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pan y cine y el santo

Asesinos de Otros Mundos


Con un germen traído de la Luna, unos malvados quieren conquistar el planeta.
Sinopsis: cuatro personas son matadas por una misteriosa mancha de horrible aspecto (un hombre tiene tanto terror que apenas puede aguantarse la risa cuando la ve). O´Connor, jefe de la policía de seguridad interior, recibe una llamada en la que le informan de algunos crímenes cometidos -y son tan serios que sólo un hombre puede resolverlos: ¡el Santo! Santo llega al despacho. O´Connor le cuenta que cuatro personas han sido asesinadas, aunque la causa de la muerte aún se desconoce. Sus cuerpos presentan horribles mutilaciones. Tres de las víctimas eran personas importantes en economía; la última conducía un coche robado, y su identidad sigue siendo desconocida. Dice el Santo: "Eso me hace pensar que es el trabajo de un criminal y no sólo un accidente desafortunado".

O´Connor y Santo reciben una llamada en su terminal de televisión privado: Malkosh les dice que quiere 10 millones de dólares en lingotes de oro, sino caerán más muertos. El jefe le dice al Santo: "No toleramos el chantaje. Puede no ser más que un loco". Santo: "Bueno, por lo menos tenemos 24 horas para investigar". Sin embargo, 24 horas más tarde nada más se sabe, aunque tampoco se han cometido más crímenes. O´Connor: "Justo lo que pensaba, era solamente alguien que se estaba aprovechando de nuestros problemas".
Pero otra víctima de la mancha se aparece por la calle, y entonces la mancha invade un laboratorio y mata a tres personas. El jefe no sabe qué hacer ni qué decirle a sus superiores. Malkosh llama de vuelta: "No me prestaste atención. Hice lo que te dije. Ahora hay tres científicos muertos". Santo lo confirma: el profesor Chamberlain, su esposa y su hija aparecen muertos. Malkosh dice que todavía quiere su oro y que tienen 48 horas para reunirlo, y que entonces dónde deberán dejarlo en avión. Aunque el jefe repite que no hay que ceder al chantaje, el Santo está en desacuerdo. "No tenemos alternativa, tenemos que pagar. Pero tengo un plan".
El avión cargado de oro despega, pero pierde el contacto de radio. Malkosh les dice a los pilotos dónde aterrizar, y se encuentra con ellos, junto con algunos matones. Pero el Santo se ha escondido en el avión y derrota a los villanos sólo para ser capturado por el mismo Malkosh. El villano lo conduce a un estadio secreto. "Sólo te dejo vivir por la curiosidad de saber quién es el Santo", le dice. "Tienes tres oportunidades de vivir". Santo derrota a dos gladiadores y debe entonces enfrentar a un hombre lanzallamas. Le quita la metralleta a uno de los guardias, mata a los malos y hiere a Malkosh. "Has derrotado a mis mejores hombres", dice el malo, "pero sigues siendo humano". Santo lleva a Malkosh a un laboratorio donde el villano le muestra una roca lunar debajo de una cúpula de cristal. Malkosh ha raptado al profesor Bernstein. Dentro de la roca hay unos microorganismos durmientes que crecen rápidamente cuando se les expone al aire. "Son inteligentes, voraces y viciosos. Crecen hasta alcanzar formas gigantescas, como un cáncer". Bernstein quería usar a la criatura lunar para ayudar a la humanidad, pero Malkosh la quería para chantajear al mundo. Bernstein (que tiene otro pedazo de la roca) es prisionero del antiguo socio de Malkosh, Boris Licur, que quiere conquistar el mundo con el germen seleno. Entretanto, la roca lunar se ha reproducido: otra mancha·, y este se pega a Malkosh. Santo escapa en el avión y se comunica por radio con O´Connor. "Tuve que dejar el oro. Está seguro, pero no puedo llevarlo ahora mismo. El asesino es un monstruo de otra galaxia. Avisa a seguridad nacional". Entretanto, el Santo sale a buscar a Bernstein.
Pero sólo encuentra a Karen, la hija de Bernstein. La dicer que la ayudará a encontrar a su padre. Licur y sus hombres los atacan, pero son rechazados. Uno de los rufianes es capturado e interrogado en el cuartel de la policía, pero no habla. Licur, sin embargo, no deja nada al azar. Todos sus matones portan unos elásticos de cuellos que contienen un gas venenoso que es expulsado cuando Licur aprieta uno de los botones de su pulsera. Mata así a sus propios hombres. Karen es secuestrada por Licur y sus hombres, y la ponen un elástico en su hermoso cuello.
Santo y O´Connor encuentran al hombre muerto en la cárcel. ¨Era nuestra única pista¨, dice O´Connor. Pero el Santo dice que el hombre tenía en su zapato una clase especial de suelo, que sólo se encuentra en la apenas poblada región montañosa cercana. Santo sale a investigar el escondite de Licur. Debe encontrar a Bernstein rápidamente para salvar al mundo de la mancha lunar. Entonces descubre que Karen ha sido secuestrada.
El profesor le cuenta a Licur que es demasiado peligroso usarla mancha selena. Licur le pide que le enseñe a usarlo, o le pedirá a Karen que use el gas venenoso. Aunque el profesor dice que no sabe cómo se controla a la mancha, Licur le da diez minutos de tiempo para entregarle esa información. Los encierra en un pequeño cuarto. Licur y su ayudante leen las notas de Bernstein, pero sólo pueden decir que la luna selena ha de ser guardada sin aire para que mantenga durmiente a los gérmenes. Santo llega al escondite, pero es descubierto por los hombres de Licur. Después de una titánica batalla, entra en la casa sólo para descubrir que la mancha ha sido liberada (se ha comido en realidad a la novia de Licur). Santo permite que la mancha ataque a Licur, pero quita a Bernstein y Karen sus elásticos. El trío huye de casa cuando la mancha empieza a comerse a los hombres de Licur.
Perseguido a través del país por la mancha, el Santo y sus amigos se refugian en una caverna llena de gas venenoso. El luchador le dice a Karen y al profesor que deben nadar hacia la salvación a través de un río subterráneo, y pone fuego al gas de la caverna, atrapando a la mancha para siempre en la caverna ahora sin aire.

1971 Director Rubén Galindo Adaptación Ramón Obón Guión Ramón Obón, Rubén Galindo Reparto Santo (él mismo), Juan Gallardo (Boris Licur), Sasha Montenegro (Karen Bernstein), Carlos Agosti (Malkosh), Marco Antonio Campos Viruta (Jefe O'Connor), Patricia Borges, Carlos Suárez M. (Dr. Bernstein), Gerardo Zepeda R. (rufián de Licur), Sonia Fuentes, César Valentino, Carlos Guarnero, Armando Acosta (víctima), Marcelo Villamil (víctima).

©dwilt

©traducción mQh
©ciudadela 68, abril 2004
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Anónimo -

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