien; en lugar de eso, pelea apostas muy mal. Tony, un pelotari al servicio de don Cosme, dispara una pelota en la nuca de Sumalacarregui, matándolo (la pelota es algo más pequeña que una pelota de béisbol, pero tan dura como una de golf y alcanza una velocidad de hasta 180 millas por hora; desde fines de los 60, los cascos para los jugadores son obligatorios). La muerte es explicada como producto de un accidente.
Más tarde, Santo atrapa al borracho y destrozado Tony y trata de que este confiese, pero el boxeador es asesinado antes de que pueda hablar. Virginia escribe una historia sobre los asesinos y Santo advierte a Fernando de que su vida está en peligro.
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Santo Contra el Rey del Crimen
"Nunca hagas daño a nadie; nunca engañes a nadie; dedícate en cuerpo y ama a defender a los débiles y castigar implacablemente a los malos".
Es la primera de tres películas del Santo que estuvieron largo tiempo perdidas, de 1961, que rellenan el hueco entre Santo Contra los Zombis y Santo vs. las Mujeres Vampiros, es una entrada importante en la filmografía del Hombre de la Máscara de Plata. Aunque no tiene elementos fantásticos, y Santo no es central para la trama, Santo Contra el Rey del Crimen incluye una versión única de la historia del origen del Santo y es reforzado por un buen reparto. La trama gira sobre el jai alai (cesta), que no es exactamente un tema muy conocido (aunque también apareció, prominentemente, en la película negra de Roberto Gavaldón, La Noche Avanza, de 1951).
Un grupo de jóvenes sale de la escuela. Uno de ellos, Beto (Fernando Curiel, probablemente el hijo del director), ve a una pandilla de chicos de más edad atormentando a un cachorro que pertenece a una niñita. Beto reta al jefe de los matones y lo está derrotando de buena ley cuando los amigos del matón intervienen y golpean a Beto. Al llegar a casa, el amable criado Matías (Augusto Benedico, con su pelo teñido de negro) trata de hacerle entrar desapercibido, pero el padre semi inválido de Beto, el señor de la Llata, lo descubre. Beto le cuenta lo que pasó, y su padre dice: "No me esperaba nada menos de ti. Siempre acudes en ayuda de los necesitados". Entonces le pregunta si ha oído hablar del Santo. "Es el personaje de una leyenda, no?", dice Beto.
El señor de la Llata abre un compartimento secreto detrás de un retrato que cuelga de la pared; dentro hay una máscara de plata. El hombre más viejo era el Santo, protector de los débiles durante muchos años, antes de que su salud le fallara. La tradición había comenzado muchos siglos antes y cada miembro varón de la familia había portado la máscara para luchar contra el mal. "Así que yo podría ser el Santo", dice Beto. Su padre asiente, pero sólo si su hijo muestra un carácter fuerte y obedezca ciertos preceptos: "Nunca hagas daño a nadie; nunca engañes a nadie; dedícate en cuerpo y ama a defender a los débiles y castigar implacablemente a los malos". Si no puedes con la tarea, dice el señor de la Llata, quema la máscara antes de que caiga en manos extrañas. También agrega que una vez que se transforme en el Santo, debe anteponer sus deberes al cuidado de sí mismo y de su familia.
Así pasan los años. Roberto, ahora todo un hombre (tomado por detrás, con su voz doblada), acaba de ganar el campeonato de lucha libre. Sin embargo, Matías le recuerda una conversación de Roberto con su padre años antes (su padre había muerto pocos meses después). "Sé cual es mi deber y estoy dispuesto a cumplirlo", dice Roberto. Matías le recuerda que tiene que renunciar a todo, incluyendo el cinturón del campeonato. "Pónme la máscara, Matías", dice Roberto y se transforma en el Santo. Matías lo lleva a través de un pasaje secreto hacia un laboratorio en el subterráneo de la casa, que está lleno de aparatos para luchar contra el crimen. Una de las últimas invenciones del padre de Roberto era un X Alpha, un radio-reloj pulsera.
Al día siguiente, los periódicos están llenos de titulares sobre la desaparición del famoso atleta Roberto de la Llata. No saben que han comenzado su carrera como el Santo.
La escena cambia hacia el frontón (el estadio de jai alai). Para los no entendidos, el jai alai es un deporte similar al balonmano o squash, pero los jugadores llevan una cesta de mimbre, larga y curva, en un brazo, usándola para lanzar y recoger la pelota.
Los detectives de policía Fernando y Conrado, junto con la novia reportera de Fernando, Virginia, se encuentran entre el público mirando la pelea. Virginia observa que un espectador (Hoyer) hace señales a uno de los púgiles que, subsecuentemente, pierde la pelea. Virginia está irritada, porque había apostado al otro, pero Fernando desdeña sus sospechas de que la pelea estaba arreglada. Pero realmente lo estaba: el corpulento don Cosme (haciendo constantemente llamadas internacionales para apostar o hacer negocios) maneja una red de apuestas que emplea a Fredy, Hoyer y otros gángsteres.
A Virginia la envían a cubrir el match por el campeonato entre el misterioso recién llegado, Santo, y otro (Fernando Osés, aunque no se le llama por el nombre). La pelea es larga y brutal (Osés y Santo son buenos rivales), y Osés queda con la cara ensangrentada. Virginia ve que uno de los cómplices de Hoyer echa algo (ácido) en la toalla de Santo cuando Matías -haciendo de ayudante de Santo- no está mirando. Ella grita para advertirles y se arma una pelea en el ring. Santo agradece a Virginia; él gana el cinturón del campeonato.
1961 Director Federico Curiel Reparto Santo (él mismo), Fernando Casanova (Fernando Lavalle), Ana Bertha Lepe (Virginia), Beto El Boticario (Conrado), Begoña Palacios (bailarina de club), René Cardona [Sr.] (Sr. de la Llata), Yolanda Ciani (Mercedes, novia de Jorge), Augusto Benedico (Matías), Guillermo A. Bianchi (don Cosme), Víctor Velázquez (Morales, editor), Fernando Osés (primer rival del Santo en el ring), Enrique Couto (jefe de policía), Alberto Mariscal (Tony), Enano Santanón (ayudante de don Cosme), Francisco Curiel (Roberto de la Llata, como niño), Fredy Guzmán Jazz Combo, Tito Novaro (matón Hoyer sp?), Antonio Raxel (Fredy, matón), María Cecilia Leger (madre de Virginia), Picoro (anunciador), Juan Garza y Vicente Lara Cacama (matón), Eduardo Bonada (Max Stromberg), Aquiles Elorduy y José Luis Salsamendi jugadores de jai alai)
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Un grupo de jóvenes sale de la escuela. Uno de ellos, Beto (Fernando Curiel, probablemente el hijo del director), ve a una pandilla de chicos de más edad atormentando a un cachorro que pertenece a una niñita. Beto reta al jefe de los matones y lo está derrotando de buena ley cuando los amigos del matón intervienen y golpean a Beto. Al llegar a casa, el amable criado Matías (Augusto Benedico, con su pelo teñido de negro) trata de hacerle entrar desapercibido, pero el padre semi inválido de Beto, el señor de la Llata, lo descubre. Beto le cuenta lo que pasó, y su padre dice: "No me esperaba nada menos de ti. Siempre acudes en ayuda de los necesitados". Entonces le pregunta si ha oído hablar del Santo. "Es el personaje de una leyenda, no?", dice Beto.
El señor de la Llata abre un compartimento secreto detrás de un retrato que cuelga de la pared; dentro hay una máscara de plata. El hombre más viejo era el Santo, protector de los débiles durante muchos años, antes de que su salud le fallara. La tradición había comenzado muchos siglos antes y cada miembro varón de la familia había portado la máscara para luchar contra el mal. "Así que yo podría ser el Santo", dice Beto. Su padre asiente, pero sólo si su hijo muestra un carácter fuerte y obedezca ciertos preceptos: "Nunca hagas daño a nadie; nunca engañes a nadie; dedícate en cuerpo y ama a defender a los débiles y castigar implacablemente a los malos". Si no puedes con la tarea, dice el señor de la Llata, quema la máscara antes de que caiga en manos extrañas. También agrega que una vez que se transforme en el Santo, debe anteponer sus deberes al cuidado de sí mismo y de su familia.
Así pasan los años. Roberto, ahora todo un hombre (tomado por detrás, con su voz doblada), acaba de ganar el campeonato de lucha libre. Sin embargo, Matías le recuerda una conversación de Roberto con su padre años antes (su padre había muerto pocos meses después). "Sé cual es mi deber y estoy dispuesto a cumplirlo", dice Roberto. Matías le recuerda que tiene que renunciar a todo, incluyendo el cinturón del campeonato. "Pónme la máscara, Matías", dice Roberto y se transforma en el Santo. Matías lo lleva a través de un pasaje secreto hacia un laboratorio en el subterráneo de la casa, que está lleno de aparatos para luchar contra el crimen. Una de las últimas invenciones del padre de Roberto era un X Alpha, un radio-reloj pulsera.
Al día siguiente, los periódicos están llenos de titulares sobre la desaparición del famoso atleta Roberto de la Llata. No saben que han comenzado su carrera como el Santo.
La escena cambia hacia el frontón (el estadio de jai alai). Para los no entendidos, el jai alai es un deporte similar al balonmano o squash, pero los jugadores llevan una cesta de mimbre, larga y curva, en un brazo, usándola para lanzar y recoger la pelota.
Los detectives de policía Fernando y Conrado, junto con la novia reportera de Fernando, Virginia, se encuentran entre el público mirando la pelea. Virginia observa que un espectador (Hoyer) hace señales a uno de los púgiles que, subsecuentemente, pierde la pelea. Virginia está irritada, porque había apostado al otro, pero Fernando desdeña sus sospechas de que la pelea estaba arreglada. Pero realmente lo estaba: el corpulento don Cosme (haciendo constantemente llamadas internacionales para apostar o hacer negocios) maneja una red de apuestas que emplea a Fredy, Hoyer y otros gángsteres.
A Virginia la envían a cubrir el match por el campeonato entre el misterioso recién llegado, Santo, y otro (Fernando Osés, aunque no se le llama por el nombre). La pelea es larga y brutal (Osés y Santo son buenos rivales), y Osés queda con la cara ensangrentada. Virginia ve que uno de los cómplices de Hoyer echa algo (ácido) en la toalla de Santo cuando Matías -haciendo de ayudante de Santo- no está mirando. Ella grita para advertirles y se arma una pelea en el ring. Santo agradece a Virginia; él gana el cinturón del campeonato.
1961 Director Federico Curiel Reparto Santo (él mismo), Fernando Casanova (Fernando Lavalle), Ana Bertha Lepe (Virginia), Beto El Boticario (Conrado), Begoña Palacios (bailarina de club), René Cardona [Sr.] (Sr. de la Llata), Yolanda Ciani (Mercedes, novia de Jorge), Augusto Benedico (Matías), Guillermo A. Bianchi (don Cosme), Víctor Velázquez (Morales, editor), Fernando Osés (primer rival del Santo en el ring), Enrique Couto (jefe de policía), Alberto Mariscal (Tony), Enano Santanón (ayudante de don Cosme), Francisco Curiel (Roberto de la Llata, como niño), Fredy Guzmán Jazz Combo, Tito Novaro (matón Hoyer sp?), Antonio Raxel (Fredy, matón), María Cecilia Leger (madre de Virginia), Picoro (anunciador), Juan Garza y Vicente Lara Cacama (matón), Eduardo Bonada (Max Stromberg), Aquiles Elorduy y José Luis Salsamendi jugadores de jai alai)
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