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pan y cine y el santo

Murió Percy Rodrigues


[Valerie J. Nelson] El actor negro prefería los personajes con autoridad. A los 89.
Murió Percy Rodrigues, cuyo rol como neurocirujano en la serie de televisión ‘La caldera del diablo' [Peyton Place] de los años sesenta abrió fronteras cuando representó una figura de autoridad en una época en que pocos actores negros recibían esos papeles. Tenía 89 años.
Rodrigues, que también tuvo una larga carrera como actor de voz, murió de insuficiencia renal el 6 de septiembre, en su casa en Indio, informó su esposa, Karen Cook-Rodrigues.
Dotado de una resonante voz y una imponente presencia, Rodrigues llegó a Hollywood desde Broadway en los años sesenta y "luchó respetuosamente por tener roles más dignos", dijo su mujer. "Estaba muy orgulloso de eso".
Según Robert J. Thompson, profesor de televisión y cultura popular en la Universidad de Siracusa: "La televisión no tenía su equivalente de Jackie Robinson. Pero Percy pertenecía a ese pequeño grupo de actores que de modo relativamente discreto empezaron a recibir esos roles que la televisión, en los años sesenta, se mostraba reluctante a otorgar a actores negros".
Cuando Rodrigues fue agregado al reparto a ‘La caldera del diablo' en 1968, el titular del Times anunció: "Rol de Médico para Actor Negro".
"Ese titular realmente lo dice todo", dice Thompson. "Entonces era una gran noticia".
En la misma época Rodrigues era comodoro en un episodio de televisión de ‘Viaje a las estrellas' [Star Trek], "no simplemente un subalterno en el puente", señaló Thompson, y un amargado doctor en la película de 1968, ‘El corazón es un cazador solitario' [The Heart Is a Lonely Hunter].
El año 1968 fue "crucial para los afro-americanos", dice Ron Simon, curador de radio y televisión en el Paley Center for Media en la Ciudad de Nueva York. "Se estaban proyectando un montón de historias complejas sobre los afro-americanos".
Un reportaje en Times de ese año observaba que al menos treinta series semanales, de 72, incluían regularmente a actores, cantantes o bailarines negros. Diahann Carroll fue la primera mujer negra en iniciar su propia serie de comedia, ‘Julia'. Bill Cosby estaba redondeando su innovador rol en ‘Yo espío' [I Spy] y pronto lanzaría su ‘El show de Bill Cosby' [The Bill Cosby Show].
Y Rodrigues, que era un canadiense de origen africano y portugués, se estaba preparando para incorporarse a la última temporada de ‘La caldera del diablo' como el doctor Harry Miles, con Ruby Dee como su esposa.
"¿Por qué no podría ser un neurocirujano?", preguntó Rodrigues en un artículo en el Times de 1968. "Empecemos desde arriba... Voy a tratar de ser un ser humano, como mi familia, y si eso no resulta, entonces será culpa nuestra".

El mayor de cuatro hermanos, nació el 13 de junio de 1918 en Montreal. Su padre abandonó a la familia cuando Rodrigues era un niño y empezó a trabajar, cuando era adolescente, para ayudar a su madre.
A los 18 era boxeador profesional y había estado actuando irregularmente desde sus días en la secundaria.
En Montreal se unió a Negro Theater Guild, una troupe que se formó para recaudar fondos para una iglesia. Aunque en 1939 ganó el premio de actuación del Festival de Teatro de Canadá, Rodrigues pasó casi toda una década trabajando como maquinista y fabricante de herramientas antes de dedicarse a la actuación a tiempo completo.
Debutó en Broadway en 1960 con la pieza ‘Toys in the Attic', que ganaría un premio Tony, con Jason Robards y Maureen Stapleton. Cuando apareció en otra pieza de Broadway, ‘Blues for Mister Charlie', en 1964, fue anunciado como Percy Rodriguez, un error habitual en la transcripción de su apellido que lo persiguió durante toda su carrera.
De los años cincuenta a los ochenta, actuó en más de ochenta producciones de cine y televisión. Fue parte del reparto en la miniserie de 1979 ‘Raíces' [Roots: The Next Generation] y actuó en la breve serie de los años ochenta, ‘Sanford'. También tuvo un rol recurrente como juez en ‘Benson', de 1982 a 1985.
Entre sus películas se encuentran ‘Come Back, Charleston Blue' (1972) y ‘Bendición mortal', de Wes Craven, que Rodrigues narró.
Mucha gente conoce su voz, "aunque no saben quién es", dijo su mujer.
Quizás sea mejor conocido por su siniestra narración en tráilers y anuncios de radio y televisión de la película ‘Tiburón' [Jaws], dijo su familia.
En 1987 Rodrigues se retiró de la actuación para dedicarse a su trabajo como actor de voz. Lo encontraba atractivo porque le dejaba tiempo para jugar al golf y "no tenía que levantarse a las cinco de la mañana para el maquillaje", dijo Cook-Rodrigues, con quien se casó en 2003.
Además de su esposa, a Rodrigues le sobreviven su hija Hollis y su hijo Gerald, en Canadá, cuatro nietos y dos biznietos. Su primera esposa, Alameda, la madre de sus hijos, lo precedió en la muerte.

valerie.nelson@latimes.com

14 de septiembre de 2007
©los angeles times
[viene de mQh ]


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1 comentario

Budokan -

Por lo menos pudo vivir una vida intensa en algunos pasajes. Saludos!
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