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Murió Edie Adams


Actriz galardonada con un Tony. A los 81.
[Jon Thurber] Murió Edie Adams, la actriz y cantante galardonada con un Tony que era quizás mejor conocida -entre una generación de telespectadores- como la seductora portavoz comercial de Muriel Cigars. Tenía 81 años.
Adams, viuda del legendario comediante Ernie Kovacs, murió el miércoles en el Hospital y Centro Médico West Hills por complicaciones de una neumonía y cáncer, informó su hijo Josh Mills.
La seductora pelirroja (a veces rubia) ganó un Tony en 1957 por su retrato de Daisy Mae en la versión musical del cómic de Al Capp, ‘Li’l Abner’, y fue una consumada actriz de cine. Entre sus actuaciones se cuentan ‘El apartamento’ [The Apartment], con Jack Lemmon, Shirley MacLaine y Fred MacMurray, ‘Pijama para dos’ [Lover Come Back], con Doris Day y Rock Hudson, ‘El mejor hombre’ [The Best Man], con Cliff Robertson, y ‘El mundo está loco, loco, loco’ [It’s a Mad, Mad, Mad, Mad World], la producción de Stanley Kramer que ofrecía un quién-es-quién de destacados comediantes y actores cómicos.
Pero fueron sus palabras como portavoz de Muriel Cigars -"¿Por qué no coges uno y lo fumas por una vez?"- de fines de los años cincuenta lo que la hizo famosa.

Adams nació como Elizabeth Edith Enke el 16 de abril de 1927 en Kingston, Pensilvania. Se crió en Grove City, Pensilvania, y Tenafly, Nueva Jersey, y estudió canto y piano en la Juilliard School de Nueva York.
Las puertas se le abrieron después de participar en el programa Talent Scouts, de Arthur Godfrey. Aunque perdió, a un director de televisión que estaba mirando el programa le gustó lo que vio y la contrató en julio de 1951 para que representara a una cantante en un programa de Filadelfia que tenía como protagonista a Kovacs.
Sin ensayos, y sin censura, el programa de Kovacs era lo mejor de la televisión en vivo y muy imprevisible. Los críticos lo llamaban "excéntrico y surrealista", y pronto se mudó a Nueva York donde se convirtió en un programa matinal de la CBS llamado ‘Kovacs Unlimited’. Adams tenía que actuar y cantar como la comparsa de Kovacs.
Más tarde ese mismo año, Adams fue contratada para hacer el papel de Eileen en la producción de Broadway de la comedia musical de Leonard Bernstein, ‘Wonderful Town’. El programa, basado en la comedia ‘My Sister Eileen’ de 1940, recibió excelentes reseñas por la producción y por Adams.
Escribiendo para el New York Times, el crítico Brooks Atkinsom observó: "La señorita Adams se mueve con ese elusivo personaje con la mayor facilidad, manteniéndolo fresco y encantador y agregándole apenas suficiente mundanería para hacerlo más digerible".
Unos años más tarde, fue anunciada como Edith Adams para el papel de Daisy Mae en el musical de Johnny Mercer y Gene de Paul, ‘Li’l Abner’, que también incluía a Stubby Kaye y Julie Newmar. Fue un gran éxito de taquilla en Broadway.
Kovacs y Adams se fugaron a Ciudad de México y se casaron en 1954. Aunque Kovacs era inmensamente popular, con sus programas en CBS, NBC y la Dumont Network, también era muy despreocupado con su dinero. Después de su muerte en un accidente carretero en Los Angeles en 1962, Adams heredó una deuda de cerca de medio millón de dólares, la mayor parte al Servicio de Impuestos Internos.
"En ese entonces medio millón de dólares era un montón de dinero", dijo al Times en 1989, "y declararme en quiebra no forma parte de mi legado familiar".
Trabajando sin cesar como animadora, actuó en clubes nocturnos en todo el país, grabó discos, actuó en su propia serie de televisión en la ABC y apareció en una serie de piezas de teatro, incluyendo ‘Nunsense’, la versión femenina de ‘La extraña pareja’ [The Odd Couple], de Neil Simon, así como ‘Dulce pájaro de juventud’ [Sweet Bird of Youth], ‘Hello, Dolly’, ‘La casa más divertida de Texas’ [Best Little Whorehouse in Texas] y ‘La reina del Oeste’ [Annie Get Your Gun].
Pagó la deuda en cerca de cinco años y se acostumbró a la idea de que su derecho a la fama sería como vendedora.
De acuerdo a su hijo, Kovacs estaba vendiendo cigarros Dutch Master en televisión cuando le pidieron a Adams que publicitara la línea Muriel más fina.
La compañía "le dio mucha libertad de acción en la creación de los comerciales y básicamente los hacía ella misma, apareciendo en un reclame con el saxofonista de jazz Stan Getz y con un cuarteto de barbería en otro", dijo su hijo al Times, el jueves.
Y aunque trataba de que el personaje del comercial fuera un símbolo sexual de cómic, vistiéndose con ceñidos vestidos y tacos altos, la gente en realidad se lo tomaba muy en serio.
En la última década se dedicó a restaurar y conservar los videos y kinoscopios del trabajo televisivo de Kovacs, que se encuentran ahora disponibles en DVD. Hizo la crónica de su vida con el comediante en un libro titulado ‘Sing a
Pretty Song’.
Sin embargo, según su hijo de todos sus trabajos su aparición en ‘El mundo está loco, loco, loco’, con Ethel Merman, Terry Thomas, Sid Caesar y Jonathan Winters, era quizás su recuerdo más añorado, ya que fue rodada poco después de la muerte de Kovacs.
"Pudo volver a reír por primera vez", dijo Mills, su hijo de su matrimonio con el fotógrafo Martin Mills. El matrimonio terminó en divorcio, como su tercer matrimonio con el trompetista de jazz Pete Candoli, que murió en enero.
Su hija, Mia Kovacs, murió en un accidente carretero en 1982, también en Los Angeles.

jon.thurber@latimes.com

30 de octubre de 2008
17 de octubre de 2008
©los angeles times 
[viene de mQh]

Murió Nathan Davis


Actor de teatro y cine. A los 91.
Nathan Davis no empezó a trabajar como actor a tiempo completo hasta que, cerca de cumplir los sesenta, fue despedido de su trabajo como vendedor de productos farmacéuticos en 1976.
Durante los siguientes treinta años, Davis acumuló una impresionante lista de actuaciones en teatro, cine y televisión, aceptando roles que iban desde papeles como amable abuelo hasta astuto gángster.
Davis, 91, murió el martes en el Weiss Memorial Hospital de Chicago, informó su hijo Andrew, un director de cine cuyas producciones incluyen ‘El fugitivo’ [The Fugitive]. Sufría de varias dolencias, entre ellas un enfisema y la enfermedad de Parkinson.
Durante su carrera, Davis trabajó como Studs Terkel en piezas teatrales de 1930 y como Shia LaBeouf en la película ‘La maldición de los hoyos’ [Holes] de 2003, dirigida por su hijo. Hizo de abuelo en producciones del Steppenwolf Theatre de Chicago, Londres, La Jolla y Broadway de ‘Las uvas de la ira’ [The Grapes of Wrath] en 1990. Y tuvo un papel secundario como Gastón en ‘En el Lapin Agile’, en 1994, en la Westwood Playhouse y en el Steppenwolf de Chicago.
Además de ‘La maldición de los hoyos’, Davis puso a su padre en el reparto en películas como ‘Stony Osland’ (1978) y ‘Código de silencio’ (1985). El viejo Davis también apareció en ‘Ladrón’, del director Michael Mann en 1981 y tuvo frecuentes apariciones en televisión en programas como ‘Cheers’ y ‘Frasier’.

Nacido el 22 de mayo de 1917 como el hijo de un inmigrante rumano con oficio de sastre, Davis creció en Chicago y estudió durante un año y medio en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. De regreso en casa, actuó durante la Depresión en el Proyecto Federal de Teatro y en el Chicago Repertory Theater. Fue sargento en Europa durante la Segunda Guerra Mundial.
Entonces en Chicago el radioteatro era una fuente viable de trabajo en los años de posguerra. Pero cuando eso se acabó, Davis empezó a trabajar como vendedor farmacéutico al por mayor. No estaba particularmente orgulloso de su trabajo y se comparaba con el desafortunado Willy Loman, de ‘Muerte de un viajante’ [Death of a Salesman], de Arthur Miller, dijo su hijo.
Actuó de vez en vez en teatro comunitarios, pero cuando en 1976 fue despedido de su trabajo como vendedor, volvió a interesarse en su primera pasión.
La época era propicia, ya que la industria del teatro estaba despegando y al poco tiempo se codeaba con actores como John Malkovich, Gary Sinise y William Peterson.
Además de su hijo Andrew, le sobreviven su esposa durante 67 años, Metta, a la que conoció en clases de actuación; su hijo Richard; su hija Jo Ellen Davis Friedman; siete nitos; y cinco biznietos.

26 de octubre de 2008
17 de octubre de 2008
©los angeles times 
[viene de mQh]

Murió Choi Jin-sil


Fue encontrada muerta. Aparente suicidio.
Seúl, Corea del Sur. Una popular actriz de Corea del Sur, deprimida tras su divorcio y angustiada por rumores que aparecieron sobre ella en la red, fue encontrada muerta el jueves en lo que es aparentemente un suicidio, horas después de que enviara un mensaje de texto diciendo "cuida a mis hijos, sin importar lo que pase".
Choi Jin-sil, 39, conocida como ‘La Actriz de la Nación’, se colgó en el baño de su casa en Seúl, informó Yang Jae-ho, detective de la Comisaría Seocho, de Seúl.
Choi sufría de depresión tras su divorcio en 2004 y estaba preocupada por sus hijos, dijeron a la policía amigos de la actriz. Se sentía angustiada después del suicidio de un colega actor al que se dice que había presionado sobre un préstamo, declaró la policía.
No se encontró ninguna carta de despedida. Sin embargo, Choi envió a un asistente dos mensajes de texto el miércoles noche pidiéndole que "cuida a mis hijos, sin importar lo que pase" y diciéndole "lo lamento", dijo el detective a cargo de la pesquisa.
La madre de Choi dijo a la policía que la actriz volvió ebria cerca de la medianoche del miércoles, llorando y negando los rumores recientes antes de entrar al baño, dijo Yang.
Su madre despertó a la mañana siguiente y encontró cerrada la puerta del baño y pidió ayuda, dijo Yang.
"Dados los resultados de un análisis que no muestra ningún rastro de trauma físico en su cuerpo, concluimos que fue un suicidio", dijo Yang a periodistas. Dijo que se realizaría una autopsia y una investigación.
La noticia de su muerte causó consternación entre sus admiradores, así como entre estrellas de cine y directores en el Festival Internacional de Cine de Pusan, que se inició el jueves la ciudad balneario de Busan. Se observó un minuto de silencio en homenaje a Choi en la ceremonia inaugural.
Choi hizo su debut a fines de los años ochenta, convirtiéndose rápidamente en la preferida del país y ganándose la reputación de ser un éxito de taquilla. También apareció en programas de televisión en horario de máxima audiencia.
La actriz se estaba preparando para la segunda temporada de un drama de televisión, ‘The Last Scandal of My Life’, en la que es una mujer que encuentra el amor con un actor, después de un doloroso divorcio.
Choi misma sufrió un difícil divorcio. Se casó con el famoso jugador de béisbol  Cho Sung-min en 2000, en ese entonces el lanzador del equipo de béisbol profesional japonés, Yomiuri Giants, para separarse en 2002 y divorciarse dos años después.
El deterioro de su relación se convirtió en carne de la prensa amarilla, y culminó con la detención de Cho por haberla atacado. Sus hijos están haciendo la primaria.
Un amigo dijo que Choi estaba preocupada por la educación de sus hijos y sobre su futuro como actriz, y manifestaba a menudo su deseo de morir, dijo Yang. Su madre dijo a la policía que Choi vivía deprimida después del divorcio y estaba tomando sedantes, dijo Yang.
Los rumores de que había prestado dinero al actor y su amigo de toda la vida, Ahn Jae-hwan, que fue encontrado muerto en su coche a principios de septiembre, la molestaron, dijeron amigos y familiares.
Choi negó haber prestado dinero a Ahn y pidió a la policía que investigara para descubrir al que estaba haciendo circular los rumores de que Ahn se había suicidado después de que Choi la presionara por una considerable deuda.
Un empleado de una empresa de seguridad y otro sospechoso están siendo investigados por difamación en el caso, dijo Yang.

20 de octubre de 2008
2 de octubre de 2008
©los angeles times 
[viene de mQh]

Murió Guillaume Depardieu


Falleció el actor francés Guillaume Depardieu de neumonía, a los 37 años.
París, Francia. El actor francés Guillaume Depardieu, que falleció el lunes a los 37 años de edad, era un actor de sensibilidad extrema, durante mucho tiempo opacado por la personalidad y la fama de su padre, Gérard Depardieu.
Guillaume Depardieu murió el lunes en un hospital de la periferia de París, "tras haber contraído un virus que le provocó una neumonía fulminante", indicó Artmedia, agente de su padre.
Hijo de los actores Gérard y Elisabeth Depardieu, nacido el 7 de abril de 1971, Guillaume Depardieu tuvo una juventud rebelde, marcada por la velocidad, la violencia, la droga y el alcohol.
En octubre de 1995 sufrió un accidente de moto a raíz del cual debió ser sometido a 17 operaciones quirúrgicas. El 6 de junio de 2003, debió sufrir la amputación de una pierna, operación destinada a poner fin a los sufrimientos provocados por una infección contraída durante las operaciones.
Actor de sensibilidad extrema, trabajó en unas 20 películas.
Debutó en 1990 en un telefilm de Cyril Collard, ‘Taggers’.
En 1991, actuó por primera vez con su padre en ‘Todas las mañanas del mundo’ de Alain Corneau. Padre e hijo, que mantenían relaciones difíciles, volvieron a encontrarse en los rodajes de dos telefilms de Josée Dayan, ‘Los miserables’ y ‘El conde de Montecristo’.
Hubo que esperar a ‘Aime ton père’ [Ama a tu padre] de Jacob Berger, en 2002, para que se calmara la confrontación entre Guillaume Depardieu y un padre al que reprochaba su ausencia. En esa película, encarnan a un padre y un hijo cuyas relaciones se parecen a las ambos tienen en la realidad, y que Guillaume evocó en 2004 en un libro de entrevistas, ‘Tout donner’ [Dar todo], escrito con el periodista Marc-Olivier Fogiel.
Guillaume Depardieu actuó a las órdenes de Pierre Salvadori en varias películas, entre ella ‘Los aprendice, que le valió en 1996 un César, el Oscar del cine francés.
Trabajó en ‘Pola X’ de Léos Carax, ‘Marthe’ de Jean-Loup Hubert, ‘Piel de ángel’ de Vincent Perez, ‘El farmacéutico de guardia’ de Jean Veber y ‘La duquesa de Langeais’ de Jacques Rivette.
En 2008, dos de sus películas fueron presentadas en el festival de Cannes: ‘De la guerra’, de Bertrand Bonello, y ‘Versalles’, de Pierre Schoeller, en la que interpreta a un vagabundo a la vez tierno y rebelde.
El actor trató de crear en 2003 una fundación destinada a reunir testimonios sobre las enfermedades infecciosas contraídas en los hospitales, pero no logró realizar su proyecto.
"Era un muchacho simpático, conmovedor y excesivo en todo", declaró el lunes a la AFP Alain-Michel Ceretti, fundador de una asociación de ayuda a las víctimas de dichas infecciones.
Guillaume Depardieu tuvo varias veces problemas con la justicia. En junio pasado fue condenado a dos meses de detención por conducir en estado de ebriedad.
Era padre de una niña y, al margen de su carrera de actor, estaba preparando un disco de canciones que quería lanzar en 2009.
En las últimas semanas, había participado en el rodaje en Rumania de un thriller psicológico, ‘La infancia de Icaro’, dirigido por Alexandre Iordachescu.

13 de octubre de 2008
©afp 
rss

Murió Don LaFontaine, la Voz de Dios


Era la voz de sinopsis de películas. A los 68.
[Dennis McLellan] Murió Don LaFontaine, el solicitado narrador fuera de pantalla cuyas sonoras narraciones en varios miles de sinopsis de películas le ganaron el título de ‘El Rey de la Sinopsis’ [The Trailer King]. Tenía 68 años.
LaFontaine, que también fue la voz fuera de pantalla de innumerables cortos y comerciales de radio y televisión, murió el lunes por complicaciones después de ser tratado en el Centro Médico Cedars-Sinaí en Los Angeles, informó su familia. No se especificó su enfermedad.
Era conocido como ‘La Voz de Trueno’ [Thunder Throat], ‘La Voz de Dios’ [The Voice of God] y "el narrador de sinopsis mejor pagado" de Hollywood.
Con una rica de barítono, por la que fue alguna vez comparado con alguien que hablaba desde el fondo de un pozo, LaFontaine narró con gran dramatismo las sinopsis de clásicos del cine, como ‘2001: Una odisea en el espacio’ [2001: A Space Odyssey] ("Un chirriante monolito enterrado deliberadamente por una inteligencia alienígena"), ‘Atracción fatal’ [Fatal Attraction] ("Una mirada que resultó en una velada, un error que lamentaría toda su vida") y ‘El exterminador’ [The Terminator] ("En el siglo 21 se inventaría un arma sin parangón").
La distintiva voz de LaFontaine también se oyó en las sinopsis de ‘Doctor Zhivago’, ‘MASH’, ‘El padrino’ [The Godfather], ‘Los cazafantasmas’ [Ghostbusters], ‘Solo en casa’ [Home Alone], ‘L.A. Confidencial’ [L.A. Confidential], ‘El día de la independencia’ [Independence Day] y en casi cinco mil sinopsis más. También hizo la narración de ‘Indiana Jones’, ‘Rambo’ y las series de ‘Duro de matar’ [Die Hard].
"La industria llora la pérdida de una verdadera leyenda de Hollywood", dijo el martes, en una declaración, Linda Bell Blue, productora ejecutiva de ‘Entertainment Tonight’ y ‘El informante’ [The Insider], de las que LaFontaine fue la voz.
"Don era no sólo la referencia de la comunidad de narradores, sino además ayudaba a todos los que se acercaban a él", dijo. "Las sinopsis y los comerciales de televisión no serán nunca lo mismo".
En una entrevista de 1995 con el San Diego Union-Tribune, LaFontaine dijo: "La gente cree que lo que hago es lo mismo que leer un anuncio radial, pero no es así".
Se consideraba a sí mismo un actor de voz.
"Lo que quieres es que la gente salte de sus butacas, que salga de sus casas, que salga de su complacencia y se metan en la historia", dijo. "Quieres que la sinopsis sea tan convincente que salgan a comprar un ticket para ver cómo termina la película".
A principio de los años noventa, LaFontaine tenía tanto trabajo -contó una vez que podía narrar sesenta comerciales en una semana, y hasta 35 en un día- que estaba ahorrando tiempo trasladándose de trabajo a trabajo en una limusina con chofer. Más tarde empezó a trabajar en un estudio en su casa, donde recibía los guiones por fax.
La melodramática y famosa voz de LaFontaine en las sinopsis -se lo identificaba más a menudo con la frase introductoria: "En un mundo donde..."- se prestaba para ser imitada y provocó parodias de Pablo Francisco y otros comediantes.
Pese a la familiaridad del público con su voz y la ocasional entrevista sobre el tema de la narración fuera de pantalla, LaFontaine trabajaba en relativo anonimato.
Pero eso cambió en 2006 cuando apareció como "el anunciador de las películas" en un comercial de una aseguradora nacional de automóviles, para ayudar a una cliente "real", "y no a una actriz", a contar su historia.
Allá estaba él, el hombre vestido informalmente con un bigote rojizo, con un micrófono en la cocina de una mujer y con auriculares sobre su calva cabeza.
Dice la mujer, con naturalidad: "Cuando llegó la tormenta, nuestros dos coches quedaron totalmente inundados".
LaFontaine, con su voz profunda y de tono dramático, y al acompañamiento de una emotiva música, dice: "En un mundo donde nuestros dos coches fueron totalmente inundados".
La mujer: "Pensamos que pasarían años antes de que nos ayudara alguien".
LaFontaine: "Pero la ayudaba estaba en camino".
La parodia, que fue subida a YouTube, y en la que no solamente se le veía sino también se le identificaba por su nombre, recibió miles de visitas, llevando a un espectador a escribir: "Finalmente pude ver al dueño de esa voz".

LaFontaine nació el 26 de agosto de 1940, en Duluth, Minnesota. Después de trabajar como ingeniero de grabación en el ejército, trabajó como ingeniero y editor de sonido en los National Recording Studios en Nueva York.
A principio de los años sesenta fue destinado a trabajar con el productor de radio Floyd Peterson, que estaba haciendo comerciales radiales para la película ‘Dr. Insólito’ [Dr. Strangelove]. Él y Peterson unieron sus fuerzas en una firma de dos socios. Peterson expandió rápidamente su compañía y se convirtió en uno de los primeros en trabajar exclusivamente en publicidad para la industria del cine.
LaFontaine, que escribía gran parte de los guiones, empezó inesperadamente su carrera como narrador después de que el presentador para un anuncio radial para la película de 1964, ‘Los pistoleros de Casa Grande’ [Gunfighters of Casa Grande] no se presentara a trabajar y fue reemplazado por LaFontaine.
Después de unos años como director de producción para Kaleidoscope Films Ltd., una importante compañía de producción de sinopsis, inició su propia compañía de producción, Don LaFontaine Associates, en 1976.
LaFontaine se incorporó a Paramount Pictures como director del departamento de sinopsis de la compañía en 1978. Después de dejar Paramount como vicepresidente en 1981, volvió a la producción independiente. Luego se dedicó a trabajar más frecuentemente en narraciones fuera de pantalla.
"No creo que vuelva a haber una carrera como la mía", dijo una vez a la revista Swindle. "No se puede repetir. Yo llegué al campo de la publicidad del cine justo cuando estaba naciendo. Tuve la oportunidad de trabajar prácticamente en todos los géneros, generalmente leyendo guiones que había escrito o co-escrito yo mismo. Muchos de los narradores más jóvenes de hoy crecieron oyéndome. Y, para bien o para mal, me convertí en una especie de plantilla de cómo deben leerse las sinopsis".
Le sobreviven su esposa, Nita; sus hijas Christine, Skye y Elyse; y un nieto.

dennis.mclellan@latimes.com

5 de octubre de 2008
3 de septiembre de 2008
©los angeles times 
[viene de mQh

Murió Anita Page


La actriz actuó en una película que ganó uno de los primeros Oscar. A los 97.
El sábado murió, en su casa en Van Nuys, Anita Page, que fue una de las actrices protagonistas de ‘La melodía de Broadway’ [The Broadway Melody], una película de 1929 que fue la primera película de la era sonora en ganar un Academy Award a la mejor película, informó Randal Malone, actor y amigo de la actriz. Tenía 98 años.
Una de las últimas asistentes vivas a la primera ceremonia de la Academy Awards, Page actuó con algunos de los gigantes del cine -incluyendo a Lon Chaney, Ramón Novarro, Buster Keaton y Joan Crawford- en la cima de su carrera.
Su actuación en ‘De millonario a periodista’ [Telling the World], ‘Vírgenes modernas’ [Our Dancing Daughters] -una de las tres películas en las que apareció con Crawford- y ‘Mientras Nueva York duerme’ [While the City Sleep], con Chaney, la convirtieron en una estrella en 1928. A fines de los años veinte, la menuda y rubia actriz estaba recibiendo cerca de diez mil cartas de aficionados a la semana. Se dice que el dictador italiano Benito Mussolini era uno de sus correspondientes habituales.

Page nació como Anita Pomares en Flushing, Nueva York, el 4 de agosto de 1910. Estudió en Escuela Secundaria Washington Irving, en Nueva York, y empezó a trabajar como extra para películas del Paramount Studio en Astoria. Según la biografía en su página web, empezó a trabajar en el cine con un pequeño papel en la película muda de 1925, ‘Un beso para Cenicienta’ [A Kiss for Cinderella]. Al año siguiente tuvo otro discreto papel en ‘Ámalos y déjalos’ [Love ‘Em and Leave ‘Em]. MGM le ofreció un contrato y Page, todavía adolescente, se mudó a Los Angeles. Su madre hizo las veces de secretaria, y su padre fue su chofer.
‘De millonario a periodista’ [Telling the World] (1928) fue su primera película para la MGM. El popular Novarro fue el actor protagonista de ‘Corazón de marino’ [Navy Blues] (1929) y ‘The Flying Fleet’ (1929).
Los momentos álgidos de su carrera incluyen su papel en ‘La pecadora’ [The Easiest Way] (1931), como el primer amor de Clark Gable, y su aparición con Keaton en dos de sus primeras películas sonoras, ‘Estrellados’ [Free and Easy] (1930) y ‘Las aceras de Nueva York’ [Sidewalks of New York] (1931).
Cuando su contrato con MGM terminó en 1933, decidió que ya había tenido suficiente del mundo del cine y se casó con el compositor Nacio Herb Brown, que escribió canciones para ‘La melodía de Broadway’ [The Broadway Melody], pero esa breve unión terminó anulada. En 1936 se casó con Hershel House, un aviador que llegó a ser almirante. La pareja se mudó a Colorado, donde ella se desempeño como una brillante anfitriona.
La pareja tuvo dos hijas. House murió en 1991, y Page volvió a Hollywood y trabajó en algunas películas para divertirse. Tuvo sus últimas apariciones en películas de horror de bajo presupuesto.
La sobrevive su hija Sandra.

3 de octubre de 2008
8 de septiembre de 2008
©los angeles times 
[viene de mQh]

Cosas Insignificantes


Se presentó en el Festival de San Sebastián la película ‘Cosas insignificantes’ [Insignificant Things], de Andrea Martínez Crowther.
Las modestas afirmaciones de su título se ven ampliamente confirmadas en ‘Cosas insignificantes’ [Insignificant Things], un bien intencionado pero estropeado híbrido que pretende entender el corazón humano pero que finalmente no se empina por sobre su ligereza. El propósito de cubrir las insatisfacciones emocionales en diferentes niveles sociales es ambicioso, y aunque la idea central es clara y el tratamiento apto, el trabajo psicológico está lamentablemente ausente, lo que quiere decir que la película no se eleva nunca por encima de lo evocativo. La directora debutante Andrea Martínez Crowther es una gran promesa, pero su paso hacia más allá de algunos festivales de cine tendrá que esperar una siguiente ocasión.
Esmeralda (Paulina Gaitán), una irritable paciente de migraña, vive en Ciudad de México con su madre achacosa y su hermana menor. Trabaja en un restaurante, donde un día Gabriel (Fernando Luján) olvida su billetera con un trozo de papel con un número de teléfono. En un atractivo giro al que el guión realmente no hace justicia, Esme tiene una caja donde guarda los objetos que encuentra en el restaurante, y coloca el papel con el número de teléfono en ella.
El número es el de la hija de Gabriel, con el que, por razones no enteramente claras, no ha hablado en los últimos veinte años pero con el que quiere reconciliarse. Esta arista particular en el guión empieza y termina allí, con el resultado de que Luján pasa abatido largos tramos de la película, explotando la sensiblería.
Otro de los objetos de Esmeralda es un caballito de mar de origami olvidado en una mesa por el doctor Iván (Carmelo Gómez). La amante de Iván es la fotógrafa Eli (Lucía Jiménez), pero sin que ella lo sepa, él tiene un hijo, que está gravemente enfermo, con Paola (Barbara Mori). En esta sección hay suficiente material como para varios culebrones, y se lo siente un poco apresurado; sobre todo Lucía lucha por ganarse la simpatía.
Se repiten varias escenas a medida que las historias se funden unas en otras, pero pese a ser manejadas con impecable destreza, emocionalmente no agregan nada y no pasan más allá de ser meros trucos fílmicos. La cámara lucha tímidamente por ofrecer tomas mágico-realistas, como lo muestra una escena en la que nieva en Ciudad de México, pero hay poco substancia y no logra despertar ninguna emoción. Ciertamente es hora de prohibir los globos de nieve en las películas.
Apropiadamente, la partitura incluye sólo un violín.

Ficha técnica
Cosas insignificantes

A Warner Brothers Pictures International. Distribución en España por Tequila Gang, Manga Films y Media Films en colaboración con TVE. (Ventas internacionales: Bavaria Film, Berlín.) Producción: Bertha Navarro, Luis De Val. Producción Ejecutiva: Guillermo Del Toro. Dirección y guión: Andrea Martínez Crowther.

Reparto
Paulina Gaitán, Barbara Mori, Fernando Luján, Carmelo Gómez, Lucía Jiménez.
Cámara (color): Joseph M. Civit. Montaje: Ángel Hernández Zoido. Música: Leonardo Heiblum, Jacobo Lieberman. Arte: Olín Díaz. Sonido: (Dolby Digital), Matías Barberis, Nerio Barberis. Presentaba en el Festival de Cine de San Sebastián (Zabaltegi New Directors), 23 de septiembre de 2008. Duración: 96 minutos.

2 de octubre de 2008
30 de septiembre de 2008
©variety 
[viene de mQh

Nuestros Desaparecidos


Se presentó en el Festival de Cine Latino de Los Angeles, el impresionante documental de búsqueda personal ‘Nuestros desaparecidos’.
[Robert Koehler] Como un arqueólogo a la búsqueda de una civilización perdida, el director Juan Mandelbaum escudriña pistas y relatos de las víctimas de la sangrienta época de mediados de los años setenta en Argentina en la sensible ‘Nuestros desaparecidos’ [Our Disappeared]. Aunque se inclina demasiado hacia el tipo de documentales PBS -la película será transmitida por la red pública Independent Lens en la primavera de 2009-, refleja la búsqueda personal de Mandelbaum para ajustar cuentas con la época más implacable y violenta de su país. Como puerto de entrada para espectadores que no conocen bien los detalles y contexto político de entonces, este documental es un buen manual; parece ideal para el circuito de festivales de documentales.
Como explica Mandelbaum en su amable relato, él es un sobreviviente de la ‘guerra sucia’ en Argentina, el triste y trágico período entre 1976 y 1983, cuando una junta militar persiguió y detuvo, torturó y asesinó a incontables activistas de izquierdas, partidarios y rebeldes.
Aunque como estudiante simpatizaba con las causas de izquierda y el socialismo, Mandelbaum no era un extremista y, a diferencia de varios de sus amigos, resistió el llamado a rebelarse violentamente contra los militares. Sin embargo, cuando la situación se puso delicada y pensó que su detención era inminente, huyó a Estados Unidos, donde vive y trabaja hasta el día de hoy.
‘Nuestros desaparecidos’ lleva la crónica de su retorno a casa después de treinta años de ausencia, y su búsqueda de su amiga íntima Patricia Dixon, que estaba entre los desaparecidos. En el departamento de sociología de la universidad donde estudió -y donde muchos de sus compañeros de estudio eran radicales-, Mandelbaum encuentra uno de los primeros indicios sobre el destino de Dixon, en una lista del largo de una muralla con los nombres de los alumnos desaparecidos.
(El nombre de Dixon, en un notable vínculo cinematográfico, está junto a los nombres de los padres de la directora Albertina Carri, cuya ‘Los rubios’ [The Blondes] sigue siendo la película más creativa a la hora de examinar la tragedia nacional).
Con la ayuda de la hermana menor de Dixon, Alejandra, Mandelbaum reconstruye la terrible serie de episodios que condujeron a su detención y desaparición. Habitualmente la junta enviaba a agentes de paisano en coches sin matrícula para secuestrar a sus enemigos políticos, a los que no se volvía a ver nunca más.
Pero antes de que la película llegue al capítulo final sobre el destino de Dixon, nos proporciona un hábil estudio de los ineptos intentos de los revolucionarios argentinos, empezando con la imposible alianza de peronistas, maoístas y leninistas, que ese oponían a la junta.
Los trabajadores de los sindicatos de ultraderecha que apoyaban al ex presidente Juan Perón y los estudiantes de ultraizquierda no estaban destinados a trabajar juntos durante demasiado tiempo y Mandelbaum lamenta la creación, por algunos en la izquierda, de células paramilitares, la mayoría de las veces dirigidas por un grupo conocido como los montoneros.
Fue este grupo, y los círculos en su entorno, los que se convirtieron en el principal objetivo de la junta después de una serie de ataques de los montoneros. A diferencia de los largometrajes y documentales anteriores sobre los desaparecidos en Argentina, el trabajo de Mandelbaum proporciona el contexto esencial de lo que fue una violenta guerra civil. Mandelbaum equilibra este material -hecho incluso más substancial con asombrosos materiales de archivo, entre ellos un clip de televisión donde aparece el entonces secretario de Estado Henry Kissinger, apoyando a la junta- con retratos de familiares y sobrevivientes, creando una dura experiencia.

Ficha técnica
Nuestros desaparecidos

Una producción de Geovision/ITVS, en colaboración con Latino Public Broadcasting. (Ventas internacionales: Geovision, Watertown, Mass.) Producida por Juan Mandelbaum. Producción Ejecutiva: Sally Jo Fifer. Co-productor: David Carnochan. Dirección y guión de Juan Mandelbaum.
 
Reparto
Alejandra Dixon, Mercedes Dipino, Rafael Belaustegui, Ruth Weisz. Narrador: Juan Mandelbaum.

Cámara (color, DV): Vicente Franco. Montaje: David Carnochan. Música: Gustavo Moretto. Proyectada en el Los Angeles Latino Film Festival, 16 de septiembre. Duración: 99 minutos.

2 de octubre de 200830 de septiembre de 2008
[viene de mQh]
©variety