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pan y cine y el santo

Murió Pernell Roberts


Estuvo en el reparto de ‘Bonanza’ y ‘Trapper John, M.D.’
Murió Pernell Roberts, el robusto y guapo actor que asombró a Hollywood cuando abandonó la serie de televisión ‘Bonanza’ en la cúspide de su popularidad y volvió a encontrar la fama años más tarde en la serie ‘Trapper John, M.D.’ Tenía 81 años.
Roberts, el último sobreviviente del clásico reparto del género western murió de cáncer el domingo pasado en su casa en Malibú, informó a Los Angeles Times su esposa Eleanor Criswell.
Aunque alcanzó al estrellato en 1959 como Adam Cartwright, el hijo mayor de una familia de granjeros de Nevada encabezada por el patriarca Ben Cartwright (Lorne Greene), Robert se fastidió con las limitaciones que pensaba que le imponía su personaje en ‘Bonanza’.
"Me dijeron que los cuatro personajes (Greene, él mismo y Dan Blocker y Michael Landon) serían definidos cuidadosamente y que los guiones serían también preparados con cuidado", se quejó a la Associated Press en 1964. "Pero nada de eso ocurrió".
Le molestaba en particular que su personaje, un hombre entrado en la treintena, tenía que acatar continuamente los deseos de su padre viudo.
"¿No es un poco estúpido que tres hombres adultos tengan que pedirle permiso al papá para hacer cualquier cosa?", le preguntó una vez a un periodista.
Roberts aceptó cumplir con su contrato de seis años, pero se negó a prolongarlo, y cuando en 1965 dejó la serie, su personaje fue eliminado con la explicación de que simplemente se había mudado.
‘Bonanza’, con los tres actores restantes, continuó hasta 1973, convirtiéndose en la segunda serie de vaqueros más larga de la historia, después de ‘La ley del revólver’ [Gunsmoke]. Blocker murió en 1972; Greene en 1987; y Landon en 1991.
Cuando Roberts dejó la serie, la impresión general en Hollywood fue que había arrojado tontamente su carrera por la borda y dado la espalda a la fortuna que le habría reportado ‘Bonanza’.
En realidad, durante los siguientes catorce años trabajó en series de televisión y en miniseries, y salió de gira en producciones de teatro, como ‘The King and I’, ‘Camelot’ y ‘The Music Man’.
También trabajó en las series ‘El virginiano’ [The Virginian], ‘Hawaii Five-O’, ‘Misión imposible’ [Mission Impossible], ‘Marcus Welby, doctor en medicina’ [Marcus Welby, M.D.], ‘Banacek’, ‘Ironside’ y ‘Mannix’.
Luego, en 1979, consiguió el rol protagónico en otra serie, ‘Trapper John, M.D.’
El personaje, y no mucho más que eso, fue derivado de la brillante comedia dramática sobre la Guerra de Corea, ‘M-A-S-H’, en la que Wayne Rogers fue el poco convencional Dr. ‘Trapper’ John McIntire, con el Dr. Benjamin Franklin ‘Hawkeye’ Pierce, de Alan Alda.
Rogers dejó la serie después de apenas tres temporadas.
En ‘Trapper John, M.D.’, la Guerra de Corea había terminado casi treinta años antes y el personaje de Roberts era un cirujano de edad mediana y calvo en el San Francisco Memorial Hospital. Ya no luchaba contra las convenciones y había aprendido a tolerarlas con paciencia y un irónico humor.
La serie, elogiada por su serio tratamiento del mundo quirúrgico, fue emitida hasta 1986.
La otra incursión de Roberts en series de televisión fue ‘Los casos secretos del FBI’ [FBI: The Untold Stories] (1991-1993), de la fue su presentador y narrador.

Pernell Roberts Jr. nació en Waycross, Georgia, en 1928. De joven, comentó una vez, "me distinguí por abandonar tres veces la universidad". Después de trabajar en ocupaciones que fueron de fabricante de tumbas hasta remachador de rieles, decidió convertirse en actor.
Roberts trabajó en teatros regionales hasta que fue descubierto en Nueva York, donde ganó el premio Drama Desk en 1956 por su actuación en una producción de Broadway de ‘Macbeth’.
Finalmente se mudó a Hollywood, donde apareció en varias series de televisión y consiguió papeles de carácter en largometrajes como ‘Deseo bajo los olmos’ [Desire Under the Elms], ‘Furia en el valle’ [The Sheepman] y ‘Cabalgar en solitario’ [Ride Lonesome], hasta que ‘Bonanza’ lo convirtió en una estrella.
Tres de los matrimonios de Roberts terminaron en divorcio. Con Vera Mowry, su primera esposa, tuvo un hijo, Jonathan, que murió a los 37 en 1989.

12 de abril de 2010
26 de enero de 2010
©variety
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Murió Jean Simmons


Guapa estrella británica actuó en ‘Espartaco’ y ‘Ellos y ellas’.
[Richard Natale] Murió el viernes en su casa en Santa Mónica, después de luchar contra un cáncer al pulmón, la actriz británica Jean Simmons, que llegó a Estados Unidos por su papel en ‘Hamlet’, de Laurence Olivier, y se convirtió en una actriz principal durante los años cincuenta y sesenta.
Renombrada por su belleza tanto como por su talento como actriz, Simmons pertenecía al grupo de actrices nacidas en el extranjero como Vivien Leigh y Audrey Hepburn, aunque nunca tuvo el éxito internacional de estas. Sin embargo, actuó en decenas de películas importantes, como ‘El fuego y la palabra’ [Elmer Gantry], ‘Espartaco’ [Spartacus] y ‘Ellos y ellas’ [Guys and Dolls].
Simmons también trabajó más tarde en teatro y ocasionalmente en cine, volviendo a hacer papeles de carácter a mediados de los años noventa en películas como ‘Donde reside el amor’ [How to Make an American Quilt].
Nació el 31 de enero de 1929, en Londres, como Jean Merilyn Simmons. A diferencia de la mayoría de las actrices británicas, no estudió teatro y debutó en el cine con ‘Give Us the Moon’, en 1942.
Tuvo papeles secundarios en ‘César y Cleopatra’ [Caesar and Cleopatra], ‘Más allá de las nubes’ [The Way to the Stars; La túnica sagrada] y ‘Mr. Emmanuel’. Luego fue la joven Estella en ‘Cadenas rotas’ [Great Expectations], de David Lean, que le reportó un papel en ‘Narciso negro’ [Black Narcissus].
Pero fue su papel como Ofelia en la película ‘Hamlet’, de Olivier y galardonada con un Oscar en 1948 la que la convirtió en una estrella internacional y que le significó su primera nominación a un Oscar. En 1964 debutó en Broadway en ‘Big Fish, Little Fish’, que cerró antes de llegar al Great White Way. Durante dos años hizo una gira con ‘A Little Night Music’, de Stephen Sondheim, y apareció en películas para la televisión, entre ellas ‘El pájaro espino’ [The Thorn Birds; El pájaro canta hasta morir], ‘El valle de las muñecas’ [Valley of the Dolls] y ‘Un pequeño asesinato’ [A Small Killing]. Simmons trabajó hasta hace poco. Suministró la voz para la versión inglesa de ‘El castillo ambulante’ [Howl’s Moving Castle], de Hayao Miyazaki, y protagonizó el drama sobre una madre y su hijo, ‘Shadows in the Sun’ (2009), del director David Rocksavage.
Le sobreviven sus hijas Tracy, de su matrimonio con Stewart Granger, y Kate, de su matrimonio con Richard Brooks.

12 de abril de 2010
24 de enero de 2010
©variety
cc traducción mQh

Murió Michael R. Fisher


Guionista y productor. Trabajó en ‘Starsky y Hutch’ y ‘Bonanza’.
Murió el 31 de diciembre en Peterborough, Nueva Hampshire, Michael R. Fisher, que escribió y produjo cientos de episodios de televisión para series como ‘Starsky y Hutch’ [Starsky and Hutch], ‘La isla de la fantasía’ [Fantasy Island] y ‘Misión imposible’ [Mission Impossible]. Tenía 69 años.

Nacido en Nueva York, creció en la región de Los Ángeles; su padre, Steve Fisher, también era guionista de cine y televisión.
Michael Fisher empezó escribiendo para series de vaqueros, como ‘Bonanza’, ‘La ley del revólver’ [Gunsmoke] y ‘El virginiano’ [The Virginian]. Luego escribió para ‘Ironside’ y ‘Starsky y Hutch’. Fisher fue productor ejecutivo de ‘La isla de la fantasía’, para la que escribió varios episodios. En los años ochenta fue productor ejecutivo de ‘Misión imposible’ y de ‘True Blue’.
También escribió dos novelas, ‘Cries from the Darkness’ y ‘The Nightmare Man’.
Le sobreviven su esposa Helen, ocho hijos, nueve nietos, una hermana y un hermano.

12 de abril de 2010
18 de enero de 2010
©variety
cc traducción mQh

Sobre Manuel Puig


No creía en Dios, pero sí en Rita Hayworth. Y su vida hasta los créditos se pareció a una película. Rechazado como Bovary, adaptó el cine a la novela y amó hasta el desgarro. Así lo cuenta Ítalo Manzi, autor del libro ‘Mi gran amigo salvaje’.
[Gabriela García] Fue de mañana. A la hora en que las historias hacían rondas en su cabeza. Sentado frente a la máquina y bosquejando a duras penas la segunda escena de ‘Madrid 37’ (un guión encargado por la directora española Marina Cañonero), Manuel Puig sintió la embestida de la muerte. "Llévame al médico", le suplicó a su madre (Male) cuando ésta volvía de la piscina y se encontró al argentino con los ojos hundidos y las manos apretadas contra el vientre.
La escena ocurrió hace veinte años en la vieja casa familiar de Cuernavaca y parece la previa a los créditos de una película. En ésta el escritor que renovó la literatura trasandina es dirigido al quirófano, y posteriormente operado de la vesícula. A los tres días, un sábado y después de comer puré, su corazón hace cortocircuito. Ese día, el 22 de junio de 1990, Coco (así lo llamaban sus cercanos) se reencarna en leyenda.

Sinopsis Vital
Que lo mató la tacañería, que era mitómano, que tuvo dos hijos o que murió de sida. Si hay un mito que encabeza la vida de Manuel Puig es el de Edipo. Soltero y con 58 años, comía por las noches con su madre y sagradamente tenía que llevarle una película de cine americano. Además, si el momento de su muerte los pilló juntos fue porque ésta lo mandó llamar a Río de Janeiro. "La culpa de su muerte la tiene la Male que lo hizo venirse a México porque tenía frío y necesitaba piletas temperadas para la enfermedad del corazón", le dijo un vidente colombiano a Italo Manzi, crítico literario y amigo personal del trasandino, que por estos días promueve un libro de correspondencias titulado en sueco ‘Min vilda vän’, que quiere decir mi gran amigo salvaje. "La madre es un personaje muy especial. Él la quería mucho, pero también estaba a veces harto de ella. Le hizo bien, pero mucho mal también, porque le impidió tener la plena libertad para hacer lo que quería", afirma Manzi.
Nacido en General Villegas, Argentina, el 28 de diciembre de 1932, Puig fue un niño que creció viendo películas en un destartalado cine de provincia. Hijo de Baldomero, un severo fraccionador de vinos ("me echa todos los amigos", decía Manuel) y golpeado en el colegio por su precoz amaneramiento, el niño se refugia en el ensueño de Hollywood y en los sublimes ojos de divas como Bette Davis o Rita Hayworth, estrella de cine con la que titularía años más tarde la famosa novela de 1965 con la que postuló animado por Juan Goytisolo al Concurso Biblioteca Breve de la editorial Seix Barral (‘La traición de Rita Hayworth’) y que, según dice el rumor, no pasó la final por oposición de Mario Vargas Llosa. "Creen que soy un best seller pasajero, no un escritor. Lo mismo pasó con Roberto Arlt hace 30 años", diría más tarde el escritor que caminaba en cámara lenta y suspiraba más de lo que hablaba sobre el rechazo que en un principio causó su obra.
Bebiendo de la gran pantalla, el folletín, la telenovela, el radioteatro o las necrológicas y reivindicando la cursilería, Puig es un autor que envuelve en satín sentimientos como el fracaso, la nostalgia, el dolor y el desamor, entre otros sentimientos que moldea la cultura pop a su antojo. Melodramático, es raro imaginar que haya partido inscribiéndose en los años 50 en la Facultad de Arquitectura de Buenos Aires. Y aunque se cambió al año a Filosofía y Letras, es en 1956 cuando verdaderamente empieza a pasarse películas.
En Roma y gracias a una beca, estudia cine en el Centro Sperimentale di Cinematografia. Escenario que inspira sus primeros libretos y desde donde le cuenta a Manzi, a finales de los ’60, el nacimiento de su vocación literaria. "Ahora una noticia: allá por marzo caí en un pozo de desesperación y a modo de descarga nerviosa se me dio por escribir a tontas (?) y a locas (!!!) y me está saliendo una especie de novela. Los que han visto los primeros capítulos están entusiasmados ¿¿ ???? Jamás me hubiera imaginado meterme en un berenjenal semejante", le escribe al hombre sobre las que se convertirían en los libros ‘La traición de Rita Hayworth’ y ‘Boquitas pintadas’.

Sexacional
Rechazado como la Madame Bovary de Flaubert, Manuel era de esos tipos condenados a los "amores impuros", como le diría a Tomás Eloy Martínez. Enamorado de un obrero que colocaba tuberías de gas en Buenos Aires o de un panadero al que soñaba con enseñarle inglés en Italia, da la impresión de que Puig era de esas estrellas de cine que deben sufrir mucho antes de sonreír.
Por eso la "amistad amorosa" entre él y Manzi es una de las vivencias que le salva la vida. Conocidos en Francia, no fue hasta varios años más tarde que el amor explotó en Buenos Aires. "Nos conocimos en la Ciudad Universitaria de París, cuando él iba rumbo a Londres, donde escribía y trabajaba lavando platos. Recuerdo que no nos caímos nada bien. Él me encontró tímido y pretencioso y a mí me molestaba que hablara en femenino y exagerara la parte gay", cuenta Manzi sobre quien a esas alturas se refería a sí mismo como Rita o Julie (por Julie Christie) y llamaba a sus amantes ocasionales como los amores de Hayworth: Orson, Alí, Dick o Jim. A su vez, tenía nombre de diva para colegas como Carlos Fuentes (Ava Gardner), Tomás Eloy Martínez (Jane Russell) y Mario Vargas Llosa (Elizabeth Taylor).
"O la cortas con eso o lo nuestro se acaba", le rayó la cancha Manzi antes de hacer el amor. Desde entonces no dejaron de encontrarse y escribirse. "Fue un sábado, me acuerdo, y su familia no estaba en Buenos Aires. Era verano y resultó muy lindo y natural. Manuel era siempre divertido, si se ponía celoso era casi en broma porque nunca tuvimos una cosa atada. Tampoco mantuvimos la fidelidad", revela sobre una relación que perduró por treinta años y que el libro retrata con cartas donde se devela un Puig cinéfilo, viajero y soñador. Además destapa su sexualidad. "Es cierto que era gay y le gustaban los hombres, pero tenía muchas relaciones sexuales con mujeres. Puig era bisexual, él decía que era el estado natural del ser humano", explica Manzi. Pero hay también otro rito que narra el libro. El de las noches en que se juntaban a tocar piano y Manuel soñaba con lanzar a Manzi a la fama. Entonando letras ‘Come on, join the party’, originalmente en la voz de Marlene Dietrich en la cinta ‘Witness for the prosecution’, el escritor volvía a respirar como una estrella de cine. "Manuel fantaseaba con una presentación mía y preparaba la publicidad. Había que elegir el nombre. Pero yo me empeñé en que tenía que ser el del héroe del ‘Kalevala’, la epopeya finlandesa. Al fin, Manuel encontró mi sobrenombre: "Rauno, el chico de voz sexacional". Nos reíamos mucho", dice Manzi.

Tangos y Flores
Vanguardista u oscuro como William Faulkner, según la necrológica del New York Times, Coco pensaba que sus libros tenían que ser un buen show. O un tango de esos que te hacen sudar hasta el desgarro. Brutalmente honesto pero a la vez dulce, en el famoso libro adaptado a la pantalla grande ‘El beso de la mujer araña’ queda en evidencia lo que éste pensaba de la homosexualidad ("No existe. Es una proyección de la mente reaccionaria. Estoy convencido de que el sexo carece absolutamente de significado moral", dijo Puig en entrevistas), pero también el dolor que le causó la dictadura argentina. Terminado en México ‘El beso de la mujer araña’, el autor había huido allí después de que su obra ‘The Buenos Aires Affaire’ (1973) había sido censurada en su tierra natal. Además, la historia cuenta que hasta recibió amenazas de muerte de parte de la Triple A.
Por esta razón y por lo desapercibida que pasó ‘El beso de la mujer araña’ en Argentina, es que Manuel falleció padeciendo sentimientos encontrados con una patria que lo consideró en un momento un best seller y un talento que sería devorado y olvidado por el mercado. Y que hoy le rinde honores como uno de los escritores más importantes y novedosos del siglo XX.
La partida de Argentina, sin embargo, lo conduce al renombre internacional. Viajando por Nueva York, Suecia, Londres y Sudamérica, Coco hace lo imposible: adaptar el cine a la novela. De película, se dice que ‘Sangre de amor correspondido’ (1982) lo escribió después de hacer un contrato con un albañil que le permitió registrar con su grabadora su vida. Leyenda que, sin embargo, Italo Manzi desmiente. "Es un invento total. Y hay otra cosa que se dice de Manuel que no es cierta: que era un gran lector. Lo suyo era un talento innato, nunca, en todos los años de relación lo vi leyendo un libro, sólo los hojeaba, excepto los guiones de cine, a los que sometía a un exhaustivo análisis y siempre les encontraba la falla", afirma su amigo.
La razón de su falta de instrucción estaría en el bolsillo. Y el crítico literario lo ejemplifica con la comida. "Manuel podía comer en restaurantes caros de invitado, pero después no gastaba un centavo en comida porque era muy, muy avaro. Tan tacaño que jamás se tomaba un taxi cuando venía del aeropuerto para venir a casa, acá en París. Un día miré por la ventana y estaba arrastrando la valija. Se había venido caminando", expresa con entusiasmo el hombre al que la muerte de Manuel lo pilló en un corredor de su oficina en la Unesco. "Me quedé en shock cuando lo supe y pensé que había sido un accidente aéreo, porque sin avisar a veces tomaba un avión, daba una charla y volvía. Pero después me enteré de que había estado internado, y que si bien la operación había salido bien, se agravó de golpe y el corazón no le resistió. Se habló de que el sábado los médicos no están, pero no sé la verdad de la verdad", confiesa quien vio a Puig por última vez en el ’88, cuando éste todavía estaba viviendo en Río de Janeiro. "Realmente el último encuentro no fue significativo. Recuerdo que me pedía disculpas por no poder ocuparse por mí. Estaba torturado por ‘El beso de la mujer araña’, que había sido un fracaso en teatro en Estados Unidos. No fue un encuentro como todos los otros, donde nos llamaba la atención cómo seguíamos haciendo el amor a través de los años. Después hablamos mucho por teléfono cuando él vino a Italia a trabajar en un guión de Vivaldi que quedó inconcluso. Me llamaba todos los días, mientras no le cobraban", agrega Manzi.

-Su fallecimiento fue repentino. Algunos diarios especularon que lo habría matado el sida. ¿Cuál es tu versión?
-Tenía un gran miedo del sida, pero no lo padeció. Pero sí le tenía miedo a la muerte y a la enfermedad. A propósito de eso, hay un tema que nunca pude tocar a fondo con él. Yo soy muy religioso, siempre lo fui, pero él nunca quería saber nada. Yo pienso que le tenía miedo a la religión. No así al amor.

¿Qué hay de esos hijos que se manifestaron, cuando murió, en la prensa?

¡Ni me lo recuerdes!, yo sabía quiénes eran y todo, pero no eran hijos sino dos mexicanos gays que lo ayudaron mucho, sobre todo en su colección de cine. Lo llamaban "mami" y alguien lo oyó y entonces se inventaron la cosa de los dos hijos. Me dio mucha rabia por las mentiras que se decían.

Su película favorita era ‘Los niños del paraíso’. ¿Te lo imaginas allí ahora?
Todo depende de lo que se crea. En el paraíso tal como se describe en la Biblia, no. Recuerdo que cuando nos conocimos me preguntó si me gustaban las películas de mujeres, yo le dije que no, como tampoco me gustan los western. Pero es gracias al cine y las canciones que lo sigo sintiendo cerca.

12 de abril de 2010
©la nación

Murió Inoue


Director japonés. Tuvo un importante influencia en el cine pop.
[Mark Schilling] Murió el jueves, en Tokio, tras sufrir un derrame cerebral, el director Umetsugu Inoue, que tuvo un gran impacto en el cine popular japonés y de Hong Kong partir de los años cincuenta. Tenía 86 años.
Inoue dirigió 116 largometrajes y casi trescientos dramas para la televisión en una carrera que se extendió durante cinco décadas.

Nacido en Tokio en 1923, Inoue entró al estudio Shintoho en 1947. Dirigió su primera película, ‘Head Cheerleader of Love’ [Koi no oendancho] en 1952, pero alcanzó la fama con chillones musicales al estilo americano protagonizados por la cantante Izumi Yukimura.
En 1955 se trasladó al estudio Nikkatsu, que acababa de reiniciar sus producciones después de un largo paréntesis durante la guerra y posguerra.
Su éxito de taquilla de 1957, ‘The Guy Who Started a Storm’ [Arashi o yobu otoko] sacó firmemente al estudio de sus problemas y lanzó al estrellato a Yujiro Ishihara, que representaba a un vigoroso y desatado baterista de jazz.
La mezcla de Inoue de música, acción y ardientes jóvenes talentos se convirtió en el molde de un nuevo género, llamado Nikkatsu Action, que mantendría a Nikkatsu en los primeros lugares de la taquilla durante casi una década.
En 1960 Inoue dejó a Nikkatsu para convertirse en un director independiente. A partir de 1967 pasó tres meses al año en Hong Kong, haciendo musicales y otras películas para los Shaw Brothers, incluyendo ‘Hong Kong Nocturne’ [Xiang jiang yue ye, 1967] y ‘Hong Kong Rhapsody’ [Hua yue liang xiao, 1968]. Durante sus seis años con los Shaw, dirigió diecisiete películas, la mayoría de las cuales fueron verdaderas minas de oro.
En 1977 Inoue empezó a dirigir para la televisión, haciendo ocasionales películas -la última fue ‘Code Name Black Cat’ (1987). Uno de sus asistentes fue Takashi Niike, que contó sus experiencias con Inoue en su biografía de 2003, ‘Director Poison’ [Kantoku chudoku].
Le sobreviven su esposa Yumeji Tsukioka, ex actriz de sus películas, y una hija.

12 de abril de 2010
15 de febrero de 2010
©variety 
cc traducción mQh]

Murió Steffi Sidney-Splaver


Hija de columnista Skolski apareció en ‘Rebelde sin causa’.
[Pat Saperstein] Murió en Seattle, el 22 de febrero de 2010, por insuficiencia renal, Steffi Sidney-Splaver, hija del columnista de Hollywood, Sidney Skolski, la que fue una de las protagonistas de ‘Rebelde sin causa’ [Rebel Without a Cause] en 1955. Tenía 74 años.
El trabajo de Skolski puso a Sidney-Splaver en contacto con mucha gente del mundo del espectáculo, incluyendo a Shirley Temple, a cuyas fiestas de cumpleaños asistía. En sus charlas públicas sobre su infancia en Hollywood, Sidney-Splaver contaba que James Cagney se paseaba de un lado a otro en el pasillo del hospital con su padre mientras esperaban su nacimiento, que Gary Cooper le regaló su primer cachorro y que Leonard Bernstein tocaba el piano en su casa.
Nacida y criada en Los Ángeles, estudió en el Actors Lab. Tuvo su primer papel como la hija de Eddie Cantor en ‘The Eddie Cantor Story’, en 1955, producida por su padre. También tuvo roles en ‘El reverendo Peter Marshall’ [A Man Called Peter; Pasos de fe], ‘La caldera del diablo’ [Peyton Place; Vidas borrascosas] y ‘Enséñame a querer’ [Teacher’s Pet].
Después de una breve incursión en el mundo de las editoriales, trabajó en la agencia de publicidad Leo Burnett Agency. Tras su matrimonio con Rick Splaver en 1985, fundaron una agencia de relaciones públicas con sede en Beverly Hills, Slaver Associates, que representó a compañías como Pixar. También fue voluntaria del Motion Picture and TV Fund.
En 1998 la pareja se mudó a Washington y continuaron con su empresa en ese estado. También fue voluntaria de Seattlle Rep.
Le sobreviven su marido, una hermana y tres primos.

7 de abril de 2010
3 de marzo de 2010
©variety 
cc traducción mQh

Murió David Mills


Guionista. Ganó un premio Emmy por su trabajo para ‘Bajo escucha’ y ‘Policías de Nueva York’. Murió en Nueva Orleans, donde había estado trabajando para la inminente serie de HBO, ‘Treme’, sobre la ciudad después de Katrina. En 2000, él y David Simon ganaron un Emmy por ‘La esquina’.
[Yvonne Villarreal] Murió David Mills, ex periodista, guionista de televisión y ganador de un Emmy, mejor conocido por su trabajo para ‘Policías de Nueva York’ [NYPD Blue] y ‘Bajo escucha’ [The Wire; Los vigilantes]. Tenía 48 años.
Mills murió el martes aparentemente de aneurisma cerebral en Nueva Orleans, donde había estado trabajando para ‘Treme’, la inminente serie de HBO, declaró el canal el miércoles en una declaración.
Según se lee en un comunicado de prensa, Mills murió en un hospital después de colapsar en el plató durante el rodaje de una escena en el Café du Monde, en el Barrio Francés, para el drama que gira sobre las secuelas del huracán Katrina.
"Tenía un enorme talento", dijo David Simon, amigo y productor ejecutivo con Mills en ‘Treme’, en una declaración. "Amaba las palabras y adoraba las discusiones -pero sin enfadarse ni con malas intenciones. Adoraba discutir sobre ideas. Le encantaba, y pensaba que de una buena discusión surgía algo más inteligente y más profundo".
‘Treme’, en cuyo guión Mills también participó, se emitirá el 11 de abril. Mills empezó a escribir para la televisión en 1993, con un episodio para ‘Homicidio’ [Homicide: Life on the Street], de la NBC, serie engendrada por el libro de Simon. Los amigos se volvieron a unir en la mini serie del HBO, ‘La esquina’ [The Corner], sobre los vecindarios plagados de drogas de Baltimore, que cosechó tres premios Emmy en 2000.
Mills continuó su relación con HBO cuando escribió un episodio para la cuarta temporada de ‘Bajo escucha’ (titulado ‘Soft Eyes’) y, más tarde, volvió a la estación como guionista para las quinta y última temporadas, un periodo que le significó, en 2009, una nominación como Mejor Serie Dramática, del Sindicato de Guionistas de Estados Unidos.
Entre sus otros notables guiones para series de televisión se encuentran episodios de ‘ER’ y ‘Aprendiendo a vivir’ [Picket Fences]. También escribió nueve episodios para ‘Policías de Nueva York’ entre 1995 y 1997. Y pasó un tiempo elaborando sus propias series, aunque sólo la breve serie de NBC, ‘La corporación’ [Kingpin], sobre un cartel de la droga mexicano, llegó a salir al aire.

Nacido el 20 de noviembre de 1961 en Washington, D.C., Mills creció en el nordeste de la ciudad y en sus escritos, documentales o literarios, exploró a menudo las relaciones entre raza, política y cultura. Mills, egresado de la Universidad de Maryland, inició su marcha hacia la producción de guiones para la televisión escribiendo noticias.
Trabajó para el Wall Street Journal antes de convertirse en periodista del Washington Times. Luego, a principio de los años noventa, trabajó como articulista para el Washington Post.
Fue esta experiencia en la prensa la que jugó un papel clave en sus guiones.
"Destacaba mucho la importancia de tener personajes fuertes", dijo Elyce Strong, guionista de televisión que fue asistente de Mills durante algunos años. "Y los acontecimientos actuales jugaban un gran papel en eso. Siempre dijo que la verdad y los casos reales eran las mejores historias. Investigaba sobre todo lo que escribía. Quería que las cosas fueran lo más honestas y precisas posible. Ese era su modo. El único modo".
Y se aferró a la palabra escrita. En su blog, Mills escribió sobre su afinidad con George Clinton y su música funk de los años setenta, entre otras meditaciones ocasionales sobre televisión, películas y problemas sociales.
Vivía en Glendale. Le sobreviven dos hermanas, Blanche y Carroll, de Peoria, Arizona, y Gloria Johnson, de Charlotte, Carolina del Norte; y un hermano, Frankin Mills, de Washington.

7 de abril de 2010
1 de abril de 2010
©los angeles times 
cc traducción mQh

Murió Betty Lou Keim


Actriz de cine y teatro. Apareció en ‘Como un torrente’.
Murió el 27 de enero en Chatsworth, California, de cáncer al pulmón y enfisema, la actriz de cine y teatro Betty Lou Keim. Tenía 71 años.
Keim hizo papeles de niña rebelde, como la sobrina de Frank Sinatra en ‘Como un torrente’ [Some Came Running] y la hija de Ginger Roger en ‘La adolescente rebelde’ [Teenage Rebel]. Esta última era una adaptación de la pieza en Broadway, ‘A Roomful of Roses’, en que la tuvo el mismo papel.

Nacida en 1938 en Malden, Massachusetts, Keim hizo su debut en el mundo del espectáculo en la serie de 1953, ‘My Son Jeep’. Luego siguieron roles en ‘The Philco Television Playhouse’ y ‘The Alcoa Hour’.
En 1956 fue lanzada a la gran pantalla en ‘Pecados del pasado’ [These Wilder Years] y ‘La adolescente rebelde’. En la cúspide de su carrera, estuvo contratada tanto por Fox como por MGM.
Además de ‘Roses’, actuó en Broadway también en ‘Strange Fruit’; ‘Crime and Punishment’, con John Gielgud; y ‘Texas Li’l Darlin’. Su última aparición la tuvo en la serie de NBC de 1960, ‘El representante de la ley’ [The Deputy], con Henry Fonda.
Keim se casó con Warren Berlinger, que también estuvo en el reparto de ‘A Roomful of Roses’ y ‘La adolescente rebelde’ en 1960. Luego dejó el mundo del espectáculo.
Además de Berlinger, le sobreviven cuatro hijos y ocho nietos.

5 de abril de 2010
4 de marzo de 2010
©variety 
[viene de mQh]