Blogia
pan y cine y el santo

Murió Cyd Charisse


Murió Cyd Charisse, la satinada bailarina del cine. A los 86.
[Robert Berkvist] Murió Cyd Charisse, la patilarga belleza cuya elegancia en el baile la convirtió en la memorable compañera de Fred Astaire y Gene Kelly en clásicos musicales de MGM, como ‘Cantando bajo la lluvia’ [Singin’ in the Rain], ‘Melodías de Broadway’ [The Band Wagon] y ‘Brigadoon’. En Los Ángeles, a los 86 años.
Su muerte, en el Centro Médico Cedars-Sinai, fue causada, aparentemente, por un ataque cardiaco, informó su agente Scott Stander.
Charisse surgió en la destellante época de los musicales de Hollywood, y aunque tuvo algunos roles dramáticos, fue en los musicales donde alcanzó un renombre duradero. Esa fama la ayudó a formar un exitoso dúo de baile y canto con su marido, Tony Martin, en clubes nocturnos y en televisión.
En su libro de memorias ‘Steps in Time’, de 1959, Fred Astaire llamó a Charisse una "bella dinamita". Tenía una impactante presencia en el cine: delgada y grácil, con sus cabellos negros como el azabache. Medía un metro setenta, pero con tacos altos y medias largas -un atuendo familiar en ella-, parecía todavía más alta.
Hizo su debut en el cine en 1943 con el nombre de Lily Norwood en ‘Ni con dinero’ [Something to Shout About], con Don Ameche y Janet Blair, y luego pasó casi una década haciendo roles pequeños y a veces anónimos antes de que tuviera su gran despegue. Este vino con ‘Cantando bajo la lluvia’, estrenada en 1952.
Escrita por Betty Comden y Adolph Green, y dirigida por Gene Kelly y Stanley Donen, la película la estableció como una de las actrices más elegantes y seductoras de Hollywood.
Ambientada en el alba de las películas habladas, ‘Cantando bajo la lluvia’ tuvo como protagonistas a Kelly, Donald O’Connor, Debbie Reynolds y Jean Hagen. Charisse apareció en sólo una de las indelebles secuencias de baile indelebles de la película, pero fue suficiente. Durante ‘Broadway Melody Ballet’, con Kelly, fue a la vez una sensual vampiresa y diáfana chica de ensueños.
Un año más tarde, en ‘Melodías de Broadway’ Charisse tuvo su primer rol como protagonista. Dirigida por Vincente Minnelli, con un guión de Comden y Green y canciones de Howard Dietz y Arthur Schwartz, la película contó con Astaire, Charisse, Oscar Levant y Nanette Fabray.
Astaire fue un bailarín y cantante de Hollywood en el ocaso de su carrera que esperaba volver a Broadway y se encontró en un espectáculo con una presumida bailarina (Charisse). La pareja no se ve personalmente hasta que hacen un paseo nocturno en un carruaje a través de un Central Park iluminado por la luna y terminan abrazados lánguidamente a los acordes de ‘Dancing in the Dark’. Una de las secuencias más famosas de la película, sino de la historia del baile en la película, es ‘The Girl Hunt Ballet’, en la que Charisse es la vampiresa de Astaire como detective privado.
En ‘Brigadoon’ (1954),dirigida también por Minelli y adaptada de un programa de Broadway de 1947 de Alan Jay Lerner y Frederick Loewe, Kelly y Van Johnson son dos turistas norteamericanos que tropiezan con un misterioso pueblo escocés que sólo se materializa cada cien años. Kelly se enamora perdidamente de una guapa aldeana, Fiona (Charisse), con la que baila ‘The Heather on the Hill’.

Cyd Charisse nació como Tula Ellice Finklea en Amarillo, Tejas. Aunque algunas fuentes dicen que nació el 8 de marzo de 1921, su representante dijo que el año era 1922. Empezó a tomar lecciones de baile cuando era niña. Sus numerosos cambios de nombre, dice la historia, empezó cuando su hermano tuvo problemas con la pronunciación de ‘hermana’ [sister] y se quedó en ‘Sid’.
Cuando era adolescente, fue enviada a California para estudiar baile y se convirtió rápidamente en miembro del Ballet Ruso de Monte Carlo, una troupe itinerante, bajo el nombre de Felia Sidorova. Hacía una gira en Europa cuando conoció a Nico Charisse, un joven y guapo bailarín y profesor de baile. Se casaron en París cuando ella tenía dieciocho años. En 1942, tuvieron un hijo (Nicky).
A principio de los años cuarenta, Charisse ya había sido descubierta por los cazatalentos de estudios cinematográficos y pronto consiguió su primer papel en el cine, como Lily Norwood. (También apareció anónimamente en 1943, como bailarina, en ‘Mission to Moscow’). En 1946, MGM, entonces la más importante compañía de musicales de Hollywood, firmó un contrato con ella y le dio papeles de poca importancia en varias películas, incluyendo ‘Las chicas de Harvey’ [The Harvey Girls], ‘Hasta que las nubes pasen’ [Till the Clouds Roll By] y ‘Ziegfeld Follies’, en la que bailó con Astaire en la breve secuencia de apertura. Cuando fue escogida para aparecer en ‘Ziegfeld Follies’, el productor Arthur Freed prefirió el nombre de Charisse al de Norwood y lo cambió de Sid a Cyd.
Al año siguiente, Charisse hizo de bailarina una vez más en ‘The Unfinished Dance’, como la niña estrella Margaret O’Brien como estudiante de baile.
Charisse volvió a trabajar con Kelly en el musical de Comden y Green en 1955, ‘Siempre hace buen tiempo’, y formó equipo con Fred Astaire en ‘La bella de Moscú’ [Silk Stockings] (1957). En la última, una actualización de la película de Greta Garbo, ‘Ninotchka’, fue una fría funcionaria soviética que es enviada a París donde conoce y es cortejada por un productor de Hollywood (Astaire). Huelga decir que se derrite por Fred cuando cantan y bailan canciones de Cole Porter como ‘All of You’ y ‘Fated to Be Mated’. Era el crepúsculo del musical en Hollywood.
El matrimonio de Charisse con Nico Charisse terminó en divorcio en 1947. Se casó con Martin en 1948. Le sobreviven su hijo, además de su otro hijo Tony Jr., y su hijo de su primer matrimonio, Nicky.
En noviembre de 2006, Charisse recibió la Medalla Nacional de las Artes, entregada por el presidente Bush en una ceremonia en la Casa Blanca.
Rememorando su trabajo con Kelly y Astaire en una entrevista con el New York Times en 1922, Charisse dijo que su marido, Martin, siempre sabía con quién había estado bailando. "Si me veía amoratada,", dijo, "había sido Gene. Y si era Fred, yo no tenía ni un rasguño".
En una entrevista de 1992 con el Times, recordó haber bailado con Astaire en la exigente coreografía de ‘La bella de Moscú’, y dijo, con admiración: "Fred se movía como si fuera de cristal".
Resultó que ‘La bella de Moscú’ fue su último musical importante. Apareció en algunas películas más, principalmente en roles dramáticos en películas como ‘Party Girl’ (1958) y ‘Dos semanas en otra ciudad’ [Two Weeks in Another Town] (1962). Ella y Martin llevaron su espectáculo nocturno a Las Vegas y otras ciudades. Su última película fue un drama italiano, ‘Private Screenings’ (1989).
En 1992 Charisse tuvo su tardío debut en Broadway en ‘Grand Hotel’, cuando reemplazó a Liliane Montevecchi en el papel protagónico de una famosa pero avejentada bailarina en el Berlín de los años veinte. "Creo que mis bailes fueron mi papel", dijo al Times ese año. "Para mí, se eso se trata el baile. No son solamente los pasos".

30 de junio de 2008
18 de junio de 2008
©new york times
[viene de mQh]

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

1 comentario

Budokan -

Las piernas mas sensuales del género musical. Una belleza irrepetible. Saludos!
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres