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pan y cine y el santo

Murió Billie Mae Richards


Actriz canadiense mejor conocida como la voz de Rudolph, el Reno de la Nariz Roja.
[Valerie J. Nelson] Murió Billie Mae Richards, actriz canadiense mejor conocida como la voz de Rudolph, el Reno de la Nariz Roja [Red-Nosed Reindeer] de la prolongada serie de televisión de dibujos animados de 1964. Tenía 88 años.
Richards, que había sufrido varios derrames, falleció el viernes en su casa en Burlington, Canadá, al oeste de Toronto, informó Rick Goldschmidt, que documentó la historia de ‘Rudolph, el Reno de la Nariz Roja’ [Rudolph the Red-Nosed Reindeer] y sus productores.
Como la mayor parte del reparto, Richards era una veterana de la radio canadiense cuando los productores viajaron al norte para reunir las voces para el programa basado en la canción ‘Rodolfo, el Reno de la Nariz Roja’ [Rudolph the Red-Nosed Reindeer], de 1949.
A principio de los años sesenta, las radionovelas eran todavía populares en Canadá y proporcionaban a los productores toda una gama de actores de voz, dijo Richards a la revista Filmfax en 2005.
Su talento -ser capaz de hablar como un niño- era bien conocido cuando aceptó el papel de Rudolph, el inadaptado reno que salva la Navidad en la película de dibujos animados. Fue anunciada como ‘Billy Richards’, lo que dejaba su identidad en la incógnita.
"Los niños no me creen cuando mis nietos les cuentan que Rudolph es su abuela", dice Richard en la entrevista en Filmfax, aunque agregó que podría probarlo, reproduciendo la voz inmediatamente.
Los productores Arthur Rankin y Jules Bass también fueron a Canadá porque allá podían grabar las voces del especial de televisión a precios más convenientes, dijo Goldschmidt.
El narrador Burl Ives, que prestaba su voz a Sam el Hombre de las Nieves [Sam the Snowman], era el único famoso de la película. También fue el único actor en conseguir derechos continuados, un tema que causó el resentimiento de Richards y los otros canadienses en la producción cuando ‘Rudolph’ se convirtió en un clásico que todavía se proyecta en las vacaciones.
Obtuvo derechos residuales durante tres años, un acuerdo que consideraba un "tema delicado", dijo Richards al National Post de Toronto en 2000.
Sin embargo, Rudolph siguió siendo su papel favorito, dijo Richards una vez, y retomó ese rol en dos entregas más, ‘El brillante año nuevo de Rudolph’ [Rudolph’s Shiny New Year’ (1976) y ‘La Navidad de Rudolph y Frosty en julio’ [Rudolph and Frosty’s Christmas in July’] (1979).
Sea lo que fuere que hiciera Rudolph, "por hacía por alguna razón", dijo en la entrevista con Filmfax. "Es por eso que es tan popular. Eso y Burl Ives, naturalmente".

Nacida en 1921 en Toronto, su padre era un vendedor de platería que había intentado hacer carrera en el teatro.
A los dos años Richards estaba siguiendo lecciones de baile y a los cinco estaba bailando y cantando en revistas de teatro.
Durante la Segunda Guerra Mundial Richards se enroló en la Armada canadiense y actuó para las tropas en Canadá y Europa.
Después de la guerra estudió en la Academia de Artes Radiofónicas Lorne Greene de Toronto y empezó a trabajar en la Canadian Broadcasting Corp.
Richards trabajó en radioteatro durante veinticinco años y tuvo su más grande éxito representando a un niño llamado ‘the Kid’ en ‘Jake and the Kid’, que se transmitió en los años cincuenta.
Apareció en más de veinticinco proyectos de cine y televisión, incluyendo la serie Care Bears y series de televisión de dibujos animados.
Cuando quedó claro que sería recordada por dar voz a Rudolph, "realmente se alegró", dijo Goldschmidt.
Como dijo Richards en la National Public Radio en 2004: "¿Qué mejor legado que dejar una serie que todo el mundo adoraba?"
Para 2005, Richards era madre de cuatro hijos y abuela de doce nietos.
28 de septiembre de 2010
14 de septiembre de 2010
©los angeles times
cc traducción mQh


Murió Kevin McCarthy


Actor. Conocido, entre otras películas, por su papel en ‘La invasión de los ladrones de cuerpos’.
[Anita Gates] Murió el sábado en el Cape Cod Hospital en Hyannis, Massachusetts, Kevin McCarthy, el afable actor de mandíbula cuadrada que cosechó elogios en el escenario y en la pantalla por su actuación en ‘La muerte de un viajante’ [Death of a Salesman], pero que será siempre mejor conocido como la estrella de la película de ciencia ficción de 1956, ‘La invasión de los ladrones de cuerpos’ [Invasion of the Body Snatchers; Muertos vivos; La invasión de los usurpadores de cuerpos]. Tenía 96 años y vivía en Sherman Oaks, California.
Su deceso fue confirmado por su hija Lillah McCarthy.
McCarthy, cuya hermana fue la célebre escritora Mary McCarthy, tenía 35 años y era un veterano con siete obras en Broadway cuando Elia Kazan lo aproximó para el papel de Biff, el superficial hijo mayor de Willy Loman en el drama ‘Muerte de un viajante’ en Londres, la obra de 1949 sobre las ilusiones y el hombre corriente con que Arthur Miller ganara el Premio Pulitzer. Su retrato de Biff en la versión cinematográfica de 1951 le significó una nominación al Oscar al mejor actor secundario.
Cinco años y cuatro insignificantes películas más tarde, McCarthy fue contratado para una película B de bajo presupuesto sobre una pequeña ciudad de California donde los vecinos son gradualmente reemplazados por vainas del espacio exterior. Las vainas, parecidas a pepinos gigantes, echan burbujas y espuma a medida que se convierten lentamente en espeluznantes y huecos duplicados de los vecinos del pueblo.
Miles Bennell (Mr. McCarthy), un guapo médico soltero, y Becky Driscoll (Dana Wynter), una bella divorciada, pasan la película tratando de evitar convertirse en vainas (permaneciendo despiertos, porque la transformación toma lugar cuando la gente duerme) y avisando a los otros.
La película, seleccionada para el Registro Nacional de Cine [National Film Registry] en 1994 y declarada como una de las diez mejores películas de ciencia ficción de la historia del cine por el Instituto Americano del Cine [American Film Institute] en 2008, llegó a ser considerada como una metáfora de la paranoia de la época de la caza de brujas contra los comunistas.
Pero el actor principal, como otros muchos fans de cine de la época, lo veía de otro modo, como una advertencia contra el conformismo ciego.
"Realmente pensé que giraba sobre el inicio de un tipo de vida en que los ejecutivos tratan de decirte cómo vivir, qué hacer, cómo comportarte", dijo McCarthy al The Bangor Daily News en Maine en 1997.
Con los años, McCarthy pudo aceptar la inmortalidad que adquirió como actor de culto con ‘La invasión de los ladrones de cuerpos’, aunque tuvo cientos de roles en otros largometrajes y series de televisión (incluyendo múltiples apariciones en series como ‘Studio One’ en los años cincuenta y ‘The District’, en 2000), al mismo tiempo que continuaba su carrera en el teatro. Recorrió Estados Unidos como Harry S. Truman en el espectáculo unipersonal ‘Give ’Em Hell, Harry’ durante veinte años.

Kevin McCarthy nació el 15 de febrero de 1914 en Seattle, hijo de Roy Winfield McCarthy y Therese Preston. Los dos murieron durante la epidemia de influenza de 1918 y sus cuatro hijos fueron enviados a vivir con familiares en Minneapolis. Después de cinco años de vivir en condiciones casi dickensianas, descritas por en las memorias de la señora McCarthy, los más pequeños se fueron vivir con la abuela paterna.
Tras terminar la secundaria en Wisconsin, McCarthy estudió en la Escuela de Servicio Exterior de la Universidad Georgetown, con la idea de iniciar una carrera diplomática. Sin embargo, cambió de opinión y cambió su universidad por la de Minnesota, donde se interesó en la actuación.
Tras mudarse a Nueva York, debutó en Broadway en 1938 en ‘Abe Lincoln in Illinois’. Su carrera fue interrumpida por la Segunda Guerra Mundial, en la que sirvió como agente de la policía militar. Después de su licenciamiento, se convirtió en un temprano miembro del Actors Studio, el bastión del Método en Nueva York.
Pese a sus éxitos en el cine y la televisión, McCarthy nunca dejó el teatro. Las dieciocho obras de Broadway en las que trabajó, incluyen ‘Winged History’, de Moss Hart (en la que fue anunciado como el Sargento Kevin McCarthy), el drama político ‘Advise and Consent’ [Tempestad sobre Washington], ‘Three Sisters’ [Tres hermanas], de Chejov, y la irreverente ‘Happy Birthday, Wanda June’ [Feliz cumpleaños, Wanda June], de Kurt Vonnegut.
McCarthy dominó rápidamente y destacó en roles como juez, general, político y otros hombres de poder -a veces no muy simpáticos. En ‘Flamingo Road’, la sensiblera serie de televisión de los años ochenta, fue un codicioso millonario de una pequeña ciudad de Florida. En la pantalla, ‘Loco por la novia’ [The Best Man] (1964), hizo de matón de un candidato a la presidencia, especializado en trucos sucios, y tuvo un rol político igualmente innoble en ‘Su distinguida Señoría’ [The Distinguished Gentleman] (1992). En ‘El chip prodigioso’ [Innerspace] (1987) fue un retorcido espía industrial; en ‘Buffalo Bill y los indios’ [Buffalo Bill and the Indians] (1976), un avaro publicista.
Y aunque no tuvo muchos papeles en ciencia ficción después de ‘La invasión de los ladrones de cuerpos’, apareció en la comedia de horror ‘Piraña’ [Piranha] (1978), como un científico loco que cría un pez asesino. También apareció en un remake de 1978 de ‘La invasión de los ladrones de cuerpos’ como un hombre que se arroja contra el coche conducido por Donald Sutherland (actor estelar del remake), gritando ‘¡Ayuda! ¡Ya llegaron! ¡Escuchenme!", sonando muy parecido a su personaje en la película original.
Sus tipos malos no eran siempre tan malos. Fue un rudo jugador de poker en ‘El destino también juega’ [A Big Hand for the Little Lady] (1966) y el atractivo pero distante ex marido de Marilyn Monroe en ‘Vidas rebeldes’ [The Misfits](1961).
McCarthy siguió actuando incluso después de llegar a los noventa. Sus últimas apariciones en la pantalla fueron en 2009, en ‘Wesley’ (2008), una película de época del siglo dieciocho, y en el cortometraje ‘I Do’.
Se casó con la actriz Augusta Dabney en 1941, y tuvieron tres hijos. Se divorciaron en 1961. (Dabney murió en 2008). En 1979 se casó con Kate Crane, abogado, y tuvieron dos hijos. Crane le sobrevive, así como sus tres hijas -Lillah, de Los Angeles; Mary Dabney McCarthy, de Cape Cod; y Tess McCarthy, de Nueva York; dos hijos -James Kevin McCarthy, de San Diego; y Patrick McCarthy, de Portland, Oregon; una hijastra -Kara Lichtman, de Boston; un hermano -Preston; y tres nietos. Su hermana murió en 1989.
Los entrevistadores rara vez le preguntaban sobre temas más allá de ‘La invasión de los ladrones de cuerpos’. (Le encantaba contar la historia de que dejó un nostálgico mensaje telefónico desde el otro lado del Atlántico a la señora Wynter: "Becky, soy Miles. ¡Despierta!") Pero en 1991 le contó a un crítico de The San Diego Union-Tribune sobre su idea de que el trabajo era el remedio de muchos males. "Trato de conseguir todo el trabajo que puedo", dijo McCarthy, entonces de 77 años. "Me encanta trabajar. Me encanta estar metido en cosas".
26 de septiembre de 2010
12 de septiembre de 2010
©new york times
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Murió Cammie King Conlon


Fue Bonnie Blue Butler en ‘Lo que el viento se llevó’. Tenía cuatro años cuando fue elegida para representar a la hija de Rhett Butler y Scarlet O’Hara en la clásica película de 1939. También fue la voz del cervatillo Faline en’Bambi’.
[Valerie J. Nelson] Murió Cammie King Conlon, que se lamentaba, bromeando, que era famosa por una experiencia que apenas recordaba, cuando fue la hija de la desdichada Scarlett O’Hara y Rhett Butler en la película ‘Lo que el viento se llevó’ [Gone With the Wind]. Tenía 76 años.
Conlon, cuya breve carrera como actriz de cine incluyó ser la voz del cervatillo Faline, en ‘Bambi’, falleció el miércoles, de cáncer, en su casa en Ft. Bragg, California, informó Bruce Lewis, un amigo.
A los cuatro, apareció como Bonnie Blue Butler por su parecido con sus padres en la película -Vivien Leigh y Clark Gable-, pero sus recuerdos del rodaje de la épica saga de la Guerra Civil de 1939 eran vagos, más como "instantáneas", decía a menudo.
Adoraba al pony negro Shetland que montaba en la película, y recordaba lo perpleja que estaba cuando vio en el estudio lo que parecía ser una niñita vestida exactamente como ella, pero fumando un cigarrillo.
El actor era un hombre adulto, una persona pequeña que era su doble para cuando Bonnie Blue se cae del pony, lo que causa su muerte y un episodio fundamental de la trama: la profunda depresión de Rhett.
En la escena fúnebre que sigue, no podía impedir que sus ojos pestañearan y llevaba una máscara mortuoria cuando Gable la recogía. Se asustó cuando hacían la máscara, y sus lágrimas dejaron visibles huellas en ella, contó Conlon más tarde.
También recordaba que el director Victor Fleming la había sermoneado porque había olvidado sus diálogos.
Dijo: "Cammie, tengo una hija de tu edad y todos estos hombres que ves aquí también tienen familias, que dependen de su trabajo aquí. Tienen que alimentar a sus hijos. Pero si tú no te aprendes tus diálogos, ellos no pueden trabajar", contó al Santa Rosa Press Democrat en 1998.
Conlon -presentada como Cammie King en la película- dijo que jamás volvió a equivocarse.
Se refería orgullosamente a Gable como una "figura paternal" que la protegía.
"Si estaban haciendo demasiadas tomas de alguna escena, diría: ‘Vamos, chicos. Empaquemos, la muñeca está cansada", contó al Orlando Sentinel en 2003.
Ya adulta, apareció regularmente con otros actores de ‘Lo que el viento se llevó" en retrospectivas y eventos en homenaje a la película. En un blog que promociona su libro de memorias ‘Bonnie Blue Butler’, Conlon dijo que era uno de los diez últimos sobrevivientes de ese reparto.
"Siempre que podía, usaba su fama para recolectar dinero para sus causas", dijo Lewis. "Lo hacía de modo muy ligero. No era para nada engreída".

Nació como Eleanore Cammack King el 5 de agosto de 1934, en Los Angeles. Sus padres se divorciaron hacia la época en que se estrenó ‘Lo que el viento se llevó’.
Su madre, Eleanore, era columnista de Los Angeles Examiner y a fines de los años cuarenta se casó con Hebert Kalmus, un científico que fundó la Technicolor Corp.
Conlon se licenció por la Universidad de Carolina del Sur en 1956 en comunicaciones y empezó a trabajar como asistente de producción en ‘Climax!’, una serie antológica de CBS-TV.
Su primer marido, con el que tuvo dos hijos, murió de cáncer. Más tarde se volvió a casar, pero se divorció en 1976.
En 1980, Conlon se mudó a Carolina del Norte y tuvo una larga carrera en relaciones públicas, lo que incluye un periodo para la Cámara de Comercio del Litoral Mendocino [Mendocino Coast Chamber of Commerce].
Después de ‘Lo que el viento se llevó’, tuvo un papel más, prestando su voz como Faline, que retoza con el personaje del título de otra clásica película de Disney: ‘Bambi’, de 1942.
"Todo lo que recuerdo es estar gateando en el suelo de una... cabina de sonido. Y probablemente eso era para hacerme reír, porque eso es lo que yo hago" como el personaje, dijo Conlon en 2005 en National Public Radio.
En el reparto de otra película a principio de los años cuarenta, Conlon enfermó de varicela el primer día del rodaje.
"Ese fue el fin de mi carrera en el mundo del espectáculo", dijo al Times en 1967, aunque más tarde dijo que su madre había querido que tuviera una infancia "normal".
Sobre su papel en una de las más grandes películas de la historia, Conlon decía a menudo: " Alcancé la cumbre a los cinco".
La sobreviven sus dos hijos -Matthew Ned Conlon, de Chicago, y Katie Conlon Byrne, de Hawai, y tres nietos.
15 de septiembre de 2010
3 de septiembre de 2010
©los angeles times
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Murió Glenn Shadix


Actor de carácter. Trabajaba con Tim Burton.
Murió el martes en su casa en Birmingham, Alabama, según informó su gerente personal, Juliet Green, Glenn Shadix, actor de carácter mejor recordado por su retrato del corpulento y pretencioso decorador de interiores Otho en la comedia de fantasmas de 1988,‘Bitelchús’ [Beetlejuice], del director Tim Burton. La hermana de Shadix, Susan Gagne, dijo al Birmingham News que había estado movilizándose en una silla de ruedas y aparentemente se cayó en su cocina y se rompió la cabeza.
Green dijo que el prolífico actor era una de las relaciones profesionales más estrechas de Burton, que lo contrató para ‘Pesadilla antes de Navidad’ [The Nightmare Before Christmas; El extraño mundo de Jack] como la voz del alcalde de Halloweentown y para ‘El planeta de los simios’ [Planet of the Apes] (2001), como el senador Nado.

William Glenn Shadix nació el 15 de abril de 1952 en Bessemer, Alabama, un suburbio de Birmingham. De joven actuaba en producciones teatrales locales. Se mudó a Los Ángeles en los años setenta y trabajó en cine, televisión y teatro, cosechando en 1986 los elogios de la crítica por su papel como Gertrude Stein en ‘Dr. Faustus Lights the Lights’ en el Ensemble Studio Theatre.
14 de septiembre de 2010
9 de septiembre de 2010
©los angeles times
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Murió Claude Chabrol


Murió ayer, a los 80 años, el cineasta francés Claude Cchabrol, un anatomista de las pasiones humanas. El director de ‘El bello Sergio’ y ‘La ceremonia’, entre otras grandes películas, reflejó en su cine las perversas relaciones de clase y de poder, y supo poner al desnudo la mediocridad pequeñoburguesa. Fue, asimismo, hasta el último de sus días, un refinado sibarita.
[Luciano Monteagudo] Se lo veía tan bien, tan a gusto en los festivales, disfrutando no sólo de presentar cada una de sus películas sino también –reconocido sibarita– aprovechando las bondades de cada ciudad para probar sus vinos y manjares, que parece aún más sorpresiva la muerte de Claude Chabrol, ocurrida ayer, a los 80 años, en su casa de París. Director emblemático del cine francés y uno de los padres fundadores de la Nouvelle Vague, Chabrol fue autor de una obra inmensa, tanto por la cantidad (más de sesenta largometrajes llevan su firma) como por el sello personal que le infundió a cada una de sus películas, al punto de que vista ahora, en su conjunto, su filmografía parece conformar una unidad indisoluble, apenas dividida en sucesivos capítulos, como si se tratara de una gran novela, cruel y desencantada, sobre la comedia humana.
Desde su primer largometraje, ‘El bello Sergio’ (1958), que abrió las puertas de la Nueva Ola, hasta el último, ‘Bellamy’ (2009), protagonizado por Gérard Depardieu, que pasó injustamente inadvertido por la cartelera porteña, Chabrol siempre abrevó en las fuentes más consecuentes de su cine: las perversas relaciones de clase y de poder; las ridículas formas rituales de la pequeña burguesía, particularmente de provincia; la ambición como siniestro motor social; y la mediocridad humana como horizonte insondable. Que toda esa declarada misantropía se expresara muchas veces con humor –sobre todo en la última etapa de su obra– no le restaba causticidad a su cine. Por el contrario, le sumaba filo, impertinencia, libertad a una obra que no dejaba títere con cabeza. Políticos, magistrados, pequeños comerciantes, trabajadores e incluso analfabetos: nadie quedaba a salvo de su impiadoso bisturí, con el que diseccionaba el cuerpo social.
En esa tarea encontró en Isabelle Huppert un alma gemela, un espíritu afín. Con ella hizo siete de sus mejores películas, desde ‘Niña de día, mujer de noche’ (1978), donde una joven pecosa y frágil pero de mirada siniestra se convertía en la parricida Violette Nozière, hasta ‘La comedia del poder’ (2006), en la que encarnaba a la jueza de instrucción Charmant-Killman, o sea –siguiendo una traducción literal– una encantadora matadora de hombres. Entre esos dos títulos, Huppert también fue para Chabrol la abortista de ‘Un asunto de mujeres’ (1988), que ayuda a sus vecinas a liberarse del estigma de un hijo engendrado por el enemigo durante el infame gobierno de Vichy; la desafiante heroína de Flaubert en ‘Madame Bovary’ (1991); la resentida y violenta femme du ménage de ‘La ceremonia’ (1995), sin duda uno de los mejores films del dúo; la fría estafadora de ‘No va más’ (1997), en pareja con Michel Serrault (otro actor favorito de Chabrol); y el centro más amargo de ‘Gracias por el chocolate’ (2000).
"La admiro tanto...", le reconoció a este cronista durante una entrevista para Página/12 en el Festival de Berlín de 2006. "Lo increíble de Isabelle es que puede interpretar cualquier personaje, con todas sus emociones y sus rasgos físicos. Después de todos estos años, no deja de sorprenderme. No sé, creo que si algún día escribiera un guión para una actriz obesa, lo cual parece imposible para ella, se me aparecería un día tan gorda como la que más y no me quedaría más remedio que darle el papel. Lo notable del caso es que nunca deja de ser ella misma. Tiene esta notable cualidad: puede convertirse en el personaje de la película sin perder su propia personalidad. Isabelle se las ingenia para aportar siempre su propia marca, y eso es lo que le da volumen, dimensión, realidad a su composición. Nos llevamos muy bien y no necesitamos hablarnos mucho, nos basta con darnos mutuamente pequeñas sorpresas en el rodaje. Lo notable de Isabelle es que, al menos yo, no tengo la necesidad de escribir un guión a su medida, como el traje que le corta a uno el sastre. Por el contrario, puedo pensar en un proyecto con gran libertad, tratando de escribir el mejor guión posible, sabiendo que luego, una vez terminado, si a ella y a mí nos parece bien, ella lo va a poder habitar, lo va poder hacer suyo. Ella siempre va a estar muy bien, salvo que el guión sea demasiado estúpido. E incluso si se trata de un guión estúpido, ella siempre va a encontrar la manera de hacer interesante su personaje."
Nacido el 24 de junio de 1930 en el seno de una familia de clase media, Chabrol pasó los años de la Ocupación en el pueblo de Sardent, en la Francia central, una región a la que volvería para rodar su primer largo, ‘El bello Sergio’, donde no la evocó precisamente con buenos ojos. Empujado por sus padres para estudiar Medicina en París, rechazó el mandato familiar y se dedicó a frecuentar los cineclubes del Barrio Latino y la Cinemateca Francesa, donde conoció y se hizo amigo de otros jóvenes que compartían la misma pasión por el cine clásico de Hollywood: Jean-Luc Godard, François Truffaut y Eric Rohmer. Junto a ellos, integraría –bajo la tutela del maestro André Bazin– la legendaria redacción de los Cahiers du Cinéma, que a mediados de los años ’50 desarrolló la teoría del cine de autor y revolucionó la manera de pensar el cine, al punto que aún hoy se percibe su influencia. A su vez, junto con Rohmer, Chabrol escribió en 1957 el primer estudio serio sobre la obra de Alfred Hitchcock, una exhaustiva exégesis formal y temática que fue la piedra basal sobre la cual se construyó luego todo análisis posterior sobre el director inglés.
Simultáneamente, todos empezaron a pasar de la teoría a la praxis. Gracias a una herencia que cobró su mujer, Chabrol pudo producir ‘Le beau Serge’, premiada en el Festival de Locarno 1958 y con la que probó que en Francia se podía hacer cine al margen del sistema de los estudios. Al año siguiente, con Los primos, se llevó el Oso de Oro de la Berlinale 1959 y aunque esa película hoy luce irremediablemente fechada, sentó sin embargo las bases de su cine posterior. Un cine en el que –según la teoría del crítico británico Ronald Bergan– se suelen enfrentar dos personajes de personalidades opuestas, uno de carácter peligroso y dionisíaco y otro representante del orden y el statu quo. Con el paso del tiempo Chabrol fue privilegiando el lado más oscuro de esta dualidad, como lo prueban los psicópatas y asesinos seriales que pueblan una parte importante de su obra y que en apariencia no se distinguen demasiado de cualquier otro ciudadano común: el amable protagonista de ‘El carnicero’ (1970), el simpático sombrerero de ‘Les Fantômes du Chapelier’ (1982), el famoso asesino de mujeres ‘Landru’ (1962) o el motociclista que trae el amor y la muerte en ‘Estas buenas mujeres’ (1960).
La novela policial siempre fue una fuente de inspiración para Chabrol y aunque lo adaptó en apenas dos oportunidades –en ‘Los fantasmas del sombrerero’ y en ‘Betty’ (1992)–, la sombra inmensa de Georges Simenon planea sobre gran parte de su cine. Tanto que el que ahora se convirtió en su largometraje final, ‘Bellamy’, está dedicado a sus dos queridos Georges: el cantante y compositor Brassens y el gran Simenon. Se diría que Chabrol aprendió de Simenon a trabajar a partir de un fait divers, de un vulgar caso policial, que solía tomar de las páginas olvidadas de la prensa amarilla, como fue, por ejemplo, el caso de Violette Nozière. Y como solía hacer Simenon, allí hundía su escalpelo en la que para Chabrol era la única clase social que quedó en Europa, la burguesía, con sus pequeñas miserias cotidianas, su mezquindad, su arribismo, su afán de éxito, de ascenso social y figuración. Que todo esto lo analizara con un humor ácido, vitriólico, con el que iba arrancando –ligeramente, como al pasar– gajos enteros de sus criaturas es el sello que hizo de Chabrol un impiadoso anatomista de las pasiones humanas.
13 de septiembre de 2010
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Murió Clive Donner


Formó parte de la nueva ola de directores británicos de los años sesenta. Antiguo montador, empezó a dirigir en los años cincuenta.
[Dennis McLellan] Murió Clive Donner, director que formó parte de la nueva ola de cine británico de los años sesenta, que hizo ‘¿Qué hay de nuevo, Pussycat?’ [What’s New Pussycat?; ¿Qué tal, Pussycat?]  y ‘Fango en la cumbre’ [Nothing But the Best], en los años sesenta. Tenía 84 años.
Donner, que tenía el mal de Alzheimer, murió el martes en Londres, de acuerdo a un informe en la prensa inglesa.
Antiguo montador que empezó a dirigir a fines de los años cincuenta, Donner se hizo famoso con ‘The Caretaker’ (rebautizada más tarde como ‘The Guest’), un drama de 1963 en una adaptación de Harold Pinter de su propia pieza sobre las interacciones entre dos hermanos y una vampiresa que lleva a casa uno de ellos.
La película, de bajo presupuesto y en blanco y negro, con Alan Bates, Donald Pleasence y Robert Shaw, ganó el premio del jurado del Festival de Cine de Berlín.
Donner hizo después ‘Fango en la cumbre’, una comedia de 1964 con Bates y Denholm Elliott, y ‘¿Qué hay de nuevo, Pussycat?’, una exitosa farsa erótica de 1965, escrita por Woody Allen, que también apareció en la película, y cuyo reparto de actores incluía a Peter Sellers y Peter O’Toole.
"Clive Donner fue una de las principales figuras del cine británico de los años sesenta", dijo Kevin Thomas, crítico de cine de The Times y antiguo redactor. "Había un cierto tipo de fermentación artística en la historia del cine británico en los años sesenta, y él fue una parte importante de eso".
‘Fango en la cumbre’, dijo Thomas, "es claramente su mejor película. Era una ingeniosa y aguda sátira de las mores sociales británicas. Estaba armado con un fabuloso guión de Frederic Raphael, y lo convirtió en una verdadera gema".
Donner, dijo Thomas, "era un director muy de los sesenta, en términos de éxito".
‘Luv’, una adaptación de 1967 de la comedia de Murray Schisgal en Broadway, con Jack Lemmon, Peter Falk y Elaine May, fue una desilusión en la taquilla.
Donner terminó la década con ‘Here We Go Round the Mulberry Bush’, una película de 1968, sobre la adolescencia, y ‘Alfredo el Grande’ [Alfred the Great], un drama histórico de 1969, con David Hemmings y Michael York.
Entre las últimas películas de Donner se encuentran ‘Old Drac’ (1974, titulada originalmente ‘Vampira’), ‘La bomba que desnuda’ [The Nude Bomb] (1980) y ‘Charlie Chan y la maldición de la Reina Dragón’ [Charlie Chan and the Curse of the Dragon Queen] (1981).
Pasó gran parte de los años setenta hasta principios de los noventa trabajando en televisión, dirigiendo a Peter O’Toole en el drama de 1976, ‘Rogue Male’, y a George C. Scott en dos adaptaciones de Dickens: ‘Oliver Twist’ (1982) y ‘Cuento de Navidad’ [A Christmas Carol] (1984).
Nigel Lythgoe, presidente de la Academia Británica de Artes Cinematográficas y de la Televisión, Los Ángeles -y productor ejecutivo de ‘American Idol’-, elogió la obra de Donner como director de la serie de televisión británica ‘Danger Man’ de principios de los años sesenta, con Patrick McGoohan en el papel estelar.
"Y dos de mis películas favoritas de los sesenta eran ‘Here We Go Round the Mulberry Bush’ y ’Qué hay de nuevo, Pussycat?’", dijo Lythgoe. "Era un director de cine icónico y uno de los grandes directores británicos, al que echaremos mucho en falta".

Donner, que no era familiar del director Richard Donner, nació en Londres el 21 de enero de 1926.
A los dieciséis acompañó a su padre, un violinista, a una sesión de grabación de la película de 1943, ‘Vida y muerte del coronel Blimp’ [The Life and Death of Colonel Blimp] en los Estudios Denham, donde el director Michael Powell consiguió un trabajo para el joven Donner en el departamento de montaje.
Donner, que sirvió en la Armada Real en los años cuarenta, empezó a montar películas de principios de los cincuenta, como ‘Madeleine’, ‘Cuento de Navidad’, ‘Genevieve’ y ‘Soy una cámara’ [I Am a Camera]. Hizo su debut como director con el drama policial de 1957, ‘The Secret Place’, cuyo reparto incluía a David McCallum.
La esposa de Donner, la figurinista Jocelyn Rickards, murió en 2005.
13 de septiembre de 2010
10 de septiembre de 2010
©los angeles times
cc traducción mQh

Murió Jackson Gillis


Guionista de televisión.
Murió en Moscow, Idaho, el 19 de agosto, el guionista que escribía para series de televisión, como ‘Lassie’ y ‘Columbo’, de neumonía, informó su hija Candida.
Gillis escribió múltiples episodios de varias series de televisión durante su prolongada carrera, entre ellas ‘Lassie’, de 1954 a 1960; ‘Las aventuras de Superman’ [Adventures of Superman], de 1953 a 1955; ‘Perry Mason’, de 1956 a 1960;  ‘Perdidos en el espacio’ [Lost in Space], de 1965 a 1968; ‘Tarzan’, de 1967 a 1968; ‘Misión: Imposible’, de 1970 a 1972; y ‘Columbo’, de 1971 a 1992.
También escribió ‘Las aventuras de Spin y Marty’ [The Adventures of Spin and Marty] y ‘The Hardy Boys: El misterio del tesoro de Applegate’ [The Hardy Boys: The Mystery of the Applegate Treasure], que eran seriales en el programa de ‘El club de Mickey Mouse’ [Mickey Mouse Club].

Jackson Clark Gillis nació el 21 de agosto de 1916 en Kalama, Washington. Su familia se mudó a California cuando él era adolescente y estudió en la Escuela Secundaria Sacramento. Estudió en la Cal State Fresno y egresó de Stanford en 1938, con una licenciatura en inglés.
Gillis se casó en 1941 con la actriz Patricia Cassidy, a la que conoció en el Barter Theatre en Virginia. Ella murió en 2003.
Se enroló en el ejército durante la Segunda Guerra Mundial como oficial de inteligencia en el frente del Pacífico.
Su carrera como escritor empezó en radio, trabajando para series como ‘The Whistler’ y ‘Let George Do It’. Gillis también escribió las novelas de detectives ‘The Killers of Starfish’ y ‘Chain Saw’.
11 de septiembre de 2010
31 de agosto de 2010
©los angeles times
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Murió Gloria Winters-Vernon


Actriz de la serie de televisión ‘Sky King’, en los años cincuenta. Tras casarse con el ingeniero de sonido Dean Vernon, dejó de actuar.
Falleció en su casa en Vista, California, el 14 de agosto, por complicaciones de una neumonía, la actriz Gloria Winters-Vernon, que fue Penny en la serie de televisión de los años cincuenta, ‘Sky King’, informó su familia.
Como Gloria Winters, apareció en ‘The Life of Riley’, la primera serie de televisión de Jackie Gleason, en 1949 y en 1950.
En ‘Sky King’, un programa de vaqueros de esta época sobre un hacendado de Arizona que pilota un bimotor para vigilar su propiedad en lugar de perseguir a los forajidos a caballo, fue la sobrina del Sky King, Kirby Grant. La serie fue transmitida por NBC y ABC en los años cincuenta.
Oriunda de Los Ángeles, Winters se casó con Dean Vernon, ingeniero en sonido en ‘Sky King’ y finalmente dejó la actuación.
11 de septiembre de 2010
27 de agosto de 2010
©los angeles times
cc traducción mQh